Me enamoré de su luz, porque nunca temió a mi oscuridad.
Él era todo lo que yo no: brillo, calidez, valentía. Yo, en cambio, vivía entre sombras, preso de una oscuridad que consumía todo a mi paso. Creí que nadie podría aceptar mi naturaleza hasta q...
¡Ay! Esta imagen no sigue nuestras pautas de contenido. Para continuar la publicación, intente quitarla o subir otra.
Takemichi se levantó asustado por el timbre que sonaba persistentemente. Se puso de pie rápidamente y abrió la puerta, encontrándose con Chifuyu, Baji, Kazutora y Hina. Su primo se lanzó hacia él, abrazándolo con algo de fuerza.
Chifuyu-Lo siento, lo siento… -no paraba de repetir.
Takemichi-¿Qu-qué pasa?- estaba algo aturdido. ¿Por qué estaban todos allí tan temprano?
Hina-Oh... bueno, es que…- la pelirroja sacó su móvil y le enseñó una foto del espejo de su baño.
Takemichi-Mierda...-dijo, sentándose en una de las sillas-¿Tú estás bien?
Hina-Sí, tranquilo. Takemichi, siento no haberte creído…-la chica se agachó quedando frente a él- Tranquilo, te vamos a ayudar.
Chifuyu-Primo, he pensado en ir al pueblo.
Takemichi-¿Al pueblo?
Chifuyu-Sí, ¿te acuerdas que de pequeños decían que había una niña poseída?
Takemichi-Chifuyu, no sabemos si…
Chifuyu-Intentémoslo-El ojiazul suspiró, se levantó y fue hacia el armario, sacó su maleta y comenzó a meter su ropa.
Hina-Llamaré a Yuzuha para que vosotros cuatro vayáis en el coche juntos…-y salió mientras marcaba el número.
Kazutora-¿Está aquí?-preguntó al ver las manos de Takemichi temblar como si estuviera en un terremoto.
Takemichi-No lo sé… él puede estar y no verlo.
Baji-Tranquilo, te ayudaremos. Ya no estás solo-El ojiazul asintió mientras cerraba la maleta.
Takemichi-Ya…-dijo, poniéndose de pie.
Hina-Yuzuha dice que ya viene-Takemichi cerró la puerta con llave y bajaron para avisar a su casera que estaría fuera un tiempo. Luego fueron hacia el coche a esperar a la chica que faltaba. Takemichi metió su maleta en el coche y se encontró con que ya había tres más. Suspiró antes de cerrar el maletero.
Takemichi-Yo entraré-Chifuyu simplemente asintió, se colocó el cinturón y se acomodó la capucha, escondiendo sus manos en las mangas de su sudadera.
Manjiro-¿En serio crees que un cura de mierda se va a deshacer de mí? Sin duda me voy a divertir mucho.
Takemichi no dijo nada y se acurrucó más, ignorando al ojigris. Sintió cómo una de sus manos acariciaba sus cabellos. Eres muy suave. Sintió ganas de llorar. Tenía miedo de que algo malo pasara, ya había perdido a sus amigos.
Escuchó la puerta abrirse y sus ojos se abrieron de golpe. De reojo, vio cómo Chifuyu se sentó a su lado. Baji conducía y Kazutora iba en el asiento del copiloto.
Al llegar, Chifuyu lo despertó. Desde la ventana, Takemichi pudo ver la gran casa de madera donde su padre y su tío vivieron cuando eran más jóvenes. Al bajar del coche, el frío aire golpeó su rostro. Agarró su maleta y, al entrar, vio que estaba bastante limpia.