Capítulo 65

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''¡¿Gemelos?!'' Gritó Ni-Ki desde su lugar, se hallaba en la cama especializada para hacer las ecografías.

''Eso parece, será por eso que tu crecimiento se volvió exponencial después de los primeros meses'' Comentaba como si nada la doctora mientras pasaba el transductor por el hinchado vientre de Ni-Ki.

Ni-Ki giró un poco su cabeza para ver lo que la pantalla proyectaba de su interior, apenas entendía las manchas blancas y negras que ahí se veían, pero cualquiera podría adivinar que esos dos círculos formados representaban dos vidas distintas.

''Podrían ser mellizos también, pero es difícil de predecirlo'' Continuó la especialista a la vez que limpiaba el abdomen del omega con un paño absorbente, retirando todo el gel frío de la superficie.

''¿Señor?'' La doctora trataba de llamar la atención de Jay, que desde que escuchó la palabra 'gemelos' se quedó de piedra.

Ni-Ki le apretó la mano para que reaccione.

''Sí'' Respondió Jay.

Ni-Ki negó con la cabeza y miró al otro lado de la sala, donde estaban Jungwon, Sunoo y Hanse con la mano en la boca, tratando de aguantarse sus risas.

''Tendré que recetarle un par de vitaminas extra a su omega, por lo que noté, uno de los fetos es un poco más pequeños, no quiero asumir nada, pero podría significar muchas cosas, necesitamos prevenirlo'' Decía la doctora mientras anotaba la receta.

Jay sacudió la cabeza y volvió al mundo, escuchando atentamente todas las recomendaciones de la doctora. Sin mediar más palabras, agarró la receta y se retiraron del lugar después de despedirse brevemente.

Pasaron por la farmacia por las vitaminas y otros esenciales, llegaron a la casa ya cuando se hizo de noche. Pasaron por la puerta principal y Jungwon fue inmediatamente hacia la cocina, Sunoo siguiéndolo, debían preparar la fórmula para el bebé.

Jay colgó su campera y cerró la puerta, suspirando levemente. No predijo las manos que se posaron sobre sus hombros, apretando ligeramente sus tensionados músculos. Una respiración cerca de su oreja haciendo que los pelos de su nuca se ericen.

''¿Alfa está preocupado?'' Susurró Hanse enroscando sus brazos por la cintura de Jay.

''Mmh...'' Jay no tenía palabras en ese momento, un poco cansado por el ajetreado día. Colocó sus manos encima de las de Hanse, disfrutando su cercanía. ''Un poco''

''Me imagino...'' Concordó el delta, moviendo sus manos por el abdomen del alfa. ''Por supuesto no hay nada que pueda hacer para disipar un rato tu angustia, ¿verdad?'' 

Las orejas de Jay se movieron, interesados por aquella insinuación ahora, trató de no ser tan evidente. La vibración de su cuerpo delatándolo igualmente.

Hanse sonrió. «Lo sabía» Había pasado un buen tiempo en esa casa sin acción, el delta asumió que el primer afectado sería el alfa, pero obviamente no diría nada por el estado de sus omegas. Pero él no estaba embarazado ni había dado a luz recientemente. 

Aparte, convengamos que él también era un alfa y tenía su libido. No le vendría mal un poco de tiempo a solas con su hombre.

Una vez el aroma del alfa comenzó a hacerse notable en la sala, Hanse lo tomó de la mano para sacarlo de ahí. Era consciente de que no podían ocultarle nada a sus omegas por el lazo, pero estaba seguro de que ellos entenderían la situación. 

Ni-Ki, Jungwon y Sunoo se miraron entre sí, comprendiendo al instante todo. Ahogaron unas risitas y se empujaron entre sí, aguantando las ganas de comentar nada fuera de lugar.

Jay, nuestro protector | Omegaverse HaremDonde viven las historias. Descúbrelo ahora