Me enamoré de su luz, porque nunca temió a mi oscuridad.
Él era todo lo que yo no: brillo, calidez, valentía. Yo, en cambio, vivía entre sombras, preso de una oscuridad que consumía todo a mi paso. Creí que nadie podría aceptar mi naturaleza hasta q...
¡Ay! Esta imagen no sigue nuestras pautas de contenido. Para continuar la publicación, intente quitarla o subir otra.
Estábamos de camino a la iglesia. Estaba bastante nervioso. ¿Nos creerían? Todo esto sonaba como una película cliché.
La iglesia no era muy grande, pero sí era bonita. Bajé del coche y, nada más girarme, pude ver a Mikey al lado de mi primo.
Manjiro-Me hace gracia cómo se aferra a la esperanza de poder salvarte. Es tan iluso.
Takemichi-Cállate…
Hina-¿Has dicho algo?
Takemichi-Oh… no. ¿Entramos?-Dijo, comenzando a avanzar. Todos lo siguieron.
Al entrar, no vieron a nadie.
Yuzuha-¿No decía que nos esperaba aquí?
Chifuyu-Sí, sí, pero…
Unos pasos resonaron por el pasillo y una figura alta se hizo presente. Su cabello rubio estaba recogido en una trenza.
Ken-¡Oh! Hola.
Chifuyu-Hola, venimos a ver al padre Taiju.
Ken-Claro, claro, seguidme. -Todos avanzaron detrás del rubio en silencio. Solo se escuchaban sus pasos.
Ken-Padre, ya están aquí. -Se hizo a un lado para dejarnos pasar.
Taiju-¿Quién es?-Takemichi dio un paso al frente.
-Takemichi Hanagaki.
Taiju-Dime, Takemichi, ¿qué es lo que has hecho para que un demonio se te pegue?
Takemichi comenzó a relatar su historia. Cómo, junto a sus amigos, decidió hacer una ouija. Cómo los encerró y los obligó a jugar hasta el punto de llevarlos a la muerte. Cómo Mikey lo perturba hasta en sus sueños o daña su cuerpo de diferentes maneras.
Taiju-Takemichi… cuando tus amigos y tú jugasteis a la ouija, llamasteis a un demonio a través de ella. Hay muchas clases de demonios.
Kazutora-¿Sí?
Taiju-Sí. Incluso existen demonios nacidos de la unión de un demonio con un ser humano.
Chifuyu-¿Crees que puedas ayudarnos a deshacernos de él?
Taiju-Sí, aunque no será fácil.
Takemichi-Gracias…-dijo, sonriéndole.
De repente, la iglesia tembló y muchas cosas cayeron al suelo. Todos parecieron contener la respiración.
Yuzuha-Joder… espero que eso haya sido un terremoto.
Chifuyu-¿No se supone que los demonios no pueden entrar a las iglesias?
Taiju-Y no pueden… Si te quedas aquí, no podrá tocarte.
Otro temblor sacudió el lugar, esta vez mucho más intenso. Una ventana a la izquierda se rompió, haciendo que todos se cubrieran.