Cassandra's Pov
- De esta forma, podemos afirmar que los pitagóricos crearon dos teorías muy relevantes en la historia del pensamiento musical...- La profesora de historia del pensamiento hablaba como si le pagasen por hacer dormir a la gente.
Esta era la última clase del día en el conservatorio municipal. Podría decir que era la peor, pero lo peor era la simple idea de llegar a casa y tener que sentarme frente al piano con mi tía Ivana tras de mí.
El timbre sonó haciéndome volver a la clase.
- Y recordad chicos, para mañana quiero que comparéis los textos que os entregué con la teoría del ethos y me hagáis un resumen de la misma- Finalizó la profesora mientras yo guardaba en mi mochila los libros.
Salí bastante apurada, pero aún así, fui prácticamente la última en salir. Y ay de mí como llegase dos minutos tarde a casa.
El conservatorio era bastante grande, tanto como para perderse a pesar de llevar 9 años de mi vida ahí. Y como siempre, disfrutaba del poco rato que tardaba Joseph en recogerme en la puerta con la limusina, observando el parque frente al edificio. La verdad es que nunca me permitieron ir ahí, Tía Ivanna siempre dijo que era lugar para escoria y defecaciones de perro, pero para ella, todo lo que no estuviera bañado en oro o produjese dinero era similar a las heces de un animal.
Salí tropezando con la multitud hasta casi caer por uno de los escalones de la entrada hasta que me ví sola con la puerta cerrada tras de mí y los bancos de aquel parque mirándome a lo lejos. Sonreí para mis adentros, sabiendo que sería un deseo imposible siquiera acercarme allá. Sacudí el polvo de mi uniforme y giré de nuevo la cabeza hacia el parque cruzando con un chico sentado en el banco de enfrente. No sabría describir muy bien su físico, puesto que la limusina llegó apenas dos segundos después y me obligó a entrar volviendo a mi infierno personal.
Aún así, solo una sensación se me quedó de esa mirada: frío.
(...)
Mis dedos bailaban por el teclado intentando dar la mayor certeza posible con las teclas; intentando ser lo más precisa y perfecta posible. El problema es que, cuando llevas más de seis horas practicando, tu cuerpo comienza a hacer señales de desgaste, y comienza a provocar ciertos calambres que, en mi caso, me hicieron fallar en la última nota de la sonata Patética de Beethoven.
- Cassandra, creí haberte dicho que estudiaras y acabaras con un pedal suave y un diminuendo marcado- Dijo mi tía con esa voz cínica que indicaba peligro- Intentas cambiar las normas del romanticismo verdad ¿Pequeña genio? ¿Te crees acaso lo bastante lista como para superar a uno de los grandes?- Parecía estar hablando sola, al menos, con ella misma- ¡Brazo!-
No me atreví a contestar. Eso habría sido incluso peor. Preferí remangar mi camisa mostrando todas las cicatrices que comenzaron a sangrar cuando mi tía Ivanna me golpeó con una regla de madera mientras gritaba blasfemias y se arrepentía de haberme criado.
Yo vivía con ella, su marido, y mi primo Clément, de ocho años. Al menos, llevaba viviendo con ellos desde que mis padres decidieron que era buena idea abandonarme en su puerta y alejarse de toda la familia para no volver; la verdad, en vista de las circunstancias, puedo comprender por qué. Eso ocurrió cuando yo tenía 3 años, ahora, catorce más tarde, seguía allí, estancada y con cicatrices que indicaban un odio visceral hacia mí.
Cuando mi tía terminó de golpearme me mandó directa a mi habitación y me prohibió cenar.
Entré en mi cuarto y cerré con llave, coloqué en mi tocadiscos un vinilo y apagué todas las luces excepto el flexo de mi dormitorio.
Ahora empezaba lo realmente bueno.
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𝒩𝑜 𝓋𝒶𝓂𝑜𝓈 𝒶 𝓈𝑜𝓅𝑜𝓇𝓉𝒶𝓇𝓁𝑜
FanfictionCassandra, la chica perfecta, de familia rica, de calificaciones perfectas, y de secretos bajo sus mangas de lino. Iris, un desastre nocturno, guitarrista y cantante de garitos nocturnos; nadie sabe de su vida, ni si quiera su grupo de música. Ella...
