Volvemos a ser tendencia #1 en Lyanno. ✨💕
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- ¡AAAAH, ERES LIBREEEEE! - escuché
el grito de Gabriela al otro lado de la llamada -
- No se cómo logré coger
el teléfono. - carraspeo mi
garganta - tengo muchísimo sueño...
- Te voy a buscar en 30 minutos, mas te
vale estar lista. ¡Eres libre! Anímate...
- No se que pensar de ello...
- No tienes nada que pensar, ¿sabes
que significa esto?
- ¿Que?
- Que se acabaron los dolores de cabeza,
volverás a recuperar tu seguridad y
salud mental. ¿¡No ves lo cabrón
que es eso?!
- Lo sé, pero...
- Lyanno...
- Exacto.
- ¿Estas a su lado? No me digas que pasaste la noche con el porque...
- No, hace unos días descubrió que
iba a dejar el trabajo y se molestó, así
que ahora, me detesta...
- No tienes porqué darle explicaciones
a ese estupido, más bien, alégrate de
que estarás lejos de él y ya no tendrás
que verle la cara de imbecil....
- Si, si...
- ¡Pasó a recogerte en unos minutos!
- Okay señora. - colgué y reí -
LLAMADA FINALIZADA
Me levanté de la cama y me estiré en la esquina.
Después entré a la bañera y seguí arreglándome para irme de este lugar.
Y cuando tuve todo recogido, que apenas era una maleta de ruedas y otra de mano, las agarré y salí al living...
Cosa extraña que al salir y levantara mi mirada viera que todos los del equipo de trabajo estaban sentados en la mesa.
- ¡Angie, Angie!
- Buenos días muchachos..
- Ven acá, queremos decirte algo...
- ¿Que pasó? - me acerqué a ellos -
- Queremos darte las gracias por todo este tiempo que has estado con nosotros, en el equipo. - sacan una bolsa de cartón con algo aparentemente cuadrado en el interior -
- No tenían porqué. - sentí como poco a poco se iba formando un nudo en mi garganta -
Al abrir la bolsa era un collage con fotografías nuestras durante todo este tiempo, y después varias cartas despidiéndose de mi.
- Chicos... los odio, me van hacer llorar... - apreté mis puños intentando ser fuerte -
- En serio, eres la mejor compañera de trabajo que hemos tenido. La verdad es que eres tú la que ponía aquí la sazón, y siempre nos dabas alegría..
- No sean embusteros... hoy no. - reímos -
Mientras me despedía de ellos, noté a una persona arrimada en la pared de la esquina donde estaban mis maletas, al fijarme en el, volteó rápido la mirada y se fue.
