30 de enero
"Reconfortante"
Arabella
Durante estos días no pasó nada interesante, al contrario todo demasiado aburrido y tranquilo. Lo único malo realmente era que Dustin estaba mal, el problema de su familia lo tenía muy triste y aunque intentaba animarlo era obvio que estaba muy afectado por el tema.
Papá y mamá todavía no estaban en casa. Eso me daba tranquilidad, ya que nadie me estaría dando órdenes de lo que tenía que hacer y lo que no. Además de que no tendría que preocuparme por que alguien me viese el día de la fiesta. Faltan dos días para la fiesta y no puedo explicar mis nervios...
Hoy tenía que ver a Austin pero le dije que primero tenía que hacer algunas cosas. Quería buscar la forma de abrir el cofre donde estaban las cartas. No sé cómo pero tenía que leerlas. Así que decidí husmear en la habitación de mamá y papá para ver si allí había algo que me ayudase.
Con mucho cuidado camine hacía la habitación, abrí el picaporte lentamente y entre sin hacer ruido. Cerré muy despacio la puerta y fui a la mesa de luz. Intente abrirlo pero estaba con llave.
-Mierda- murmure con enojo- ¿dónde se supone que esta la llave?- mencioné acercándome hacía el armario. En puntita de pie logre alcanzar la caja que estaba sobre el armario. Logre agarrarla y la abrí con la esperanza de que la llave estuviera allí.
-Bien- dije cuando vi que la llave si estaba en la caja. Deje la caja de nuevo en su lugar y volví hacia la mesa de luz- vamos, abre abre. Tiene que abrirse- exclame con esperanza de que abriera.- SI!! LO LOGRE- grité y pegue un saltito de alegría al ver que minutos después lo había conseguido.
Justo en el momento en el que iba a abrir el cajón escuché pasos dirigirse hacia la habitación y corrí a esconderme en el armario. Desde un pequeño agujero pude notar que eran el ama de llaves y la señorita Crouch de la cocina.
-¿Pero estas segura de que eso fue lo que dijeron?- dijo la señora Crouch entre susurros.
-Te digo que si, la chica es la niña de la que todos hablan- le respondió Amy por lo bajo.
Cuando entraron en la habitación notaron que el cajón estaba abierto y lo cerraron otra vez, ni siquiera notaron mi presencia.
No era mucho problema que haya cerrado el cajón, si no fuera por el hecho de que la llave se me callo y ahora estaba otra vez en manos de Amy. Mierda eso no ayudaba...
-Pero la señorita ara no sabe nada de esto, ¿cierto?- volvió a preguntar la señora Crouch y en ese momento me interesó completamente lo que estaban hablando.
-Ella no tiene ni idea. Hasta donde ella sabe es una Barnett.. o eso piensa- respondio Amy. Espera que quiso decir con eso.
Salieron de la habitación dejándome sola, sin la llave y con más dudad que no se que.
Lo mejor sería intentarlo otro día, ahora corría peligro de que me descubran.
...
¿Qué era lo que quiso decir la señorita Amy con eso? Es decir ¿cómo hasta donde yo se?
Mi mente estaba llena de dudas en este momento. Necesitaba compartirlo con alguien. Salí del castillo por el lugar de siempre y emprendí camino a la casa de Austin. Al llegar su mamá me atendió como siempre y subí directo hacia su habitación. Entre y me senté en su cama. Había suficiente confianza entre nosotros como para que no dijera una palabra pero el supiera exactamente que me pasaba.
-¿qué descubriste ahora boo?- dijo el dando vueltas en la silla de su escritorio.
-Escuche que decían algo que me dejó pensando- dije recostada mientras largaba un gran suspiro.- estaba en la habitación de mamá y papá tratando de encontrar la llave para abrir el cofre... cuando de repente entraron el ama de de llaves y la señorita Crouch. Comenzaron a hablar de algo que nose... se me hace muy raro.
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Nuestro brillo
Teen FictionCriada para ser la chica perfecta en todo, creció en un mundo donde siempre le dejaron en claro que no merecía nada bueno, que nunca lograría brillar y ser querida por alguien. El... el chico carismático que contagiaba alegría a su paso , le gustab...
