Capítulo #13

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---¡Debo irme!

---¡Sasuke!

---Te meteras en muchos problemas si él me encuentra aquí---por no decir también que la paliza sería monumental.

Sakura asintió a pesar que lo menos que quería hacer en ese momento era dejarlo ir. Quizá podría ir más tarde con la escusa de darle un vaso con leche o algo así.

Sasuke se perdió por la puerta que llevaba al sótano y entro en pánico. Sabiendo que tenía los minutos contados, el tiempo en el que el deja su auto en el garaje y subía las gradas del porche.

---¿Sakura estás dormida?---la voz de su padre se hizo de nuevo presente y aún estaba vestida.

Había aprendido con el tiempo que en esa clase de situación lo peor era alterarse por qué nada salia bien o se dejaba evidencia, así que suspiro y contó hasta diez, luego recogió los platos, los metió al lavavajillas, metio la olla y el sartén sucio, Luego subió escaleras arriba. Se quitó la ropa a velocidad de rayo y se colocó una pijama mientras encendía el televisor.

No paso ni dos segundos cuando su padre entro en su habitación y la vio desparramada en su cama como si hubiese pasado todo el día viendo películas y comiendo palomitas. Las cuales tampoco estaban.

---¡Papá!¡Llegas temprano!---dijo fingiendo un bostezo aún que si se sentía algo cansada después del paseo con Sasuke y toda esa adrenalina del momento.

Su padre desvío la mirada y no le pasó por alto que parecía querer decirle algo pero no lo hizo.

---Olvide unas cosas pero regresaré al trabajo. Es posible que no llegue hasta la tarde.

---¡Oh entiendo!---expreso Sakura. Quizá en otro momento la noticia no le sentará tan bien como ahora. Es más no veía la hora para que su padre se fuera con esa chica, con la que le gustaba pasar los fines de semana no importandole ni siquiera si su hija se aburría en los confines de su casa como había pasado incontables veces antes.

---Segura que estarás bien, Deje dinero sobre la mesa por si quieres pedir algo a domicilio aún que se de sobra que te gusta cocinar.

---¡No pasa nada papá!---le aseguro---¡Estaré bien!

Su padre asintió y salió de su habitación. Los minutos fueron largos hasta que se convirtieron en una hora. No se suponía que iba solo por unas cosas pero empezaba atrasarse. Cuando por fin escuchó como la puerta principal se cerraba en un sonido sordo. Se levanto de la cama de un brinco y bajo corriendo las gradas con demaciadas emoción.

---¡Sasuke!---grito y tiró la puerta del sótano.

Probablemete el no esperaba su presencia en ese lugar pero ella tampoco esperaba que su padre le dejara más tiempo sola. Tenía miles de planes para esa noche, una noche de películas, una salida al parque de las grandes fuentes que quedaba a sólo unas cuadras de su casa. Una fiesta clandestina de esas que siempre la invitaban pero a la que nuca iba, tomar un helado a pesar del frío. ¡Cielo las opciones eran infinitas!

Para su sorpresa Sasuke no le respondió y eso le pareció muy extraño. Quizá le había gastado demaciado sus energías y por lo mismo de había quedado dormido.

---¡Sasuke!---repitio pero esta vez un poco más bajo y camino hacia la celda donde procedió a abrirla con un gancho sandino. En ese momento hizo una nota mental para hacerle copia a las llaves de su padre, necesitaba esas llaves para evitar el proceso tardado y aburrido que era abrir ese oxidado cerrojo con el que se peleaba.

La puerta hizo un clic y ella procedió a entrar. Apenas un rayo de luna alumbraba la estancia, iluminando la gran cama donde Sasuke permanecía recostado boca abajo. Era una imagen hermosa, nunca lo había visto dormir y se moría de la emoción.

---Te has quedado dormido---dijo más para ella que para que Sasuke la escuchara y se sentó en la orilla. El colchón era firme pero para su sorpresa estaba limpio y calientito por el calor que emanaba del cuerpo de Sasuke.

El gimió para su sorpresa pero no como un puchero por haberlo despertado si no más bien como si estubiese adolorido y solo entonces forzo su vista en la oscuridad y dejó que se deslizara por su espalda. Un grito fue sellado por sus propias manos mientras las lágrimas gruesas nublaban su vista.

Gruesas y sangrantes heridas con cicatrices viejas casi curadas se extendía por su espalda. Eran espantosas y le causaban escalofríos. Debían ser dolorosas pero lo que más le dolió era saber que su progenitor era el causante de aquellas heridas.

No lo pensó dos veces y fue a buscar un botiquín. Si no trataba esas cortadas lo más seguro es que se le infectaran y eso sería mucho peor. Regreso y colocó un poco de alcohol en un algodón y a toquesitos fue limpiando cada una de las heridas, no supo cuánto tiempo pasó pero le llamo mucho la atención que Sasuke no tuviera fuerzas ni para quejarse. Luego colocó vendas sobre ellas lo mejor que pudo, todo lo que su cuerpo tembloroso le permitía mientras ella no dejaba de llorar.

Ya la verdad no le importaba que su padre la viera allí y la descubriera vendando sus heridas. Ya no le importaba nada porque ahora era el, el que tenía que darle explicaciones de todos sus actos si no quería irse a la cárcel por tener secuestrado a un ser humano y torturarlo como si fuera menos que un animal. Ella misma denunciaría a su padre aún que irremediablemente perdiera todo, pero no formaría parte de aquello, nunca más.

---¡Voy a protegerte!---le susurro acomodando su largo cabello para que lo interfiriera en su espalda y se decidío quedarse a cuidarlo toda la noche. Para su sorpresa no habían sábanas por ningún lado, nisiquiera una triste almohada. Solo un colchón cubierto por una sábana blanca que ahora estaba manchada por su sangre.

La noche estaba especialmente fría y lo mejor era irse a su cama pero no podía dejarlo así. En ese momento no lo pensó y no dudó en subirse a su cama para acercarse a él. No solo porque sentía el corazón destrozado y era una manera de sedarlo si no también por el.

Permaneció largo tiempo peinando sus mechones con los dedos, esperando que el sueño llegará pero este no lo hizo. Escucho su respiración acompasada y pensó que eso sería todo hasta que una jeringa usada brillo en el fondo de la habitación. No tenia que ser tan astuta para darse cuánta que sea lo que sea que le hubiese inyectado, era la razón por la que no despertaba, además del punto rojo que tenía en uno de los brazos. Ahora la pregunta era ¿Cuánto tiempo permanecería de ese modo?

El dolor y las lágrimas regresaron con más intensidad que nuca y se abrazó a su cuerpo como si dependiera de ello.

---¡Sakura!---Pronuncio Sasuke entre sueños y se vio sonriendo aún que está sonrisa fuera amarga...

...

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