Si algo tenía que doler dejaba que me doliera, si no lo hacía lo suficiente buscaba algo para que lo fuera y esto, tal vez no merezca la pena.
¿Mentiras? Yo las digo todo el tiempo, de las blancas por cierto. Lo que sé es que hay que ser muy bueno en eso para que no te descubran o si tienes suerte, decírselas a alguien tan ingenuo que te las crea así nomás.
Pienso demasiado. Debería preguntarle.
Pero preferimos mentir antes que ser sinceros porque creemos que protegemos a alguien del daño que eso puede causar, aunque una mentira descubierta duele mil veces peor. Somos tan idiotas que preferimos correr el riesgo.
Pasaron demasiados días.
En uno de ellos comenzamos nuestra primera clase de orientación vocacional. Es una mierda, el primer día la señorita Williams no preguntó a cada uno si en verdad sabíamos quienes éramos. Es más como terapia, supongo.
Sé que todos mintieron al dar su respuesta porque yo también lo hice.
Estaba pensando en entrar a algún curso extracurricular, me gusta mucho bailar, o la clase de periodismo estaría bien, pero esta materia requiere horas extra, así que la idea se descarta.
Hoy nos dio tiempo para entregar un formulario con bastantes preguntas tontas a mi parecer. Por eso mi hoja sigue vacía.
- Escuché que terminó con su novio hace tiempo y está desesperada por conseguir otro. Obviamente la rechacé, no creo que vuelva a molestarme más.
- Ajá
¿Por qué debería saber si la universidad tiene un cactus?
- Pero la bloqueé para que estés más tranquila.
- Ya.
Aah, dice campus.
- Y luego tuve sexo con un pitufo.
¿Una beca? Sería bueno aplicar a una.
- ¿Y te gustó? -apreté mis labios ocultando la sonrisa que se había deslizado por los mismos. Sé que él pensaba que no lo estaba escuchando.
Josh bufa - Pensé que no me estabas prestando-
- ¿Atención? Siempre lo hago.
El ojimiel cubrió su sonrisa con el puño, pero sus hoyuelos lo delataron así que carraspeó.
- Entonces... ¿No estás molesta?
-¿Por qué lo estaría? -Hablé tranquila pero él no parecía estarlo. - ¿Quieres que arme una escena por esto? -pregunté irónica.
- ¿La harías?
- No.
- ¿Por qué? -preguntó con curiosidad.
Exhalé y recosté mi espalda erguida en el espaldar de mi silla- No me gustan los celos ni nada que tenga que ver. Mi madre es un excelente ejemplo de todo lo que no quiero ser y andarme preocupando por la fidelidad que otra persona debe darme por moralidad y respeto a la confianza que le doy es algo que ella haría, por lo tanto, yo no. Aparte no hiciste nada malo.
Josh se inmutó ante mi respuesta y bajó la mirada asimilando lo que le acabé de decir. Fue demasiado directa. A veces no puedo controlar el vomitar palabras de la nada.
- Confías en mí, -Murmuró para sí mismo- Tienes mi clave puedes revisar si qui-
Rodé mis ojos ya que al parecer no entendió nada de lo que le dije- Deja el tema Josh.
El rubio infló sus mejillas y dejó salir el aire de apoco mientras recostaba su cabeza sobre sus brazos entrelazados y apoyados encima del filo del espaldar de su asiento. Miró y esperó pacientemente a que terminara de llenar mi hoja.
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En la M
Fiksi RemajaA veces creemos que un hogar es igual a cuatro paredes y una familia de sangre. Pero Violet se dará cuenta que ese concepto nunca fue escrito para ella. Su vida está ubicada justo en el centro de un huracán lleno de errores, malas experiencias y tr...
