—Vladimir— dijo, viendo como el capitán enemigo se hacia paso entre el caos —¿Que crees que estás haciendo?
—Nos vemos de nuevo rey de piratas— mostró todos sus dientes de oro con esa risa malvada —Ya sabes, estaba pensando en que no habíamos terminado nuestro negocio y pensé...— comenzó a dar vueltas por el lugar — Fue una lástima que no saliera bien el acuerdo que propuse así que decidí hacerte una pequeña visita ya que pasaba por aquí— contempló a Antonia con ojos ambiciosos y ella se dio cuenta que era el objetivo, que Vaston venía a por ella.
—Te dije que la chica no es negociable ¿acaso no entiendes cuando alguien te dice no?
—No, pero si entiendo que soy un pirata. Hago lo que quiera— desenfundó la espada —Así que me llevaré a la chica y no podrás hacer nada para detenerme.
—No te llevarás a nadie— le gruñó.
—Ya se, se ma ocurrido una gran idea. Hagamoslo mas interesante— jugueteó con el arma en sus manos —Si ganas te puedes quedar con la chica y no volverás a saber de mí en mucho, mucho tiempo. Además de que tú padre podrá recuperar su amado título— Nicolás elevó una ceja con confusión, esperando la otra parte del acuerdo —Pero si gano no solo me llevo a tu protegida, sino también tu título de rey pirata— y fue así como mostró sus cartas bajo la manga. Su verdadero objetivo.
—Este era tu plan desde un principio ¿verdad?. No te conformaste con el título de mi padre y ahora vienes a por el mío.
—Claro , tener dos títulos de los más temibles y además ser rey con su propia reina. No imagino una vida mejor que esa— Khalil negó, no aceptaría este plan que ya de por si arriesgaba tanto —O vamos Nicolás, hagamos esto civilizadamente, entre tú y yo y así tu tripulación no sufrirá los daños— aún la batalla entre ambas bandos seguía y Nicolás tenía que tomar una decisión.
—Acepto— dijo a regañadientes.
—Bien, bien, muy bien....¡ALTO!— gritó y la batalla por parte de su tripulación terminó. Ahora se situaba en posición de ataque —Hagamoslo rey Khalil— Nicolás hizo lo mismo y el sonido de las espadas al chocar hicieron eco en todo el barco. Ambos mantenían un buen dominio de la espada. A veces retrocedían y en otras iban con todo. Mientras tanto Natanael le pedía disimuladamente a Antonia que se pusiera de pie y lo siguiera. No dudo y siguió al amciano hasta la parte más baja del barco para ir a esconderse. Había que mantenerla a salvo de las garras de Bastón pero ninguno de los dos imaginaba que dos de los enemigos los esperara allá abajo. Uno de estos hombres agarró a la joven desprevenida, tirando de sus cabellos mientras el otro colocaba una espada sobre el cuello de Natanael.
—¡Sueltenla!— exigió pero ya se la llevaban lejos. Ella se retorcía del agarre del sucio hombre que le sacaba a la superficie del barco.
—¡Capitán, la tenemos!— gritó y ambos capitanes dejaron de luchar. Nicolás reaccionó de ira al momento, listo para ir a rescatar a Antonia, pero Vladimir aprovechó la distracción para jugar sucio y herir al rey en el brazo derecho. Calló de dolor.
—Una vez más ¿no Vaston?. Siempre haciendo trampas durante lo que llamas una batalla justa.
—Soy un pirata, es lo que hago. Si lo prefieres llamarlo como un negocio que salio mal— pasó por encima de Nicolás para acercarse y contemplar a su nuevo trofeo. Le agarró de la cara —Serás una hermosa reina— Antonia no se aguantó y escupió sobre el rostro del nuevo rey. Luego piso con fuerza el pie del que la agarraba logrando liberarse. Tomó la espada de su cinturón, esa que le había regalado Natanael y la mostró en posición de ataque a Vladimir Vaston —Tienes agallas pequeña pero no puedes hacer nada, ahora eres mía. ¡Me perteneces!
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Reina de Piratas
AventuraUna aventura maravillosa sobre piratas, secretos y amor. La vida de Antonia cambia por completo tras emprender un viaje sin regreso al mar, convirtiéndose en pirata. Pero no todo será fácil tal y como ella escuchó en las historias..... Y no habrá m...
