Todo estaba saliendo muy bien en la vida de Agnes, tenia a sus amigos, a su hermano, a su tía, pero lo que no esperaba Agnes, era tener que descubrir los secretos que la rodeaban todo el tiempo, haciendo que las mentiras mas pequeñas sean ya suficie...
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Agnes Wilson
—Mientes —Le digo al castaño un tanto molesta.
El frunce el ceño.
—¿Por qué lo haría? —Me mira confuso.
—Yo. No sé, tal vez para cubrir que tú eres quien asesino a Mariel —Uso un tono un poco más histérico.
Por lo tanto, el no deja de sonreír negando con la cabeza.
—Es divertido lo ingenua que puedes ser —Dice Mariel era muy ingenua ¿Sabes? Creía que podría conseguir lo que quisiera con tan solo llamar a su papito querido.
Lo miro sin decir ni una sola palabra.
—Bueno, hasta que se enamoró de mí y dejo a Preston de lado, eso le molesto mucho —Lo veo reír recordando.
—¿Cómo se supone que te crea? No tienes pruebas de lo que dices, aparte Preston no solo es un detective —Digo— Él era amigo de mis padres...
—Si eso lo sé.
Frunzo el ceño por un momento.
—¿Cómo que lo sabes?
—Eso no importa ahora —Jayden se acerca a mí— Sabes donde vive Preston?
Lo miro por unos segundos.
La cercanía no era algo muy bueno después de lo que acabamos de hacer. No me era extraño el ambiente, mi mente solo estaba en el señor Preston.
—No, pero eso no es mi problema es su vid...
—Qué te parece hacerle una visita sorpresa —Cruza los brazos mientras me observa.
—Visita...
—Si.
Me quedo unos momentos pesando.
Solo logro recordar cuando Preston aprecio en mi casa a ofrecerme ayudarlo con la investigación, me enseño su placa, fotos de Mariel, me conto sobre mis padres. Era amigo de mis padres de eso no cabía duda, pero lo demás era mentira, la señora Jessie también fue su cómplice, ella dijo que su esposo tenía otro nombre dijo que se llamaba Carlos, pero no menciono Preston o Phillip. Ahora tenía la duda de lo que me había dicho de mis hermanos.
—Está bien —Suelto después de haberlo pensado— Vamos a la casa de Preston.
El me da una sonrisa maliciosa.
—Por cierto —Se detiene y me mira— Feliz cumpleaños, zanahorias.
Como lo sabe que es mi cumpleaños...
Lo está disfrutando, le gusta verme quedar como estúpida. Ni le respondo.
Imbécil.
Si, el imbécil con quien follaste no hace unos cuantos minutos, si eso es conocer a un imbécil. Dios porque el mundo no está lleno de ellos.