Capítulo 1

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Jay iba caminando pacíficamente detrás de Jungwon y Sunoo por la acera, una corriente de aire suave pasaba por su rostro, refrescándolo y de paso llevando el aroma de los omegas hacia él, lo cual no lo incomodaba para nada, es más, disfrutaba caminar cada mañana detrás de sus amigos para recibir esa suave fragancia a peras y leche de Jungwon, y en el caso de Sunoo un aroma a kiwis con miel.

Los tres chicos iban de camino a casa del menor de todos, Niki. Esa era la rutina diaria, donde Jay pasaba por casa de cada uno y llevarlos a la institución. Los dedos del alfa tamborilleaban en su muslo, iba tranquilo mientras los chicos reían al frente, la melodía lo calmaba y mantenía sereno sus pensamientos, suspiraba de vez en cuando pero no lo suficientemente alto para llamar la atención.

Más temprano que tarde llegaron a la morada del pequeño omega, Jay se quedó en la acera aguardando mientras Sunoo iba en busca de su dongsaeng, en aquel corto lapso de tiempo, Jay desvió su mirada al omega restante, observando el conjunto que llevaba, Jungwon acostumbraba utlizar polerones grandes de colores pastel y hoy no sería la excepción, aquellas mangas llegaban hasta tapar sus deditos gordos y eso enternecía al alfa pero no lo dejaba ver, en cambio solo mantenía una mirada fija mientras lo analizaba de arriba abajo. Aquello logró que el omega se colorase.

"Hyung, qué es lo que miras tanto?" - Murmuró con las mejillas acerezadas mientras cubría sus cachetes con sus mangas.

Jay solo dejó escapar una risa corta mientras hacía un gesto con la mano en el aire, restando importancia al asunto. Lo que él en verdad estaba viendo era la pequeña curvatura que se formaba ya en el pecho del omega, casi imperceptible por la enorme prenda pero no para los ojos atentos del alfa, solo pensó que aquello le causaría más problemas luego.

En el momento que Jungwon infló sus mofletes dispuesto a protestar por la vaga respuesta del mayor, Sunoo regresó con el otro omega a la par.

Jungwon solo es tímido, no tonto, una mini frustración atacó su cabeza, creyó que sería capaz de pasar desapercibido por el alfa pero este se dio cuenta tan solo unos días después que el mismo omega, Jungwon no pensó que sería uno de los omegas que tuviesen busto, pero resultó que sí y eso no es lo que lo enojaba. Le atacaba el hecho de que le creció un poco más tarde y apenas nada, él quería ser como Sunoo que no tenía nada, con el pecho plano conseguía una figura totalmente esbelta y esculturizada, o como Niki que sí tenía mucho busto a pesar de ser el menor dejándolo súper sexy, envidiaba a sus amigos.

Sunoo notó que su amigo iba cohibido, le dirigió una mirada interrogante y chocó su hombro al paralelo. Jungwon solo negó mientras miraba al piso, pero esto rápidamente cambió cuando sintió el gruñido a sus espaldas, Niki que iba más adelantado soltó una risa burlona, su amigo había sido pillado.

Jay avanzó hasta estar al mismo nivel, enganchó un brazo en el cuello de Sunoo y otro en el de Jungwon quien dio un saltito asustado. El alfa se recargó en ellos mientras sonreía y le dirigía una mirada a Jungwon.

"Hyung~! Pesas un montón..." - Era Sunoo quien se quejaba por la repentina pero esperada intromisión en su caminata, Jay solo aligeró un poco su peso pero siguió ahí.

"¿Y bien, Jungwon? Me dirás qué tienes o te lo sacaré apretando tus cachetes" - El alfa amenazó

"Nada de nada, lo juro" Jungwon levantó los brazos en signos de inocencia, que no convenció a nadie.

En ese momento Sunoo agarró el brazo del alfa y lo sacó de sus hombros, pasando por abajo y así llegar hasta Jungwon, rodeó su torso en un abrazo.

"Lo que pasa, Jay, es que Jungwon se siente inseguro~" Canturreó mientras el menor se retorcía en sus brazos queriendo liberarse.

Jay, nuestro protector | Omegaverse HaremDonde viven las historias. Descúbrelo ahora