Dee's Pov
La había seguido por todos lados hasta notar que se paraba frente a la puerta de su casa. La esperaba una mujer que daba escalofríos con tan solo verla sonreír.
Me quedé entre las sombras, a unos cuantos metros de ella, observándolo todo. Y lo que ví fue horrible.
En apenas unos segundos, Iris estaba en el suelo cubierta de sangre y siendo pateada mientras le gritaban cosas horribles, cosas que de haber sido grabadas podrían servir para acabar con esa mujer. No sé muy bien por qué me contuve, quizás porque sabía que eso solo causaría más problemas, solo observé a Iris, que no se quejaba de los golpes, y que, cuando la adulta se lo ordenó, mostró sus muñecas llenas de heridas; esas que una vez ví y que ignoré por completo- Y me sentí la peor persona del mundo.
Pero en vez de entrar a esa casa, la chica de ojos grises se dio la vuelta recibiendo más gritos de esa horrible mujer, gritos con amenazas de muerte.
Y para cuando llego a donde estaba yo, esa familia se encerró en su casa y yo corrí a abrazar a mi amiga. Que justo en ese momento se derrumbó y comenzó a llorar tirada en el suelo.
- Lo siento mucho...- Dije apenas susurrando y haciendo que la castaña me abrazase más fuerte. Yo le acariciaba el pelo y mantenía silencio mientras que ella lloraba por todo lo que habría vivido en ese horrible lugar.
Nunca la había visto tan vulnerable. Supongo que por cosas como estas siempre se escapaba con cuidado, o siempre palidecía al ver la hora, tal vez por eso se cubría los brazos a pesar del calor y apenas conocía la ciudad.
Tras un rato llorando ella se apartó un poco para mirarme a los ojos, y hacerme ver los suyos cristalizados- Iris, enséñame las muñecas- Dije intentando sonar tranquilizador. Ella no rechistó, se remangó con un par de quejidos de dolor y me enseñó todas esas heridas.
Sentí impotencia y en parte, me sentí responsable de esto, tal vez por no haberme preocupado de antes.
Tomé sus manos y observé las cicatrices- Tenemos que curar esto...
- No importa, no duele apenas- Contestó ella con la voz apagada
- ¿Por qué no me dijiste nada?- Ella no contestó y bajó la mirada. Sentí que debía callarme.
Era obvio que ella no tenía a dónde ir, y que estaba en unas condiciones horribles como para quedarse en la calle. Así que la ayudé a levantarse y puse su brazo sobre mi cuello para cargarla más fácilmente. Y caminamos en silencio.
- Gracias Dee...- Dijo ella cuando casi llegábamos a casa- No tenías por qué ayudarme.
- Tenía que hacerlo- Contesté abriendo la puerta de casa y ayudándola a entrar.
Papá pareció escucharme porque corrió a la entrada sin esperarse ver a Iris con el labio ensangrentado y llena de lágrimas y polvo.
- ¿Qué ha pasado?- No me dió tiempo de contestarle, él ya la había tomado en brazos como a una niña pequeña y la llevaba a la sala de invitados para curarla.
Yo caminé y me quedé en la puerta sin escuchar nada, tan solo apoyado en el dintel esperando.
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𝒩𝑜 𝓋𝒶𝓂𝑜𝓈 𝒶 𝓈𝑜𝓅𝑜𝓇𝓉𝒶𝓇𝓁𝑜
FanfictionCassandra, la chica perfecta, de familia rica, de calificaciones perfectas, y de secretos bajo sus mangas de lino. Iris, un desastre nocturno, guitarrista y cantante de garitos nocturnos; nadie sabe de su vida, ni si quiera su grupo de música. Ella...
