01

3.7K 266 1K
                                        

Miró el sobre pegado con cinta. Suspiró cansado. Jamás pensó que odiaría tanto ver un trozo de papel.
Lo quitó con cuidado admirando lo impecable que estaba, como siempre era desde que se las entregaban.

Volvió a debatir en su mente, como de costumbre, si abrirla o no. Ya sabía lo que tendría escrito dentro y eso le daba un amargo sabor de boca. Aún así no dejaban de ser los sentimientos de una persona y eso ponía al Freecss contra la pared por su propia conciencia.

Terminó abriendo el sobre con cuidado para ver una hoja perfectamente doblada a la mitad y esa ya conocida pulcra letra cursiva.

"Querido Gon,

¿Cuánto tiempo te tomarás en responder mis cartas? Cada mañana te veo entrar a este intento de trabajo y no sabes las ganas que me dan de ir a abrazarte y decirte cuanto te he extrañado... No sé si me recibirás igual y temo asustarte con mi actitud. Te imploro me digas si ya me perdonaste.

Att. Tu luna"

Frunció su ceño mientras el papel era arrugado y roto por sus manos para guardarlo en la bolsa de sus pantalones.

La situación ya era insoportable. Desde hacía tres meses cartas diarias eran puestas en el mismo lugar sin que nadie viera quien las ponía. Al principio creyó que eran escritas por su novio como una forma de ser romántico sin pasar vergüenza, lo cual le parecía sumamente adorable. Conforme pasó el tiempo se dio cuenta que no se trataba de él.

Personalmente para Freecss, que una persona gustara de él no era un problema. A cualquiera le pasa que se enamora de alguien que cuenta con el corazón ocupado.

Cuando se le llegaban a declarar solo respondía: "El amor es algo muy bonito de sentir y me siento halagado al saber que ese lindo sentimiento tuyo se dirige hacia mí, pero yo ya amo a alguien más y no creo poder amar a otra persona que no sea él. Por favor, busca a una persona que te valore y atesore el hermoso amor que das, no mereces menos." A veces abrazaba a la persona y quedaban como amigos, otra veces recibía una cachetada y no los volvía a ver. Aun así nunca se molestó.

Pero aquel anónimo le hacía hervir la sangre; siempre usaba para firmar, el apodo que de cariño él le decía a su novio. Cosa que le parecía repulsiva y asquerosa. Era como si buscara reemplazarlo o hacerse pasar por él.

Esa acción era tan detestable que no podía responder por estar enojado, no quería ser grosero, no lo habían educado de esa manera. Aunque la idea de decirle que se fuera al demonio era tentadora.

Aún así sabía que debía responder en algún momento y enfrentar a esa persona para que parase, no quería que Killua se enterara y armara un escándalo por algo que simplemente era irritante más no peligroso.

Ese día había llegado, después de tantos meses su paciencia se había agotado. Tomó la pluma con la que pasaba asistencia y una hoja de su cuaderno de notas.

"Hola desconocido o desconocida,

Perdón por no responder antes, no sabía cómo decirte esto porque veo que me quieres mucho. Yo no te quiero así, no sé quién eres y me encuentro en una relación que no planeó romper NUNCA.

Me sentiría mejor si dejas de enviarme cartas, que tengas un lindo día c:

Atte. Gon Freecss"

Dobló la hoja y colocó un poco de cinta adhesiva en una esquina para pegarla en el mismo lugar que había estado la otra. Sonríe satisfecho mientras posiciona sus manos en su cintura.

—Espero no me vuelva a molestar.— Miró el reloj colgado en la cálida pared rosada —¡Woah! ¡Voy tarde!— Se puso su gorra y salió corriendo hacia el patio donde sus estudiantes lo esperaban.

Acosado [Killugon]Donde viven las historias. Descúbrelo ahora