CAPÍTULO 28 CHRISTIAN

306 42 2
                                        

La fiesta duró hasta la madrugada, me sentía tan contento que no lo podía disimular al igual que Anastasia, nos sentamos un rato con las personas invitadas y agradecerles su asistencia, a esa hora no tuve el beso de buenas noches de mi querida hermana, pero los de Ana sí, Al día siguiente almorzamos todos en la carpa, mi padrino solicitó mariscos de una marisquería muy famosa de Seattle, pude observar que a todos en la familia les agradan, hasta los más latosos de Dulcey y Dorian.

Se hizo una fiesta entre toda la familia, terminamos cansados de bailar, correr y juegos de mesa, ahí mismo Ana les informó que quería casarse en casa de su abuelo Alejandro, éste la abrazó llorando y diciendo que no se preocupara de nada, él pondría todo lo de la boda a excepción del ajuar de novia, esa parte me corresponde pagar, la misa será también en la capilla de la hacienda.

Al día siguiente la pasamos con mis padres viendo trajes de novia y novio, aunque mi madre dijo que le agradaría que mi suegra estuviera presente para cuando Ana escogiera el vestido de novia, Dulcey tenía algo de tarea y Ana le ayudó a transcribir en la computadora y mandarla a los profesores a sus respectivos correos, la verdad, nunca había visto a mi querida novia escribir delante de un computadora, ella no necesita el Mouse, todo con las teclas, le indicó a Dulcey que hiciera lo mismo, ahorraría mucho tiempo.

Terminando la tarea, nos quedamos Ana y yo solos en la sala, nuestras miradas eran de deseo, pero no podía pedirle que fuera mía en casa de mis padres, sé que le daría pena, ambos sabemos que no somos vírgenes pero ya habíamos hablado del tema del sexo, nos hemos tocado algunas partes del cuerpo y disfrutamos esas sensaciones, por lo que le pedí que saliéramos de casa, la llevaría al hotel donde nos hospedaban en las olimpiadas del conocimiento, en el Fairmont Olympic, sé que ahí mi padrino conoce mucha gente, sobre todo a Ana, pero no creo que le indiquen que estuvimos de huéspedes.

Al mencionarle a dónde la llevaría aceptó, vi su rostro ruborizado pero también siento su cuerpo vibrar ante mi mano en cualquier parte de su cuerpo, cintura, cuello, mano, se descarga entre los dos una sensación de electricidad muy hermosa.

Llegamos al área de reservados, asì lo hacía mi padrino cuando venía a reuniones y me traía con él, aprendí muchas cosas de mi padrino, además escuché una vez la plática de él con mi suegra, que cuando estaban en la Universidad venían a este hotel, no dudo que aquí fue donde fecundaron a Ana. La Suite es muy hermosa, tiene todo lo que se necesita para no salir de este hotel, televisión, yacusi, bar, refrigerador y lo más importante, en los cajones del baño hay preservativos.

Le mostré todo lo que había por si quería algo, me indicó que solo agua embotellada, abrí el refrigerador y de inmediato le acerqué la botella destapada, se tomó media botella y la colocó en la cocineta, se dirigió a mí y empezó con darme un beso tierno, dándome las gracias por el agua, de inmediato la abracé y comencé a besarle el cuello, ella gimió y mi miembro se tensó, caminamos de espaldas hasta la cama y ahì tomé asiento.

Con mucho cuidado empecé a quitarle su ropa, lucía un hermoso vestido blanco de encaje, bajé el cierre y quedó en su ropa interior, un juego de corsetería a juego con su vestido, mis ojos se posaron en sus senos, con una mano empecé a masajear uno de ellos, con la boca mordí el otro aun con su brazier, coloqué de inmediato mis manos en su espalda para quitárselo, ella solo tocaba mi cabello dándome masaje.

Saboreé sus senos con mi boca, una de mis manos entró directo a su sexo, provocándole que se arqueara de placer, la sentí húmeda para mi gusto, de un giro la recosté en la cama, le bajé su tanga y la dejé caer suavemente en el piso, la subí un poco más a la cama y me arrodillé delante de ella, mis piernas estaban entre sus caderas, subí lentamente sus bellas piernas a mis hombros, ella las enroscó perfectamente.

LA SOMBRADonde viven las historias. Descúbrelo ahora