Capítulo 19

1.6K 158 2
                                        

Iri's Pov

Las clases estaban resultando menos aburridas de lo que esperaba. Supongo que estaba acostumbrada a otro tipo de ambiente, así que no tuve problema en quedarme callada, atendiendo y de vez en cuando, evadiéndome de la lección.

El problema fue sentir que el mar me arrastraba cuando sonó el timbre del recreo y la muchedumbre me hizo salir de la clase y acabar en un banco cualquiera del patio sola, a punto de ponerme los auriculares. Entonces unas chicas se acercaron.

- Hola ¿Tu eres la nueva cierto?- Dijo una chica rubia de piel algo bronceada y ojos azulados, era como ver a una barbie. Igual de artificial...- Te he visto al comienzo de clases con ese niño raro, soy Eva, y estas son Margot y Tonya- Indicó a otras dos chicas con un físico similar a sus alrededores.

- Él no es raro- Dije ignorando el resto de su presentación.

- Ya, como sea, íbamos a preguntarte por si querías sentarte con nosotras. Pareces la clase de chica que podría llevarse bien con nosotras, incluso podrías unirte a las porristas...- Su sonrisa era como ver una careta de plástico tras la cuál solo habría esa clase de mierdas que solo te tiran a las espaldas.

Yo sonreí vagamente por pura educación, habían sido muchos años soportando a gente a la que no aguantaba- No gracias, creo que prefiero a mi amigo el raro...-

Ellas cambiaron su mirada a una de asco. Podrían haber elegido irse, criticarme a las espaldas y dejarme en paz, pero parece ser que a la gente le gusta tocar las bolas...

- No entiendo por qué te cae bien, parece hiperactivo y es muy molesto

- Prefiero a la gente molesta a la gente falsa...- Dije sin mucho interés, notando que ellas cada vez se veían más enfadas, y que la gente del instituto se estaba percatando de la conversación. Putos metiches...

Ellas me miraron con algo más re de rabia- No somos falsas, somos sinceras, y si no soportamos a alguien se lo decimos- Dijo la que debería ser Margot como si creyese que así iba a ganar algún tipo de pelea verbal.

Yo me levanté de mi asiento algo cansada de la conversación. Solté mi mochila y me quité la chaqueta militar.

- Mirad, voy a seros sincera- Noté que todo el instituto nos miraba y se acercaba más todavía esperando a ver las consecuencias de mis acciones. A mí la verdad, es que todo me importaba ya media mierda, así que no me iba a cortar, y menos si se habían metido con mi amigo- No os conozco, pero tampoco os soporto ni me caéis bien. Creéis que tenéis el mundo a vuestros pies porque sois bonitas y lleváis un uniforme que supuestamente os da un puesto impresionante en la jerarquía social de un instituto. Pero realmente no creo que seáis tan guays, ni que tengáis pensado un plan de futuro estable que no sea casaros con un rico o vivir de los que los demás digan, así que no, no me interesa juntarme con vosotras, y como volváis a meteros con mi amigo, la próxima vez no seré tan ''maja''-

Ellas se quedaron petrificadas, noté a Heavy entre la multitud, mirándome con orgullo, y con algo de miedo. Supongo que porque, lo siguiente que pasó fue que la tal Eva me aventó un puñetazo en el labio abriendo de nuevo la herida que mi tía Ivanna me había causado hacía un par de días.

La verdad, ni me inmuté, como dije, ya todo me importaba una mierda. Incluso la muchedumbre que nos había rodeado dando por hecho que esto era una pelea. Supongo que en cierto modo, lo era.

Yo sonreí con una parte de mi labio ensangrentada para enseñarles que no les tenía miedo ni que me habían hecho daño. Y contesté haciéndole la zancadilla y tirándola de espaldas.

Sus otras dos amigas me inmovilizaron en el suelo dejando que la otra no parase de golpearme en el vientre, mientras notaba a la muchedumbre cada vez más animada ¿Enserio creían que me iban a ganar?

En un segundo en el que la chica paró de golpearme, aproveché para escapar del agarre de una de sus amigas y deslizarme entre el suelo arenoso del patio dándome tiempo de levantarme y echarle un poco de esa arena en los ojos a la otra chica para que me soltase.

Entonces tiré de nuevo al suelo a la tal Eva, paré un golpe de Margot y la empujé para apartarla de mi camino, y a la última la dejé intentando quitarse la arena de la cara.

Escupí un poco de la sangre y caminé ignorando a la gente para tomar mi mochila, mi skate y mi chaqueta militar y caminar de la forma más disimulada posible hacia los baños, no me apetecía entrar a clase con arena en la ropa y sangre en la cara.

𝒩𝑜  𝓋𝒶𝓂𝑜𝓈  𝒶  𝓈𝑜𝓅𝑜𝓇𝓉𝒶𝓇𝓁𝑜Donde viven las historias. Descúbrelo ahora