Capítulo #29

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Entro a su habitación con la copa de wisky que había cambiado por el té y miro con recelo a su hija dormida. Era igual que se madre, con la excepción de su cabello rosa que había heredado de el. Lo único que le quedaba de ella y de su perfecta belleza.

Se lamentaba todos los días haber perdido a su esposa más ella se lo había buscado al intervenir en su trabajo. Le había quitado el privilegio de deshacerse de ese pequeño estorbo cuando tuvo la oportunidad y quizá no le hubiese hecho perder mucho dinero en conseguir a esa hembra para 876.

Los Akatsuna habían sido claros, repartían ganancias de la venta de la cría o le pagaba una indemnización por su fallido macho. No tenía opción y más al cerciorarse que su macho no había tocado a la hembra, solo había destrozado cada objeto de su habitación en represalia.

---¡Maldito animal!---Murmuro el médico con rabia. Había perdido una pequeña fortuna puesto que a pesar que se acostaba con la señora Akatsuna, ella no podía intervenir en las decisiones de su esposo y tampoco en las desiciones de su hijo Sasori, que no estaba dispuesto a compartir más a su hembra regalo.

---¡Duerme mi vida!---exclamo en un tono suave acercándose para besar su frente y fue allí donde se dio cuenta de lo fría que estaba Sakura. Probablemente el té había hecho efecto mucho antes que ella pudiera cerrar su ventana y eso sí podría matarla.

Procedió a cerrar la ventana y a colocar sobre ella una gruesa colcha que guardaba para temporadas frías.

---¡Perdoname mi amor!

Le dijo con un poco de cargo de conciencia al disolver en su te la pastilla que se tomaba para el insomnio. Probablemente no despertaría hasta muy de mañana así que apagó la alarma de su reloj y más tranquilo se retiró de la habitación al ver qué Sakura poco a poco entraba en calor.

Bajo las escaleras y se hizo de su látigo de cuero favorito junto a su vara. Sakura lo había convencido de no matara a su "experimento" pero no con ello le salvaba del castigo.

---¡Así que fuiste incapaz de tocar a la hembra!---dijo el médico abriendo la jaula.

Sasuke no le contesto, se mantenía sentado en el suelo bajo los restos de colchón y un pedazo de tela en la nariz que por alguna razón olía a ella, a su Sakura.

---¡Me hiciste perder mucho dinero, maldito animal y por ello lo vas a apagar!

Sasuke no se inmutó. Si Sakura ya no le iba a perdonar que tenía de bueno seguir viviendo. Prefería mil veces que lo matara y lo provocaría para que ese dolor en su pecho por fin se acabase.

---¡Yo solo quiero a una hembra!

El médico levantó la vara suponiendo a que se refería pero Sasuke no tardó en aclarselo.

---¡Yo solo quiero a Sakura!

.

Procedió a levantarse de la cama, su cabeza aún continuaba desorientada, sus músculos agarrotados por la cantidad de horas en la misma posición y la incertidumbre de como llegó a pasar todo eso.

Por un momento pensó que se había quedado dormida por culpa de su alarma, pero su reloj no tenía ningún mensaje que había perdido la alarma, al contrario está estaba apagada. Luego se colocó una mano en la cabeza para ver si estaba enferma pero eso no sucedió.

Algo extraño había pasado y le tomo un tiempo reunir todas las pistas para segundos después abrir los ojos como platos. No...no podía ser cierto.

---¿Papá?

Hablo en voz baja sintiendo como sus piernas comenzaban a flaquear. No podía creer que su padre se halla atrevido a hacer algo tan bajo con tal de dormirla. No podía pensar en sentir su confianza quebrarse como un espejo al sentirse engañada por su padre. No, no y no podía ser cierto pero la evidencia estaba allí y solo había una razón para ello. Sasuke.

---¿Papá?---Grito llamándolo pero nadie contesto y sabía por la hora que estaba trabajando.

Así que corrió escaleras abajo y se detuvo un momento en la puerta que conducía al sótano. Tenía mucho miedo de encontrarlo muerto pero tenía mucho más miedo el saber que se había ido de este mundo a manos de su padre.

No solo eso, desde que su padre habían mencionado que quería matar a su experimento. No pensó en otra cosa, que el motivo por el cual se había alejado de el y que tan pronto como pudiera verlo lo perdonaría a pesar de haberse acostado con la hembra de cabello rojo, pero eso no sucedió antes que su padre la durmiera para poder hacer lo que quisiera con Sasuke.

Pensaba en escuchar sus motivos y buscaría una manera que le doliera menos saber que ya había tenido una hembra en sus brazos más todo eso pasó a segundo plano cuando vio en la perilla de la puerta una huella hecha de sangre.

---¡Sasuke!---murmuro abriendo la puerta si dudar un segundo mas---¡SASUKE!---Volvil a gritar corriendo escaleras abajo con el corazón en la mano.

No solo no tuvo respuesta si no también se tropezó con unos pedazos de madera que la hicieron caer al suelo estrepitosamente.

---¿Pero que demonios?

Se preguntó algo adolorida por el golpe y tomo el objeto que había hecho que se tropezarse para luego examinarlo con más cuidado. Parecían miles de pedazos de un palo de billar pero con la singular diferencia de que este era más delgado y también estaba manchado de sangre.

Sakura pego un grito tirando los trozos de vara. No quería ni pensar que había destruido la vara en el cuerpo de Sasuke o jamás se lo perdonaría. Corrió a la jaula llamando a Sasuke pero este no contesto y busco con nerviosismo la llave que colgaba de su cuello. Luego abrió la jaula y vio un bulto en el suelo.

---¡Sasuke!

La tenue luz que alumbraba la estancia le dio a entender que si era el y con cuidado camino hasta dejarse caer de rodillas a unos pasos de su cuerpo.

No se movía, tampoco respiraba, su cuerpo estaba frío...

...

¡Cielos! ha sido de los capítulos más duros que he escrito. Hasta a mí me dejó con una sensación rara y no los culpo si llorar en el proceso pero solo piensen que todo tiene un final feliz.

Y quizá sí me halla pasado.

Y quizá sí me halla pasado

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