Sentada sobre la plataforma de madera que usabamos para golpear desde arriba en los entrenamientos, veía como Kageyama y Hinata practicaban su remate. Aunque me impresiona el camaroncín, y quiero ayudarlo a mejorar porque reconozco su agilidad natural, no puedo evitar que me llame la atención el colocador de primero. Parece que lo hiciera tan natural, como si tuviera perfecto control de la pelota, como si estuviera matemáticamente calculado, como un videojuego. Me bajé de un salto de la plataforma, por lo que Hinata me miró sorprendido, y caminé hacia ellos.
-Kageyama-kun, hazme un favor- pedí, tanteando cuál sería su reacción, y al ver que asentía con la cabeza sonreí levemente -Voy a rematar una pelota que me tire Hinata-kun, y después quiero que tú coloques una para mi, ¿lo harías?.
-Si- dijo seguro, alejandose de la cancha, aunque con su actitud, probablemente aceptó porque soy mayor que él, pero no importa ahora mismo, solo quiero comprobar algo.
-Hinata-kun, ¿lo ha...
-SI- gritó emocionado, corriendo a tomar una de las pelotas, por lo que negué con la cabeza, tirando de las mangas de la sudadera y acomodando el pantalón de gimnasia para que no estuviera tan tirante. Al colocarse, lo vi dudoso, por lo que le sonreí.
-Tirala como quieras, mientras quede arriba de la red- él asintió rapidamente, y me puse en posición, corriendo al ver que la pelota se había separado de sus manos. Antes de que pudieran reaccionar, yo ya había llegado a la red y saltaba frente a ella, golpeando con fuerza la pelota cuando me quedó cómoda, haciendo un fuerte ruido al estrellarse contra el suelo. Caí y me giré hacia ellos, que me miraban sorprendidos.
-ESO FUE INCREÍBLE- gritó Hinata emocionado, corriendo para llegar en mi dirección -LAS CHICAS QUE ME AYUDABAN EN SECUNDARIA NO GOLPEABAN ASÍ- aunque fuera metafórico, podía ver el brillo de emoción en sus ojos, por lo que le sonreí.
-Eres el mejor alabador, camaroncín- su cara se deformó al oír nuevamente el apodo, por lo que reí, girandome hacia el azabache, agradeciendo que no se vieran mis ojos nerviosos por la gorra -Kageyama-kun- lo llamé, y el corrió a mi lado -Hinata-kun, ¿la lanzarías?- asintió con una sonrisa y tomó una de las pelotas, preparandose para lanzarla.
Nuevamente me puse en posición, y cuando el pelinaranja lanzó la pelota, fije mi mirada en el chico y cómo se posicionaba para golpearla, y al ver que se giraba levemente, corrí hacia la red, notando cómo colocaba los remates. Salté con todas mis fuerzas preparandome para golpearla, y antes de que pudiera pararme a pensarlo ya la había lanzado hacia mi, y yo la había golpeado, logrando que chocara con fuerza dentro de la cancha.
Caí al suelo con los labios entreabiertos, clavando mi mirada en ese punto de la cancha, sintiendo como él también miraba en esa dirección. Como pensaba, no es un colocador que te deje la opción de elegir a donde va. Sus pases son completamente directos, aunque tengan una leve parábola razonable. Kageyama no te pasa la pelota para que la remates, él te usa como golpe para lograr que pase del otro lado de la red.
Está completamente loco.
Me giré hacia él finalmente, y por el salto la gorra en mi cabeza se había levantado, logrando que nuestras miradas conectaran, aún sorprendidas. El azul de sus ojos es mucho más claro de lo que pensaba ahora que lo noto, pero eso no es importante.
-Estás demente- sonreí bajando la visera, y a pesar de mis palabras, su rostro seguía tieso.
-Lo siento, creo que fue muy rápido- se disculpó con su tono monótono, y no pude evitar reír.
-Lo fue- sin embargo, no puedo entender cómo lo logra. ¿Lo hace por instinto?¿Por experiencia?¿Cree que la parábola es una pérdida de tiempo?.
-AKAI-SAN ERES INCREÍBLE- me sorprendí al escuchar el grito de Hinata, pero terminé riendome -FUE COMO HUSH Y COMO BAM PERO AL MISMO TIEMPO- largué la carcajada inclinandome para juntar una de las pelotas, tirandola hacia arriba y golpeandola con la fuerza suficiente para que cayera en el cesto.
-Menos efectos de sonido y más trabajo, que ya es demasiado tarde y no pienso dejarles la llave- esperé que llegara la queja, pero ambos gritaron un sí y comenzaron a juntar, por lo que los miré con una ceja levantada.
Definitivamente son un dúo raro.
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red cap | t. kageyama
Fanfiction𝐑𝐂 | • Deja la cadera quieta, capitán. Estás recibiendo, no bailando bachata • ••• 𝐝𝐨𝐧𝐝𝐞 Akai se esconde del mundo detrás de una gorra, pero Kageyama ve más allá de ella. ••• • Solo me pertenece el personaje de Akaihana y su familia.
