Capítulo #5

2K 250 10
                                        

Abrió los ojos y miro con un suspiro largo a su alrededor. Las frías paredes de hormigón lo recibieron mientras un pequeño de rayo de sol se filtraba a través de una muy pequeña ventana y sucia. No estaba seguro de cuanto tiempo había pasado después de su último recuerdo y como después de dispararle con una pistola de tranquilizantes perdió a la bebé que cuidaba.

Le había fallado y ahora no tenía la menor idea dónde estaba. No eran las típicas jaulas de mercile. Esta tenía más espacio que su vieja jaula, tenía un cierto de baño con regadera y baño privado. Su cama estaba nueva y era un poco más grande que la de mercile pero los barrotes jamás desaparecían. Habían sido colocado recientemente por el olor a metal nuevo y cemento fresco.

El olor le provocó picazón en la nariz y tuvo que destornudar un par de veces para que desapareciera por completo el malestar. Era extraño que sus extremidades no estuvieran engrilletadas como cuendo se portaba mal en mercile.

La única puerta de la habitación se abrió dejandole el paso a el sonido de paso proveniente de las escaleras. Sabía quién era y le preocupaba lo que sea que tuviera en mente hacerle. La última vez había intentado matarlo pero días después lo había sacado de mercile y lo había subido a un avión.

---Veo que ya despertaste

Su voz le erizo la piel y se vio en la necesidad de hacer un sonido amenazante pero se arrepintió. Pues si estómago gruñó al oler la carne casi cruda que traía con el.

El médico de cabellos rosas río y le enseño el plato. No era la porción regular que solían darle en mercile, está era mucho más grande y estaba recién cocinada. Podía oler como las gotas de sangre se derramaban sobre el plato limpio.

El médico se acercó y dejó los plato muy cerca de la reja y con ello también un vaso con leche. Solo tenía un vago recuerdo de esa bebida pero la extrañaba. Los técnicos dejaron de dársela en cuento creyeron que estaba lo suficientemente grande para ya no necesitarla. Recordaba como algunos pedían que les llevarán aquella bebida y la tiraban sobre el piso haciendo que ellos la bebieran del suelo.

Siempre le había parecido humillante ese tipo de acciones, así que jamás pidió un vaso de ese líquido. Hasta habían días que prefería darse el lujo de dejar la comida aún que su estómago grupera toda la noche. Estaba acostumbrado al dolor.

---Espero que la disfrutes

El 876 olisqueo el aire y tomo el plato de carne. Tomo un trozo y se lo llevó a la boca. Era todo lo que había soñado en un pedazo de carne, jugoso, caliente y dorado. Era efecto pero debía desconfiar. Lo mastico con desgana y trato de no mostrar un signo de interés o satisfacción.

Luego de unos minutos, el plato estaba totalmente vacío pero dejo las gotas de sangre, no las lamberia aún que se muriera por hacerlo. No le daría la satisfacción de saber que se moría de hambre. Así que cuando dejó el plato nuevamente en el suelo vio la leche y simplemete la tiró.

El blanco líquido se desparramó por el suelo y no se inmutó.

---No eres tan agradecido como pensé---dijo el médico furioso al recoger los platos y ver cómo había despreciado la leche---Te salve de morir. ---Dijo haciendo incapie.

El 876 no entendía por qué le decía eso, no entendía cómo podía pretender que le había salvado pero tampoco se lo explico.

---No importa, no morirás. Eso debería hacerte feliz pero a cambio seguiré usandote para experimentar. Soy un científico y la ciencia siempre me ha motivado a buscar las respuestas que la humanidad busca. La solución a nuestros mayores problemas. ¿El porque envejecemos?¿Por qué nos enfermamos? ¿Por qué no podemos curarnos tan fácil?

El 876 bostezo, sabía que los técnicos se fastideaban al verlo poco comunicativo y eso fue exactamente lo que provocó que el doctor apretara los labios en una delgada línea.

---Eres defectuoso, no puedo pretender que me entiendas, cuando eres más animal que el resto. Nunca aprendiste a leer, ni siquiera hablas, destruyes lo que tocas.---El hizo una pausa antes de continuar---De todas formas no es como que me importe, mientras consiga hacer mi investigación pero si quieres morirte de hambre, Hazlo. Ya habrá alguien que quiera ocupar tu lugar.

El llanto de un bebé se hizo presente interrumpiendo su conversación. Era el mismo llanto que había escuchado proveniente de la bebé en el avión. Ella estaba viva y algo dentro de él vibro al mismo tiempo que entró en pánico.

Esa persona que tomaría su lugar bien podía ser esa pequeña niña y el no estaba dispuesto a permitirlo. Haría lo que fuera por ver sonreír a ese bebé de ojos verdes que le había robado el corazón y ahora que sabía que estaba viva, no le fallaría nuevamente.

El doctor Haruno sonrió sacando el pequeño artefacto detrás de sus pantalones. Era pequeño y de color rosa. La voz de la bebé venía de el y no lograba comprender cómo era posible.

---El deber me llama...

---Voy a cooperar

El médico levantó una ceja y abrió la boca al oir su voz por primera vez.

---¿Por qué harías eso?---le pregunto aún anonadado por lo que decia. Tanto tiempo que había pasado, tantos golpes, tantos castigos. El no parecía tartamudear como algunos médicos lo describían, tampoco se trababa al hacerlo. Su voz era la de un niño de cinco años pero su mente parecía más desarrollada

El 876 se acercó a los barrotes y levantó la cabeza lo suficiente alto para que pudiera ver sus ojos.

---Por ella, no quiero que le hagas daño.

La expresión paso de sorpresa a horror. No entendía cómo un animal se había encariñado de su bebé pero ahora entendía por qué la había cambiado ese día y la habia alimentado. Esa podía ser su arma para que cooperará con el pero no la traería junto a él para que se criarán juntos. Más podía hacer otra cosa. Siempre podía salirle adelante sin nisiquiera tener que someterlo a los grilletes o a las duras golpistas de mercile. También el no se pondría en riesgo de que el le partiera el cuello en un momento de descuido.

---Bien

Dijo dándose la vuelta y regreso por dónde había entrado...

...

¡Ay! Esta imagen no sigue nuestras pautas de contenido. Para continuar la publicación, intente quitarla o subir otra.
Sasuke Donde viven las historias. Descúbrelo ahora