Capítulo #52

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---¡Buenos días Doctor Haruno!---le saludo su vecina cuando bajo de su carro con las cosas de las compras.

---¡Buenos días, Sunji! ¡Nos vemos!

Dicho esto entro en su casa. Su vacía casa. Ya habían pasado nueve años desde que su hija se había marchado de su vida y sentía que había pasado una eternidad. No tenia ni idea de cómo estaba pero Tsunade le había prometido que estaría bien, siempre y cuando estuviera lejos de ella y que debía confiar en eso.

Se quitó los zapatos y se lavó las manos.
Luego procedió a desempacar las cosas que había traído. Coloco un sartén en el fuego y colocó dos pieza de carne. El olor de estas rápidamente comenzó a exparcirse por la cocina e hizo que alguien tocará levemente la puerta.

---¿Quieres desayunar, Sasuke?

Sasuke dejo las tijeras de jardinería de lado y asintió.

Desde hace nueve años las cosas habían cambiado radicalmente entre ambos. Al principio y luego de haberse enterado que mantenía una relación con su hija. Se había vuelto loco y lo habían encerrado sin comida en su jaula. Esperaba que muriera de hambre como castigo por haber enamorado a su hija.

Luego había recibido la llamada del internado en donde le dijeron que su hija se había suicidado. Por su puesto Sasuke lo escucho y gruñó con todas sus fuerzas haciendo temblar los barrotes se su jaula.

El doctor sabía que estaba perdiendo todo y bajo corriendo al sótano para decirle que si se moría. El mismo lo mataría con sus manos. Jamás espero que el también lo intentará y ese mismo día de regreso del hospital. Lo encontrará desangrándose, después de haber arrancado un pedazo de lata que recubría una de las paredes del baño. Había demaciadas sangre al punto que lo creyó muerto pero con los medicamentos adecuados logro salvarlo.

Esa había sido la mayor confirmación de sus sospechas. Era más que obvio, el amor que había entre ambos. Así que fue imposible en ese momento no recordarse de la madre de Sakura y cuánto la había amado.

Sasuke, como le llamaba su hija. Había tardado varias semanas en despertar, después que lo había puesto en un coma inducido para evitar que volviera a hacerse daño y para que sus profundas heridas se curarán. 

Sakura por su parte también se recupero de su heridas  y no lo quizo ver mas. Aprovecho que habia perdido su patria potestad en contra de su tia y se marcho.

Su vida estaba de cabeza pero también sabia que era su culpa, fue demasiado idiota tener su laboratorio y su hogar en la misma residencia. Si tan solo hubiese visto antes en la tragedia que se iba a convertir si ambos se conocían.

Ya era tarde sin embargo.

Sakura se fue del país con la intensión de rehacer su vida y el por el bien de ella decidió guardar ese secreto cuando Sasuke despertó. Era lo mejor para todos.

Si, le había mentido a su hija para que se separaran y si, le había mentido a Sasuke para que también la creyera muerta.

Sin querer había creado un lazo de amistad con su experimento, un lazo que había nacido en el disque luto de su hija y que se había alimentado de su constante mentira. Ahora, nueve años despues. Sasuke ya no era una experimento, ahora era un simple huésped que seguía alojándose en el sótano por su propia voluntad mientras el mantenía el recuerdo de su hija en algo que ella amó. Algunas veces hacia cosas por la casa pero en sus ojos notaba lo apagado que estaba.

¿Entonces que era eso que lo mantenía con vida? Ya se lo habia preguntado pero el simplemente no respondia.

¿Su hija estaría igual? No quería nisiquiera  imaginarlo. Muy dentro de él quería creer que su hija había rehecho su vida. Había conocido a otro amor y quizá solo quizá estuviera feliz. En un mundo sin lo que algún día la marco. Sin su padre y sin Sasuke.

Procedió rápidamente a colocar la carne levemente cocida en el plato y vio a Sasuke sentarse en el taburete para comer. Esto en lo que la suya se cocinaba un poco más.

Solo unos minutos más tarde su comida ya estaba lista pero cuando estaba a punto de servirla, el timbre de su casa sonó con demaciadas existencia.

Escuchó gruñir a Sasuke y no le quedaron dudas de quién se encontraba detrás de la puerta.

---Quédate aquí! El no sabe que aún vives.

Sasuke en respuesta regreso a su comida se mala gana y el tomo esto como su respuesta. Así que se dirigió a la puerta y la abrió.

---¡Sasori Akatsuna! ¿Que quieres?

Le pregunto de mala gana. Desde hace nueve años que no sabía de el. No desde que el mismo se había negado a decirle el paradero de su hija.

---¡La encontré!

El doctor Haruno dejo escapar el aire que había estado reteniendo. No esperaba que Sasori estuviera demaciado loco por su hija y que por eso halla gastado una fortuna para encontrará.

Conocia muy bien a Sasori para saber que detras de esa mascara imperturbable habia algo mas, diferente a un simple, la encontre.

---¡Ya dejala en paz, te lo advierto Akatsuna! Si ella se fue de aquí fue para iniciar con su nueva vida.

Sasori rio con burla aún que realmente parecía molesto por otra cosa.

---Eres demaciado ingenuo, doctorcito.

No entendió sus palabras hasta que Sasori le pasó las hojas de investigación del detective privado. En ellas estaba más que claro que Sakura había podido vivir sin ellos aún que claro. Jamás se esperó que esto tuviera que ver con la últimas fotos.

---¿Que es esto?---le pregunto observando con mucho detenimiento a la niña en brazos de su hija. Una niña con cabello negro muy parecida a Sasuke. Eso no era posible o si.

---Es su hija, la hija de 876.

El corazón le vibro con una sensación poco conocida pero al ver las fotos de esa pequeña niña, no le quedaron dudas que había habido más que una relación amorosa entre ellos dos. Ellos habían concebido, algo que por su puesto el nunca logro de la manera incorrecta.

Por su puesto, un útero sano, que jamas ha recibido una dosis de ningun medicamento y el esperma fuerte de Sasuke. La receta perfecta siempre estuvo frente a sus ojos pero...

Despues del daño que había hecho a su hija, después que todo lo que siempre deseo habia sucedido de manera tan natural. Solo quedaba una opción.

---¡Esto es lo que tanto queríamos! Tenemos que quitársela a Sakura.

El doctor Haruno cerro los ojos y desenfundó su arma. Un arma que cargaba para emergencias y sin dudarlo se la descargo en el pecho.

---Jamas permitiría que le pusieras un solo dedo encima a mi nieta.

Murmuro mientras veía a Sasori morir en la entrada de su casa...

...

¡Hola mariposas!

Uff tenía planeado este capítulo desde un principio, aún que el final del doctor Haruno lo tenía pensado de diferente manera, más cruel como se lo merecía. Creo que al final me caía más mal Sasori que el y esa quizá sea la razón de su arrepentimiento.

El siguiente capítulo también es de los buenos, creo que de aquí en adelante, lo serán.

Nos vemos pronto
Besos y abrazos
Lia Diso 🦋

Nos vemos prontoBesos y abrazosLia Diso 🦋

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