Capítulo 9

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Tardó alrededor de tres horas en el hospital, la mitad del tiempo fue en espera de ser atendido.

El proceso de curación fue extremadamente doloroso para el alfa, su piel se había pegado a la ropa, le pusieron gasas secas y lo dejaron recetado con cremas para tratar la cicatrización.

Iba tranquilo conduciendo de regreso a casa, tratando de imaginar todos los escenarios posibles de cómo estarían sus chicos ahora. Se preguntaba si el alfa tatuado había hecho bien su trabajo, tenía miedo de que algo les haya ocurrido mientras él no estaba.

Ya veía su casa de lejos, cuando llegó estacionó el vehículo en el garage.
Sacó sus llaves de repuesto para abrir la puerta de entrada y entró a la sala.

Se quedó un rato ahí parado tratando de adivinar la situación ya que la luz estaba apagada, presionó el interruptor y todo se hizo más claro.

Sus omegas estaban enrollados en el sofá durmiendo y el alfa estaba boca de cabeza en el sillón roncando, miró la tv y estaba prendida pero estaba en la parte final de alguna película con los créditos pausados.

Fue a dejar sus cosas en una esquina y luego caminó hasta el sofá, primero agarró a Niki quien estaba aplastando a los otros dos, lo cargó como un bebé y lo llevó a la cama.

Repitió el proceso con Jungwon y luego con Sunoo, los dejó bien acomodados en la cama doble y luego los tapó con la manta fina.

Regresó a la sala encontrándose con el alfa todavía muerto en el sillón, hizo una mueca de dolor imaginando cómo le dolería la espalda a su amigo después. Pensó en qué debería hacer, lo primero sería despertarlo obviamente.

Se acercó a su rostro y le dio dos palmaditas en su cachete. "Despierta, tienes que irte a dormir a tu casa ya o te dolerá la espalda" Solo recibió quejas de parte del alfa que no quería levantarse.

Jay puso los ojos en blanco, lo dejaría ahí para ver un rato como estaban sus omegas.
Fue a la habitación de nuevo, estos estaban semi despiertos pero parecían querer saber algo.

"Dónde está Hanse? No me digas que ya lo echaste" Preguntó Sunoo tratando de identificar dónde estaba.

"Todavía, pero estoy por" Contestó el alfa, en su mente pensando que les preocupaba más ese pordiosero que asegurarse si estaba bien o no después de venir del hospital.

"Traelo acá, estará cansado" Murmuró Jungwon subiendo al pecho de Sunoo para acomodarse ahí.

"Su casa está ahí nomás, no puedo dejarle dormir con ustedes" Replicó Jay con la voz un poco más severa.

"Debe estar agotado después de lidiar con un pervertido" Comentó Niki yéndose hacia el borde de la cama para hacer espacio. "Hay suficiente espacio para los dos, traelo"

"Espera, cómo que lidiar con un acosador? Alguien intentó entrar?" Preguntó alarmado el alfa.

"No... Creímos que sería buena idea ir a buscar comida al local de la esquina porque no queríamos esperar y un chico trató de llevarme" Contó Sunoo en pocas palabras.

Todos en el barrio sabían que Jay tenía tres protegidos, ya que casi siempre los traía a su casa y más ahora que vivían juntos aunque hayan pasado solo dos días apenas, el chisme se propaga rápido.

Cuando llegaron al local sin el alfa rubio y encima con Hanse, el alfa conocido por ser un canchero en el barrio, creyeron que ya no tenían relación con Jay.

Hanse tuvo que pelearse con un alfa equis de la ciudad que siempre estuvo tras Sunoo silenciosamente y al verlo supuestamente indefenso quiso aprovechar. No pasó a mayores, solo tuvo que empujarlo afuera del local mientras le pateaba sus partes para ahuyentarlo.

Jay, nuestro protector | Omegaverse HaremDonde viven las historias. Descúbrelo ahora