Los días... los días después de aquella platica con la peli oscuro han pasado de forma instantánea, de alguna forma creamos ese pequeño habito de reunirnos todas las noches a excepción de los días en en los que Barbara tenía llamado, quitando esas pequeñas partes del día el final era aquella terraza acompañadas de nuestros postres favoritos y un par de tazas de café, tal vez esta ultima semana ha sido mucho más de lo que esperaba, me la pasaba ocupada gran parte de los días dando por terminado varios pendientes en la ciudad así como también en el local, cada vez mi regreso a NY estaba cerca, regresar a mi hogar, al menos eso sentía, tener esas conversaciones al finalizar los días siempre provocaban una tranquilidad increíble, hasta podría decir que pasaba viendo el reloj para llegar y poder sentarme en aquel lugar, las charlas con Barbara eran de todo y nada a la vez, en ocasiones habían ratos en los que sencillamente nos perdimos con la vista o el momento, las palabras no eran necesarias y eso me hacia sentir muy cómoda, tenía mi lugar en compañía de una persona bastante curiosa, por lo que hemos platicado ella es alguien dedicada a su trabajo al 1000%, ama lo que hace, así como también ama apoyar al mundo, es una gran conservacionista del medio ambiente, no es fan de las actividades deportivas pero le gusta mantener siempre un equilibrio en su vida y su cuerpo es su motor, ama los animales, adora vivir en su país, entre otras cosas más curiosas que voy descubriendo, entre una de ellas es que ama retarme, la noche anterior se las arreglo de alguna forma con los chicos del café para prepararme una bebida que ella adora (claro que los chicos me tuvieron que pedir permiso a mi antes, la respuesta fue clara), debo admitir que esa noche fue la que más he disfrutado desde que nos conocimos, ella me dejo entrar en una fase que muy pocos conocen, de alguna forma se sentía especial ser parte de ello.
Ella se ha convertido en una persona mágica, además de agregar que ella no suele viajar más de lo necesario porque tiene un ser único e irremplazable, tiene a Mia, su pequeña de cuatro años, la cual suele acompañarla cuando el trabajo de ella exige un tiempo más prolongado en algún país, solo que en esta ocasión B decidió dejarla con sus padres, por lo que he podido escuchar en unas cuantas llamadas esa pequeña es su adoración, anoche mientras conversábamos B recibió la llamada de sus padres ya que Mia quería ver a su madre, le iba a dar unos minutos de privacidad pero ella me detuvo.
Flashback:
—¡Hey! ¿Vas a algún lado?
—No quiero interrumpir, te daré unos minutos para hablar con tu hija.
—No es necesario Calle, aguarda un momento por favor—Ella regreso nuevamente la mirada a la pantalla donde se podía ver a la pequeña—. Mia, ¿recuerdas a la amiga que te he mencionado?—Sí mami.
— Bien, quiero presentartela.
Cuando escuche eso me quede casi en shock, ¿ella estaba bromeando, cierto?, nunca he sido buena con los niños, estoy casi segura que se lo había comentado en una de nuestras tantas platicas.
— ¿B?
—Calle te presento a mi mundo entero—Y sin más, movió el celular para que ambas apareciéramos en la pantalla—. Mia, ella es Daniela Calle.
¿Qué debía decir?
—¡Eh! Hola pequeña, ¿cómo estás?
—Holi, ¿tu eres la novia de mami?
¡Pero que mierda! Esta niña me quiere matar.
—¡Mia! Ella es una amiga, no una novia amor.
—Le he preguntado a Calle.
¡Reacciona!
—Lo siento peque, te equivocas tu mami tiene razón, solo somos amigas.
—¿No me mienten?
—Nunca podría mentirte a ti pequeña, además odio las mentiras.
—Mentir está mal y a mí tampoco me gustan, las mentiras hacen daño.
—Exacto Mia, no debes decirlas, te prometo que solo somos amigas.
—Está bien, mucho gusto Calle, mami me ha hablado de ti, dice que la estas haciendo subir de peso.
Mire de reojo a B para darme cuenta que tenía una sonrisa viendo como su hija hablaba conmigo.
—En eso debo decirte que no tengo la culpa únicamente, no he escuchado a tu mami quejarse.
