ESPECIAL 2

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La entera cancha estaba atenta a la escena desenvolviéndose frente a ellos, algo inaudito, tres omegas básicamente tirándose por un solo alfa.

''Y bien, no han dicho nada'' Ahora que se habían descolgado de él Jay podía respirar, no tan sabia decisión, rápidamente fue invadido por el aroma de la ansiedad de los tres omegas juntos.

''Yo venía a ofrecerte agua!'' Sunoo fue rápido con su excusa.

''Yo lo acompaño a él'' Jungwon se escondió tras Sunoo, este lo miró con desdén, como diciéndole cobarde.

''Y-yo vengo a devolverte la campera!'' Dijo Niki sacándose la campera como para hacer énfasis. 

A Jay no le importaba realmente, apenas y estaba escuchando, la presión que sentía en ese momento era otra cosa. Con tanta gente viéndolo, pensarán que es un maricón que no sabe manejarse solo con un omega, menos con tres.

''Bien, sea lo que sea, debo darme una ducha primero, luego podemos hablar'' Murmuró el alfa, tentativamente poniendo ambas manos en la cabellera de Niki y Sunoo, de otra forma se sentía un poco acorralado.

Los tres asintieron efusivamente, sin poder idear ninguna oración.

Dejaron ir a Jay, suspirando embobados, los tres se miraron entre sí y chillaron de la emoción, algo que solo ellos podían entender, mentalmente haciendo un pacto de no pelearse por la atención del alfa.

Una vez que el alfa salió de la ducha, ya era de noche. Chasqueó la lengua por eso, de haberlo previsto no iba hacer que los omegas lo esperasen.

Ingresó a los vestidores mientras se secaba el cabello con una toalla, al terminar de sacudirse dejó la toalla descansando en sus hombros. Y ahí estaban, los tres sentados en una banca que se hallaba en medio.

Jay tiró su ropa sucia en su casillero asignado, todo bajo la atenta mirada de Niki, Sunoo y Jungwon, todavía sin decir una sola palabra.

''Bien, necesito saber dónde viven, ya es de noche y no es seguro que anden solos a estas horas'' Dijo Jay y se giró para ver a los tres.

Estos se levantaron casi al mismo tiempo, después de salir del trance en que los dejó ver al alfa recién bañado con el pelo mojado y el aroma a sudor de todo el equipo fuera.

''Yo vivo en la misma dirección que Jungwon, de hecho, me quedo hoy a dormir en su casa'' Murmuró dubitativo Sunoo, sin querer enfrentar los ojos del alfa.

Jay solo pudo pensar que eso le ahorraba bastante tiempo entre ir y venir a otra casa más, lo que le dejaba por último a Niki, dirigió su mirada hacia él esperando por su respuesta.

''M-mis papás están esperándome afuera...'' Informó en un tono apenas audible.

Los ojos del alfa se agrandaron de un segundo a otro, «O sea, que todo este tiempo estuvieron esperándolo ahí afuera» pensó.

''Será mejor que nos movamos pronto entonces'' Jay se agarró el puente de la nariz, silenciosamente rogando que su padre no sea un alfa.

Cruzaron todo el instituto por los costados ya que estaba prácticamente todo cerrado, llegaron a la entrada donde efectivamente había un único automóvil ahí estacionado al borde de la calle.

Cuando llegaron frente a este la ventana del conductor bajó lentamente, dejando ver a un hombre con profundo cabello negro peinado hacia atrás, varios piercings y una mirada que lo comunicaba todo, alfa.

Jaebum miró sin cuidado a los 2 omegas extras que llegaron con su hijo, más se fijó en quien trataba de esconderse detrás, tarea imposible. Jaebum lo miró de arriba abajo, inspeccionándolo, su nariz se arrugó unos segundos, reconociendo el aroma de Jay por la prenda que Niki había llevado días prior. 

Jay, nuestro protector | Omegaverse HaremDonde viven las historias. Descúbrelo ahora