Capítulo 28

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Johnny los había dejado desde hace rato, tenía cosas más importantes que hacer y el medio día estaba cerca, por lo cual debía conseguir almuerzo antes de que sus novios se enojen ya que hoy le tocaba cazar, igual él lo disfrutaba también.

Hyunjin iba seguir gritando hasta que vio una mueca formarse en ese inexpresivo rostro que cargaba el rostro, con lo poco que lo había conocido pudo darse cuenta que este no demostraba ningún tipo de emoción en ningún momento, así que esas arrugas de dolor en su rostro le sorprendían un poco.

"Qué ocurre? Ya caíste en cuenta de lo estúpido que eres?" Preguntó todavía con el ceño fruncido y los brazos cruzados.

La cara del alfa pareció estabilizarse otra vez. "No... Desde que te traje no me he sentido muy bien que digamos"

Y volvió a hacer otra mueca dolorosa, esta vez posando su mano en su estómago, sintiendo que de ahí venía esa sensación que lo hacía sufrir y estuvo ignorando tanto tiempo.

El rostro de Hyunjin se suavizó un poco, al principio creyó que el alfa estaba fingiendo para tratar de cambiar el tema.

Hyunjun se recargó del árbol tras suyo con una mano, con su cabeza apuntando hacia el piso y la otra mano en su estómago todavía.

Su cuerpo recibió un espasmo repentino que le provocó una arcada, su mano fue a parar a su boca, previniendo el vómito.

Hyunjin se preocupó por un segundo y se acercó rápido al ver que era seria la situación, puso su mano encima del hombro ajeno por instinto y este levantó su cabeza para observarlo, aún con su semblante nauseabundo.

"No sé lo-" Otra arcada atacó su esófago, está vez mucho más fuerte, bajó su cabeza otra vez sabiendo lo que venía.

El beta pudo escuchar como burbujeaba su estómago y supo lo que seguía, se tapó los ojos con miedo y no vio el momento exacto en que el alfa vomitó una bola peluda llena de bilis y baba en su mano.

Hyunjin separó sus dedos para poder ver entre ellos cuando el alfa soltó un suspiro cansino pero victorioso, lo que vio en las manos contrarias solo lo asustó más, porque se estaba moviendo.

Era... era una especie de zarigüeya o ardilla voladora.

"Te comiste una puta rata entera viva?!" Gritó escandaloso, el alfa recién ahí se irguió, limpiando la baba restante de sus labios con el dorso de su mano después de que la rata saltó planeando hasta los brazos del beta.

Hyunjun miró a la zarigüeya en brazos de Hyunjin, luego alternó su mirada a este, luego al animal de nuevo y así.

"No vas a decir nada?!" Insistió el beta mientras limpiaba como podía al animal con su ropa.

Hyun solo puso su anular en su oído al no tolerar los gritos ajenos.

"Tenía hambre y las serpientes comemos mamíferos... Raro que no haya sido digerido por los jugos gástricos" Contestó con la voz calma, pensó que debió utilizar su veneno pero eso hace que no tenga buen sabor.

Hyunjin rodó sus ojos fastidiado justo cuando el animal salió volando otra vez, en dirección al alfa.

Este no le hizo caso, viendo como las patitas del animal se ceñían en su remera, solo bajó su mirada como preguntándole qué pretendía hacer.

La naricita del pequeño se agitó unos segundos antes de meterse debajo de la playera ajena, dando todo un recorrido por su abdomen, ante esto Hyun solo atinó a levantar sus brazos sorprendido, al final el animal salió por un costado de su brazo.

Igual no dejaba de estirar la tela con sus dientes, como pidiendo algo que el alfa tenía.

"Creo que quiere algo" Musitó el beta.

"Eso seguro pero no tengo idea, dime pequeña rata, qué querés de mí?" Habló Hyun mirando directo a los ojos del animal aunque sonase estúpido porque este no le podía entender.

Sorpresivamente la ardilla respondió estirando de nuevo la tela de esa playera con sus dientes.

Unos segundos pasaron en silencio "Oh no, ya sé lo que quiere" Dijo Hyunjin tapándose su boca con la mano rompiendo con esa aura pesada en el ambiente.

"Qué? Qué es?" Cuestionó Hyun.

"Quiere tu remera" Susurró en un tono quebradizo.

"Y por qué hacés esa cara? Está bien, se la daré pero no llores" Suplicó mientras sacaba su remera y la ardilla se lanzaba hacia el suelo, por suerte tenía una camisilla debajo que le cubría lo justo pero resaltaba mucho sus brazos.

"Tú... Te comiste un humano" Dijo en un hilo de voz débil.

"Qué? Es imposible, me lo encontré en la selva en medio de la na-"

Ambos giraron sus rostros abruptamente cuando la zarigüeya pasó de ser un animal pequeñito a convertirse en una persona, vistiendo la playera que le había proporcionado el alfa, le quedaba bastante grande así que lograba cubrirle todo hasta las rodillas.

A diferencia del siempre inexpresivo rostro que traía Hyun, Hyunjin era totalmente diferente, traía la boca abierta de la impresión.

Se volteó unos segundos dándoles la espalda para poder asimilar el momento, dio un suspiro estirando sus brazos hacia abajo para destensarse, recién ahí pudo regresar a la escena.

"Chico, dime cómo te llamás" Pronunció con la voz calmada ya.

Hyun solo se dedicó a mirar la escena, con el corazón en la boca, aunque su rostro no podía hablar, su interior era un infierno, pudo ver la mirada del beta con un brillo diferente, parecía irreal, se veía más hermoso ahora, en definitiva.

Desvió un poco su atención hacia la causa de tal expresión maravillada, era el chico que acaba de transformarse, era muy bajito, seguro apenas alcanzaba el 1.70, incluso sin hacer ninguna expresión se notaba lo jovial de su personalidad, cuando separó sus labios para hablar vio sus oyuelos, luego miró sus ojos, tenían el mismo brillo que el del beta. Sin duda ambos se veían hermosos y desde lejos el alfa podía notar la química de ambos.

Todo podía observarlo en cámara lenta, sus ojos pasaron de estar completamente dilatados a encogerse hasta adoptarlos como los de una serpiente.

"Yang JeongIn"

Su corazón se detuvo viendo como los ojos del beta brillaban más y una sonrisa enorme adornaba su perfecto rostro, la noche anterior había soñado con esa expresión de felicidad, era exactamente igual solo que él no era el causante esta vez.

"Hwang Hyunjin"

El omega, porque sí, Hyun pudo descifrar que se trataba de un omega por su complexión y aroma. El omega imitó la expresión del beta al escuchar su nombre por primera vez, el mismo rostro de fascinación extrema.

El alfa sonrió, sí, lo supo desde el inicio, no era posible pero igual creyó que podría tener una oportunidad, sin saber que en su interior literalmente habitaba su perdición. Se culpó internamente por fallar antes de empezar.

Dio media vuelta y chasqueó su lengua, tenía cosas mejores en qué pensar, debía armarse una cabaña porque dormir en los árboles no era tan cómodo como sonaba. Tal vez haría una temporal, no quería quedarse mucho tiempo ahí y ser el chiste de todos.

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Perdón si les aburre esta parte de la historia, intenté hacer el JaySe (? Pero no sale nada que me convenza así que mientras esto supongo

Jay, nuestro protector | Omegaverse HaremDonde viven las historias. Descúbrelo ahora