Capítulo 3

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Después de lo que sería tal vez una hora y media o más, el alfa comenzó a despertar. Abrió lentamente sus ojos pero no veía nada, esa luz morada satura a su vista. Inspiró profundamente y luego suspiró, demasiado dulce, todo era demasiado dulce.

El lubricante natural tenía un aroma demasiado penetrante para Jay, y saber que todo era una mezcla de los traseritos de sus chicos lo ponía con piel de gallina. Dio una hojeada con sus ojos para tratar de adivinar su situación, estaba aplastado por tres cuerpos livianos pero que estando juntos se hacían pesados. Su barbilla cosquilleaba debido a una cabellera que colisionaba ahí, miró de lado a lado y tenía otras dos cabecitas recostadas en sus hombros.

"Uf... Por lo menos esta vez se colocaron su ropa de vuelta..." Susurró con la voz áspera. Eran tal vez las 10 de la noche apenas, pero ya lo habían ultrajado nada más llegar, sonrió de lado mientras observaba el panorama, se sentía mal haciendo eso pero no podía controlarse como era debido, desde su posición podía ver como se le subió la blusa a Niki y se le notaba su espaldita.

Miró un poco más abajo y notó como se le veían las mejillas a Jungwon porque su short estaba apretado, quería tocar, en serio quería tocar, tanto que sintió una corriente pasar por su verga. No, no, se detuvo justo cuando estaba por pasar su mano ahí.
Lo peor fue cuando se dio cuenta que Sunoo no estaba dormido del todo, eso o lo había despertado con sus movimientos. Sunoo levantó su cabecita somnoliento y Jay fingió dormir otra vez.

"Jay Hyung..?" Murmuró apenas despierto, luego volvió a pegar su mejilla contra el pecho del alfa para quedarse dormir ahí.

Jay abrió cuidadosamente sus ojos y suspiró, había escapado otra vez, pero eso no duró mucho, debía levantarse, uno porque quería orinar ya y dos porque debía arreglar el desastre pegajoso que hicieron.

Así que comenzó a moverlos uno por uno, moviendo sus inertes cuerpos de lado a lado, su mano pasó por el muslo de Sunoo y de tanto lubricante reciente que tenía se le resbaló la mano haciendo que se deslice por toda la hendidura de su culo.

El omega gimió adolorido por el agarrón que le dio Jay, esto despertó a todos haciendo que el alfa echase toda la paciencia a perder, se levantó rápido dando empujones y corrió al baño.

"Qué pasó... Dónde está hyung?" gimoteó Jungwon mientras frotaba su carita.

"Fue al baño creo, Jay... Jay creo que me agarró la colita" Lloriqueó Sunoo, los tres siempre estaban muy sensibles cuando mantenían ese estado febril.

"Cállense... Quiero mimir" Protestó Niki mientras estiraba sábanas para cubrirse.

"Pues olvidate de eso, hyung ya despertó y tendrá un hambre tremenda" Comentó Jungwon mientras Sunoo seguía resignado con el rostro hundido en el colchón y una almohada en su cabeza.

"Omo... Eso es lo malo, tendrá mucha hambre y enseguida vendrá a cambiarnos" Niki metió una mano bajo su blusa y comenzó a masajearse una teta. "Me duele otra vez, quiero que paren de crecer ya"

Iba seguir quejándose pero los pasos del alfa lo distrajeron, hizo un puchero porque ya sabía lo que venía.

"No te las toques así, Niki" Regañó Jay después de verlo masajeándose. Se dirigió hacia el closet que le pertenecía al menor y abrió un cajón, sacando ropa interior de ahí. Luego abrió una puerta y sacó varios shorts de algodón.

Los dejó al borde la cama, yendo hacia su mochila para sacar un botecito de crema rosada.

"Pero hyung, usted no sabe cómo duelen..." Hizo un mohín enojado mientras seguía tocando, esta vez sus tetillas.

"Ya pues, sáquense todo, están todos sucios" Una ola de protestas fue lo que recibió Jay a cambio, estaban comportándose como unos totales bebés que no querían comer.

Jay, nuestro protector | Omegaverse HaremDonde viven las historias. Descúbrelo ahora