Cap 13

975 54 7
                                        

Jack miraba su celular cada segundo, sus amigos aún no le había escrito así que no sabía nada sobre qué le había  pasado a Robert.

—¿sucedió algo?—pregunto curiosa al ver la insistencia que tenía su novio con sus celular.

—no, no solo que… — este dudo en decirle que sucedía, no era porque fuera algo grave, solo no quería que empezarán a hablar de sus amigos—nada, no pasa nada.

De nuevo estaban en silencio, solo se dedicaron a caminar, ambos estaban en sus pensamientos y buscando la formar de hablar sin empeorar la situación. Pocos minutos después ya estaban al frente de la casa de Astrid, por lo que había dicho Astrid Adriel no se encontraba en la casa, y solo por eso asedio a venir. Jack estaba mirando a su alrededor hasta que escucho la puerta abrirse, este entro después de Astrid y la siguió hasta la sala, se sentó justo a su lado y miró a el frente, aún no se encontraba listo para a ver sus ojos.

—Jack.

—¿si?—este volteo rápidamente hacia  ella.

—sabes lo orgullosa que soy, es lamentable, pero eso es de familia—esta soltó una risa nerviosa—es muy difícil para mi darte la razón, pero… Lo siento—estás últimas palabras la dijo entre dientes.

—lo sé—suspiro leve y desvío sus mirada—yo también, fue una estúpida pelea y te trate muy mal.

Una sonrisa pequeña se formó en ambos, Astrid no pedía nada más, no quería que este le diera un discurso pidiéndole perdón, dándole mil razones por las que Astrid tenía la razón, no, Astrid podía ser de todo menos una novia tóxica.

—dejemos esto así ¿te parece?, olvidemos esta idiotez—Jack solo asintió y casi a él instante sintió un abrazo grade de su novia, abrazo que este correspondió.

Ambos se quedaron unos minutos así, no hicieron ni un solo ruido, solo se abrazaron en un total silencio sin intención de moverse, pero todo se Arruino cuando Astrid decidió ver la hora.

–Adriel debe estar por llegar—suspiro y se separo de Jack—¿te parece si vamos a él cine?—Jack asintió—entonces me iré a cambiar, espérame aquí.

Astrid se paro de el sofá, subió las escaleras dirigiéndose a su habitación. Jack  mientras la esperaba decidió sacar su celular, no tenía un solo mensaje de sus amigos y eso era extraño, siempre hablaban por el grupo y su celular nunca dejaba de sonar por culpa de ellos. Este decidió empezar la conversación por el grupo para así saber que estaba sucediendo.

“¿entonces?, Robert esta bien, ¿que le sucedió?”

Envío el mensaje y no tardaron ni un minuto para que le contestaran.

“chat”

Camí
—pregúntale a él gran maik que  fue lo sucedido.

Maik
—te vez demasiado idiota haciéndote la ofendida.

Sofia
—al menos ella sabe controlar sus  impulsos.

Camí
—¿por qué estaría ofendida imbécil?

Maik
—por qué te ofendes hasta por lo que no te importa.

Camí
—solo digo que dejes tus malditos celos, Robert no es  tu novio.

maik
—por qué te debe importar eso.

sofia
—el solo lo invito a salir.

Maik
—ustedes son unas  malditas ingenuas, se notaba a lo lejos cuales era sus intenciones.

Él novio de mi hermana. Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora