CAPÌTULO 22 ANASTASIA

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Hoy es un día muy importante para todos los que somos socios de BTC CHAMPION, la implementación de nuevas formas de ayudar a la gente, en contra del abuso marginal, económico o de extorción, en el año que llevo trabajando en Amazon, solo he disfrutado de mis vacaciones, no soy de las personas que piden permiso por cualquier asunto personal, por lo que eso me ha hecho merecedora al empleado del mes, sin embargo este mes no me lo llevaré solicité el día para esta reunión, pero de igual forma me da gusto que otro compañero se lo lleve, son incentivos económicos.

Por lo que salí de mi casa a la misma hora como si fuera ir a trabajar, de igual forma me traslado de Edison a Seattle, el evento es hasta medio día, sin embargo estoy en Starbucks, tomando un rico café americano, donde mi mente està viajando lo que he hecho desde que tengo uso de razón, estoy presintiendo que mi vida dará un giro muy importante, tanto en lo laboral con BTC CHAMPION y mi vida personal, a mí vienen mis recuerdos de:

Donde mi madre viaja conmigo a todas partes, ignoro qué lugares pero me agrada, sus besos y palabras de amor en mis oídos son como suave música de los mitos de las voces de las sirenas, cantos que los navegantes describen suaves, aletargadas y bellas, la llegada de mi padre Alexander a nuestras vidas, sus enseñanzas en mi pequeña tableta que aun guardo como reliquia, la enseñanza de mi madre sobre ese gran hemisferio en la biblioteca, ríos, países, océanos, capitales, los cuentos de animales, flora y fauna, en fin, parecía una esponjita a esa edad, después los cuidados de mi padre, los idiomas que me enseñó que él sabía, al igual mi madre el idioma español.

Cuando fui a Japón, yo sabía el idioma, mi padre Alexander me lo enseñó al igual que los otros idiomas que sabía, francés, alemán, coreano, por ende mi madre también sabía español y lo aprendí, no soy una persona que muestre lo que sé, al contrario, es un arma muy importante, a excepción de Amazon que en mi currículo puse que sabía todos esos idiomas, si bien es cierto no tengo un certificado de una institución donde los estudié, tuve que hacer una presentación con nativos de los idiomas, para ser cualificada.

Mis recuerdos de mi gran amigo Christian Grey, un niño igual de inteligente que yo, nuestros juegos eran de niños normales, UNO, MONOPHOLY, JENGA, CARTAS, AJEDREZ, DAMAS CHINAS, COMPETENCIAS DE CORRER, BRINCAR, SALTAR, SUBIR ÀRBOLES, etc., era un hermano para mí.

Cuando entramos a la secundaria, por cierto muy chicos de edad, nuestros padres tuvieron otro hijo, yo tuve un hermanito llamado Dorian y Christian tuvo una hermanita llamada Dulcey, mientras Christian y yo convivíamos en la temporada de cuarentena de su madre, o cuando volvían al salir de viaje, mi padre Raymond me enseñaba otras cosas, adoraba el tiempo que me dedicaba, jamás he comparado a mis dos padres, sin embargo un día le di las gracias a mi madre por darme dos maravillosos padres.

Desafortunadamente Christian se fue a Nueva York, obsesionado por ser un gran policía detective, eso por el amigo de mi padre Jason Taylor, con el aprendimos defensa personal, karate y otras artes marciales, cuando iba a saludar a mis abuelos paternos, él siempre estaba con mi padre Raymond, aprovechaba la visita y llevaba a su hija Sophia, los tres convivíamos y nos divertíamos, sobre todo aprendíamos muchas otras cosas.

En la universidad tuve un novio llamado Liam, era apuesto, deportista e igual que yo de nerd, asì nos describían en la Universidad, después de clases convivíamos de dos a tres horas, ya que yo tenía que regresar a Edison a casa, mis padres prefirieron eso a no verme, no quisieron internarme en los dormitorios universitarios, me hubiera gustado vivir esa experiencia, pero además era como un compromiso moral con mi padre, los años que no pudo estar conmigo desde niña, es una recompensa de convivir con él todo este periodo de adolescente.

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