Capitulo 38

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- Puñeta, ¿qué hice?

- ¿Estas bien?

- Solo.. solo quiero volver al hotel. - me senté en un rincón - No, no... esto no puede haber pasado.

Sin decir más palabras, Lyanno se vistió y salimos del club enmascarados. En todo el camino estuve desconcertada por el tremendo error que cometí..

- Sabes que jamás me ha importado acostarme con mujeres que son infieles a su pareja. Pero, no puedo evitar sentirme culpable contigo...

- No tengo ganas de hablar Edgardo.. - susurré hundida en mis pensamientos -

Coño, ¿Que hice? ¿Porque lo hice?

El éxtasis y el placer me hicieron pecar, no puedo creer que le hice esto a Jefnier sabiendo lo mucho que me ama..

•••

Amaneció y lo único que hice fue bañarme rápidamente para irme con Gabriela, necesitaba ver a mi amiga en estos momentos...

- ¿Te vas?

- Si, no me busques, ni me escribas. - dije - No te voy a contestar

- Oye, espera. - me detiene - que te quede claro que yo no tengo culpa de nada, antes de follar te pregunté varias veces si estabas segura.

- Jodio imbecil. - lo miré mal - no se como pude caer de nuevo, sabiendo lo orgulloso e insensible que eres.

- Calmate, el hace exactamente lo mismo cuando tú no estás.

- ¿Que dijiste? ¿Porque lo dices?

- Ya lo escuchaste, no lo volveré a repetir.

- Jefnier jamás me sería infiel, jamás. ¿Me escuchaste Lyanno? ¡Never! - me fui dando un portazo -

- ¡Eso es lo que tú crees! ¡Ingenua! - escuche su voz al otro lado de la puerta -

Entré en el auto con un gran nudo en la garganta, y mientras conducía me llegaban mensajes de Jefnier.

- Lo siento papi, lo siento

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- Lo siento papi, lo siento... - susurré a mi misma mientras miraba los mensajes - lo siento...

Ignoré los mensajes, porque en estos momentos no podía hablar por todo lo que había pasado, y lo que había echo.

- ¡Angie! - escuché su voz alegre y me giré -

Tan rápido la vi, fui corriendo hacia ella y la abracé. Incluso los ojos se me pusieron llorosos, porque realmente necesitaba desahogarme...

Y llorar.

- Angie, Angie... estás hermosa. - me ve de pies a cabeza y me vuelve abrazar - te extrañé tanto, no te imaginas la mucha falta que me hiciste.

Entre nosotros || Lyanno Donde viven las historias. Descúbrelo ahora