El amor no siempre es lo que uno espera,, Jungkook lo descubrió a la edad de 14 años, cuando Jimin su mejor amigo y primer amor le rompió su pequeño corazón en mil pedazos.
Historia 100% de mi autoría.
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Kookmin.
El departamento era todo de ellos, Hobi y Tae ya se habían ido, así que los tres bajaron en pijama a preparar el desayuno.
Jungkook se ofreció a hacer panqueques con porción extra de manjar caliente.
- ¿ De verdad sabes cómo hacerlo?- preguntó Jimin dudoso.
Hio-ry se rió bajito.
- Me estás sobreestimando Park, ¿ cómo crees que sobrevive un hombre solo?, no me gustan personas extrañas merodeando mi espacio.
Jimin se largó a reír y Hio-ry igual.
- Ya verán par de bribones, se chuparan los dedos cuando los prueben.
Jimin y Hio-ry se miraron y se escogieron de hombros divertidos.
Jungkook se puso inmediatamente a la tarea mientras Jimin preparaba leche con chocolate y Hio-ry ponía la mesa de la cocina.
Cuando todo estuvo listo se sentaron a desayunar.
Jungkook miraba a Jimin y a Hio-ry mientras probaban sus panqueques.
-¿ Y?- preguntó Jungkook.
Jimin se hizo el que pensaba mientras pasaba su lengua sacando los restos de manjar de sus labios, si no hubiese estado Hio-ry Jungkook con ganas lo habría ayudado.
- Bastante...buenos- dijo Jimin riéndose al ver la cara de Jungkook.
Hio-ry ni siquiera podía contestar porque tenía la boca llena del panqueque que devoraba con ganas.
- ¿ Sólo eso?- preguntó Jungkook mirando a Jimin.
Jimin se puso a reír, Jungkook a veces todavía era un niño.
Levantándose de su silla se acercó a Jungkook y le beso la mejilla y Hio-ry lo miró con sus ojitos bien abiertos.
- Sólo bromeaba, están deliciosos, es más son los mejores que he probado, que digo merecen muchas estrellas Michelín,...- antes de que Jimin terminara Jungkook tapó los ojos de Hio-ry y le estampó un beso en plena boca a Jimin, no se iba quedar con las ganas de saborear el manjar de sus labios.
Jimin se puso colorado, volviendo a su asiento.
- ¿ polqué me tapaste los ojos Dunko?- dijo Hio-ry.
Jimin miró a Jungkook a ver que respuesta le daría a su hijo.
- Le contaba el secreto de los panqueques a tú papá- le dijo cerrándole un ojo.
Hio-ry abrazó a Jungkook quien lo subió a sus rodillas.
- ¿ Papi Ji podrá prepararme panqueques entonces?- preguntó Hio-ry relamiéndose los labios.
- Porsupuesto, creo que lo entendió a la perfección- dijo Jungkook largándose a reír y Jimin lo pellizcó en el brazo.
Fue una mañana perfecta, luego lavaron la loza los tres juntos, Jungkook enjabonaba, Hio-ry enjuagaba subido en su pisito y Jimin secaba y guardaba todo.
Cuando terminaron Jungkook chocó manos con Hio-ry y fueron a hacer la cama mientras Jimin ordenaba la sala.
En un momento que Hio-ry se entretuvo jugando, Jungkook busco a Jimin y lo abrazó atrayéndolo hacia él.
Jimin rodeó con sus brazos el cuello de Jungkook y lo miró sonriendo.
- Podría acostumbrarme a esto- le dijo Jungkook.
- Yo igual, me da un poco de miedo, se siente tan bien tenerte a mi lado y al de Osito. - le respondió Jimin.
-¿ Miedo?, miedo podría tener yo, toda mi vida te he amado, ¿ que pasa si encuentras una linda chica y me dejas?- le preguntó Jungkook entre broma y en serio.
Jimin lo miró y acercándose depositó un beso en sus labios.
-¿Crees que no he tenido oportunidad de hacerlo?, escucha Jeon Jungkook, eres y serás el único que dejaré entrar a mi vida y a la de mi hijo, y yo también te he amado desde hace más de diez años.
Jungkook sonrió y pegó su frente a la de Jimin suspirando.
- Eres lo que soñaba y mucho más- le dijo Jungkook con su corazón repleto de amor por Jimin.
- Entonces bésame como Dios manda señor Jeon- le dijo Jimin.
Jungkook se largó a reír y besó a Jimin con pasión, disfrutando de la cercanía de sus cuerpos.
Hio-ry llegó corriendo y los vio abrazados y se detuvo.
Jungkook se acercó a él y tomándole en sus brazos lo acercó a Jimin.
- ¿ Abrazo colectivo Osito?- preguntó Jungkook.
Hio-ry asintió y rodeó a su papi y a Jungkook con sus pequeños bracitos depositando besos en las mejillas de ambos.
-¡ Guau!, que besos más ricos- dijo Jungkook mirando al niño.
- ¿Igual que los de papi Dunko?- preguntó Hio-ry sorprendiéndolos a ambos.- Yo vi el otro día que besabas a papi ji, yo no enojal, pelo sólo tú puedes besal a papi, nadie más, sino Osito enojado.
Jimin y Jungkook se miraron y cubrieron de besos a Osito que reía feliz de tanta atención.
- Los invitó a almorzar ¿ que dices Osito?- preguntó Jungkook.
- ¡Sí, sí, sí!- gritó eufórico Hio-ry.
- Entonces a bañarnos y vestirnos, el que llega último es un cara de sapo- dijo Jungkook y Hio-ry bajando de sus brazos corrió de los primeros mientras Jungkook y Jimin lo seguían.
Hasta la ducha fue entretenida, se bañaron los tres juntos, no había maldad, Hio-ry era un alma pura y Jimin y Jungkook por respeto a Hio-ry se bañaron con sus boxers puestos.
Cuando estuvieron listos salieron al centro de la cuidad a un restaurante especial para niños que Jimin conocía, pero que no había tenido oportunidad de visitar con Osito.
El lugar era el paraíso de los niños y Hio-ry aplaudía feliz.
Todo iba espectacular hasta que una mujer y su hija se acercaron donde ellos estaban.
-¿ Jimin?¡Dios no puedo creerlo?- saludo la mujer.
- ¿Yori?- dijo Jimin y acercándose a ella la abrazó.
- ¿ Y Yerin?- preguntó Yori.
- Nos separamos, ella está en Japón, disculpa éste es Jungkook y mi hijo Hio-ry, ella es una amiga de la universidad de Yerin.
Yori hizo una pequeña reverencia.
- Hola, mi hija Suni- dijo Yori sonriendo.
- ¿ Están solas?- preguntó Jimin.
- Sí, saqué un rato a Suni, por el trabajo paso poco tiempo con ella, también estoy separada, mis padres me ayudan. - dijo Yori.
- Podemos juntar las mesas, así Hio-ry juega un rato con tú hija- propuso Jimin.
- Me encantaría, hace mucho que no te veo- dijo Yori sonriendo demasiado feliz para gusto de Jungkook, a quien no le paso desapercibido cierto brillo en los ojos de la mujer al mirar a Jimin.
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