Todo estaba saliendo muy bien en la vida de Agnes, tenia a sus amigos, a su hermano, a su tía, pero lo que no esperaba Agnes, era tener que descubrir los secretos que la rodeaban todo el tiempo, haciendo que las mentiras mas pequeñas sean ya suficie...
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20 de marzo 2016
Agnes Wilson
En próximamente 10 minutos, serán las 08:00 AM y yo como todos los días, estoy apenas alistándome para ir al fastidioso Instituto Harrow, estoy consciente de que este es mi último año y que no es adecuado llegar tarde y mucho menos al Harrow.
Uno de los Institutos con más privilegios de la zona.
La única razón que tengo para estudiar en un colegio tan costoso, son mis notas y la beca que me dieron hace unos años. Ya después no tengo el dinero para pagar algo tan costoso como un instituto, por eso a comparación de los demás estudiantes de ese colegio, yo me tengo que esforzar al triple en lo que hago, para no perder mi beca.
—¡Agnes, baja que llegaras tarde! —Se escucha una voz femenina, gritando desde la cocina.
—Espérate, que ya bajo —Aviso mientras me termino de poner los zapatos.
Me termino de alistar con un jersey negro y unos vaqueros sencillos. Una vestimenta muy poco interesante.
—Llegaras tarde y no me hare responsable de aquello —Dice la rubia pasándome un vaso que con un líquido de color verde.
Me quedo mirando extrañada.
—¿Qué se supone que me estas dando? —Pregunto con un tono de desagrado.
—Esto que ves aquí —Señala la bebida— es una bebida nutritiva que ayuda a eliminar las sustancias y toxinas que tu cuerpo no necesita —Toma uno de los vasos.
—En conclusión, estas empezando a obsesionarte con estas cosas —Acerco el vaso hacia a mi para oler lo que contenía y luego probarlo.
Tenia que haberme quedado con la duda.
¿Que se supone que era esto? sabia horrible, era como la combinación de yogurt, huevo y comida dañada.
—¡Esto sabe horrible!
Alejo el vaso de mí y hago una cara de disgusto.
—Tampoco seas tan dramática, así de horrible mira cómo me mantiene de bella, querida— Presume con orgullo.
La miro algo irritada con el sabor de cosa esa aún en mi boca.
—Dame agua por favor —Suplico.
—Vamos a llegar tarde — Exclama un niño bajando las escaleras.
Él es mi hermano menor, Max y la chica o más bien ya una mujer adulta, es mi tía Amber.
Se podría decir que es nuestra tutora ya que cuando tenía nueve, mis padres murieron en un accidente. En ese tiempo no teníamos a nadie después de su muerte, así que nos mandaron a un orfanato.
Ahí no vivimos los mejores recuerdos para ser sincera, a mi hermano lo maltrataban y los otros niños lo hacían sentir mal, yo siempre trataba de evitarlo, siempre trataba de cuidarlo, pero me era inútil ya que yo tan solo tenía nueve, era muy débil.