POV Escritora
Dos niños, un niño tranquilo jugando en el suelo tan parecido a Kirishima como dos gotas de agua. Aunque el niño tenía el cabello negro, se podía ver el gran parecido en las facciones del rostro y en sus afilados dientes. Por otro lado, una niña muy hermosa con dos coletas corría con una capa en sus espaldas como si fuera un súper héroe. Dos hermanos completamente iguales.
- ¡Vamos, hay que explotar a los malos!- gritaba la niña de un lado a otro.
- Cariño... creo que la niña admira demasiado a Bakugou.- susurró Kirishima viendo a la niña correr por todas partes gritando y simulando lanzar explosiones.
T/N volteo la mirada en dirección a quien era su esposo que miraba atento como los niños jugaban en el patio. Sonrió al verlo, era un padre y esposo sin igual. No se podía quejar de nada, era respetuoso, atento y amoroso.
Cuando no estaba trabajando se dedicaba completamente a su familia, ayudaba a su esposa en tareas del hogar o se encargaba de sus gemelos.
Sus hijos eran idénticos a su padre, el varón tenía una personalidad tranquila y solía ser muy adorable. Por su parte la niña era mucho más atrevida, tenía una energía incomparable y nunca se mantenía calmada. Ni siquiera mientras dormía ya que hablaba mientras soñaba.
- La niña está emocionada, no olvides que Bakugou es tu mejor amigo y ella lo quiere como un tío.- explicó T/N limpiando unas vasijas.
- Si, entiendo.- respondió Kirishima cabizbajo.
Entendía a su hija, Bakugou era un héroe muy impresionante, trabajaba muy duro tanto como él. La mayor parte de los niños lo admiraban por su forma ruda de ser y su hija no era la excepción.
Aún así, sentía un poco de celos de que su hija admirara más a alguien que no fuera él, como su padre quería ser su número uno en todo lo más posible. Y su meta era ser el héroe que más ella admirara.
En una de sus misiones salió en la televisión, había rescatado a más de veinte personas sin hacerse daño. Se había sentido súper feliz cuando llegó a casa y sus hijos lo recibieron felices.
Su hijo, que era más tranquilo, era el que en silencio más lo admiraba. En las noches solía quedarse hasta tarde viendo videos de su padre en sus misiones y sonreía al querer algún día ser como él.
Estudiaba muchísimo para poder alcanzarlo, sin embargo no era muy bueno en los entrenamientos físicos lo que lo frustraba demasiado, nada comparado con lo fuerte que podía ser su hermana.
- ¡Ajá te tengo!- gritó su hermana presionándolo sobre la cama.
- ¡Ya suéltame!- la empujó, la niña sorprendida se alejó. Su hermano siempre era amable, pero ahora estaba enojado. Sentía que nunca alcanzaría a su padre si seguía siendo más débil que su hermana.- ¡No te quiero!
El niño salió de la habitación y se encerró en el baño, su madre que pasaba por el pasillo vio como su hija hacía un puchero. Sin pensarlo fue al baño a ver por qué su hijo se comportaba así.
- ¡No quiero abrir!- gritó el niño cuando T/N tocó la puerta.
- Niño, soy tú madre por lo tanto no me grites, entiendo que estes enojado pero yo solo quiero saber porque estás así de enojado.- hablo T/N bastante fuerte sin necesidad de gritar.
- No me gusta que mi hermana sea más fuerte que yo.- respondió en niño más bajo que antes detrás de la puerta del baño.
Estaba dispuesta a hablar cuando sintió una mano sobre su hombro, cuando volteo el rostro pudo ver a Kirishima a su lado y le dedico una gran sonrisa. Luego se paró junto a la puerta y habló.
- ¿Crees que quieras hablar con papá?- preguntó dulcemente Kirishima, hablaba con tal dulzura que cualquiera aceptaría.
Poco a poco la puerta se abrió dejando ver a un pequeño peli-negro con la cabeza agachada. Miro a su padre y asintió, tenía todo el rostro lleno de lágrimas.
Kirishima tomó la pequeña mano de su hijo, pero antes de comenzar a caminar se volteó hacia T/N haciendo que el pequeño hiciera lo mismo.
- ¿No le debes algo a tu mami?- preguntó Kirishima con una pequeña sonrisa. Su hijo se soltó de su agarre y corrió a abrazar sorpresivamente a su madre que lo recibió con los brazos abiertos.
- ¡Lo siento mamá, no quería gritarte! ¡Perdón!- se disculpó tratando de no llorar más.
- Acepto tus disculpas, ahora anda ve tu padre espera.- sonrió su madre, el niño se alejó y volvió hacia su padre.
Mientras se dirigían al patio una niña estaba escondida tras la pared viendo todo.
- Tu y yo iremos a la cocina.- sonrió su madre mientras caminaban hasta dicho lugar en silencio.
Mientras tanto Kirishima y el pequeño estaban sentados bajo una gran sombra de un árbol del patio de su hogar. Kirishima fue el primero en hablar al notar a su pequeño más tranquilo.
- Campeón, ¿por qué estás tan enojado con tu hermana? Eso no es muy varonil de tu parte.- comenzó a decir Kirishima. El pequeño niño suspiro mientras miraba el suelo.
- Es que ella es mucho más fuerte que yo, eso va a hacer que la prefieras más a ella. Casi todo el tiempo están entrenando mientras yo los veo por la ventana.- explicó el niño cabizbajo.
Kirishima se sorprendió, normalmente la niña era quien quería entrenar casi todos los días con él cuando volvía de una misión. No sabía que su otro pequeño también le interesaran esas cosas. Lo veía siempre estudiando, leyendo o ayudando a su madre.
- No sabía que te gustara entrenar...- susurro Kirishima.
- Cuando no estás entreno muy duro para llegar a ser digno de entrenar contigo.- contestó el pequeño con una sonrisa triste.- Pero solo noto que me hago más débil.
Kirishima lo abrazó sin poder contener sus lágrimas, entonces entendió cuanto lo admiraba su pequeño niño y eso sin duda lo hacía muy feliz.
- ¡De ahora en adelante entrenaremos juntos: tú hermana, tú y yo! Yo te ayudare ¿entendido? Siempre que vuelva de las misiones lo haremos, lo prometo.- dijo Kirishima mirándolo a los ojos.
Entonces el niño sonrió mientras asentía repetidas veces. Después de un rato volvieron a dentro de la casa donde sobre la mesa estaba servida la comida.
Kirishima beso a su esposa dándole a entender que todo ya estaba bajo control. El niño se disculpó con su hermana y está felizmente abrazó a su hermano, emocionada por la noticia de que entrenarían juntos.
Ya muy entrada la noche T/N se disponía a descansar junto a su esposo.
- Dos niños es demasiado...- dijo acurrucándose en la cama. Kirishima sonrió mientras dejaba su celular sobre la mesa de noche.
- Y yo que te iba a pedir que hiciéramos otro.- respondió Kirishima en modo de broma. T/N negó rotundamente mientras reía nerviosa.- Mañana voy a una misión importante.
- Cuídate mucho.- dijo T/N preocupada, sabía que su esposo era muy fuerte, pero aún así se preocupaba a morir.
- Quizás este dos días fuera...
- ¿A dónde quieres llegar?- preguntó T/N enarcando una ceja.
- Necesito sentir mucho amor de ti para estos dos días.- hizo un puchero mientras colaba sus manos debajo del pijama de T/N.- Así que, permiso.
Comenzó a besar el cuello de T/N colocándose sobre ella haciéndole cosquillas y entre risas llegar hasta sus labios.
- Te amo Ejiro Kirishima.
- Yo te amo muchísimo más.
Ay que hermoso, tenía muchas ganas de hacer esto así que aquí está. Creo que un pequeño no era suficiente para Kirishima, digo que sería un excelente papá. Bueno espero les haya gustado, nos leemos pronto.
No olviden tomar agua, comer bien, votar y comentar. Los amo mucho, no olviden que son muy importante, valiosos y hermosos.
- Krystal🪨
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Mini historias Boku no hero [+18] TERMINADA
Hayran KurguAquí podrás encontrar pequeñas historias de Boku no hero donde tú serás la protagonista con tu personaje favorito. Las historias pueden ser modificadas, a esto me refiero a que algunas cosas serán diferentes al anime o manga. Encontrarás: Bakugou y...
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