EPÍLOGO
Lamentablemente, la historia terminará con este epílogo pero me alegro de haber podido finalizarla y espero que os haya gustado aunque haya sido corta. ¡Quiero dar las gracias a todas aquellas lectoras fieles que han estado desde el principio y han esperado hasta este momento! Así que no me enrollo más y os dejo con el epílogo.
Hace exactamente diez años que me convertí en vampiro. Mi sed disminuyó en mis primeros meses después de convertirme y mis ojos se habían vuelto dorados al poco de llegar al año y medio. Los Cullen me habían dado espacio, considerando el hecho de que había odiado a los vampiros durante años y ahora al convertirme en uno de ellos era una cosa completamente nueva para mí.
Alice, Rosalie y yo empezamos a llevarnos bien unos meses después de mi transformación. Sorprendentemente, habían entendido que necesitaba tiempo para aceptar esta nueva vida y el hecho de que ahora soy la criatura que en un momento dado llegué a odiar. Sin embargo, Jasper me ayudó a controlar mi sed y me enseñó a luchar después que mi sed se había calmado. Fue muy comprensible por su parte y su experiencia en el campo de batalla fue de gran ayuda considerando que había sido general en las guerras vampíricas del sur.
Por otra parte, Emmett seguía desafiándome para hacer concursos de pulso y fuerza por toda la situación de ser una neófita. Se puso celoso que era más fuerte que él durante los primeros años.
Carlisle y Esme eran los "padres" perfectos. Por supuesto que me habían aceptado en la familia en el momento en que me transformé. No había duda de que lo harían. Esme me había arreglado una habitación al lado de la de Edward y, en los primeros meses, nos habíamos llevado bien. Carlisle me había contado varias cosas sobre ser un vampiro y también su pasado.
Y finalmente está Edward... Era el único con el que había tardado más en acostumbrarme. Los dos primeros años habíamos intentado hablar y llevarnos bien. Los siguientes dos años, comenzamos a ser más que amigos. Y los siguientes años, nuestra relación se fortaleció y creció.
Considerándolo todo, se creó un hueco en mi corazón para los Cullen durante estos últimos años. La idea de odiar a los vampiros se esfumó rápidamente y de alguna manera, me había acostumbrado a ser un monstruo. Parecía lógico y la única forma de sobrevivir. Por supuesto, la idea de cazar pobres animalitos era francamente cruel y horrible pero debía de hacerlo.
Hoy es un día muy especial para mí, probablemente uno de los más especiales de mi vida. Hoy me voy a casar con nada menos que Edward Cullen.
Hace unas semanas, me había propuesto matrimonio en nuestro prado. Una vez que se supo que nuestra relación había llegado a un punto en común, se arriesgó y sacó una pequeña caja negra de su bolsillo. Luego, tomó mi mano, me miró a los ojos y pidió casarse conmigo. Por supuesto que había dicho que sí. Edward había esperado pacientemente a que lo aceptara y que lo amara, provocando que mi corazón se derritiera más cada vez que estaba a su lado.
Alice y Rosalie me están ayudando con mi look: peinado, maquillaje y francamente están haciendo un trabajo increíble. Mirándome al espejo, me veo... hermosa. Es sorprendente verme así. Verme a mi misma como me veo ahora es algo que nunca hubiera imaginado posible, verme así de perfecta y estar al lado de Edward como su igual en todos los sentidos.
"Te ves hermosa Bella" dice Alice cuando termina de arreglarme. Sonriendo levemente, frota mi brazo y coloca un pasador azul en mi cabello. "Ya sabes... Tienes algo viejo: tus pendientes, algo azul: el pasador, algo prestado: mi brazalete y finalmente algo nuevo: el vestido. Edward te encontrará deslumbrante." Alice sonrie y mira a Rosalie.
"Alice tiene toda la razón, Bella. Te ves impresionante." dice Rosalie con una leve sonrisa. Rosalie y yo todavía tenemos nuestras diferencias, incluso después de 10 años, pero seguimos mejorando nuestra amistad. Simplemente nos lo estamos tomando con calma. "Si me disculpan, necesito irme para poder comenzar a tocar la música." Rosalie mira a Alice y dice "Tráela abajo cuando esté lista" antes de salir de la habitación y bajar las escaleras para dirigirse hasta el jardín.
Mi mirada se posa en la de Alice pero no tengo nada que decir. No siendo ningún tipo de temor en estos momentos. Edward es perfecto para mí y nada puede hacerme cambiar de opinión. Alice me sonrie y inclina la cabeza en dirección hacia puerta. "¿Lista para salir y caminar por el pasillo hacia tu futuro esposo?"
Asiento mientras entrelazo mi brazo con el suyo y bajamos lentamente las escaleras. Carlisle está esperando al pie de las escaleras para acompañarme por el pasillo hasta el altar. Dado que Charlie había creído que había muerto hace 10 años a manos de James, nos vimos obligados a mudarnos y comenzar una nueva vida en Alaska. Un lugar bastante frío, lo sé, pero era la única solución posible.
Una vez al pie de las escaleras, Rosalie comienza a tocar el piano. Carlisle coloca el velo frente a mi cara y levanta su brazo con una sonrisa "¿Preparada?" Pregunta y asiento con la cabeza, colocando un brazo debajo del suyo y entrelazando mis brazos con el suyo. Comenzamos a caminar lentamente por el pasillo mientras la música del piano llena la habitación. Afortunadamente, solo está la familia Cullen y el clan Denali, un aquelarre que parecían ser buenos amigos de Carlisle y del resto de miembros Cullen, por lo que fueron invitados.
Edward estaba junto al pastor, sonriéndome celestialmente. Me hizo sonreír levemente bajo mi velo. Carlisle me acompaña hasta el altar y a partir de ahí, Edward se coloca a mi lado y ambos prestamos atención al pastor. Cuando este comienza a recitar los votos matrimoniales, realmente no presto atención. Todo lo que puedo pensar en este momento es cómo había llegado hasta aquí y cómo cambió mi vida.
Mi abuela había sido asesinada hacía varios años por el vampiro que me había convertido. Ella sufrió muchísimo, haciéndome despreciar a los vampiros y fijaros donde estoy ahora: una vampiro que está a punto de casarse con el vampiro que he llegado a amar y abrirle mi corazón. Mi vida hizo un cambio radical en el momento que volví a renacer, pero es lo menos importante porque al final todo salió bien.
Mi mente de repente recuerda donde me encuentro en este momento y escucho al pastor decir "¿Tú, Isabella Marie Swan, tomas a este hombre como tu esposo, para que te ame y aprecie mientras vivas?"
"Sí, quiero" son las dos primeras palabras que he dicho durante todo el día pero que marcan una gran diferencia. Nos han unido a Edward y a mí. Nada puede separarnos ahora.
Edward me sonrie cuando el pastor levanta las manos y nos mira a los dos. "Ahora los declaro marido y mujer. Edward, ahora puedes besar a la novia"
Edward y yo nos miramos y sonreímos. Con su suave toque, Edward me quita el velo de mi rostro mientras que ahueca sus manos en mi mejilla y acerca sus labios a los míos.
Y con ese beso final, se forma nuestro vínculo y mi vida se completa.
Nota: Sé que no haya sido el epílogo perfecto pero por fin se ha terminado esta historia. Francamente no tengo ideas para escribir una continuación. Gracias a todas por haber llegado hasta aquí y espero que os haya gustado esta historia.
ESTÁS LEYENDO
Surf, mi estilo de vida
Fiksi PenggemarBella Swan es una chica que nació en Hawaii y desde siempre ha practicado surf. Decide mudarse a Forks para darle tiempo a su madre Renée y Phil. Allí conoce a los Cullen. ¿Qué pasará cuando ella conozca a Edward Cullen uno de los chicos más hermoso...
