Capítulo 39

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Decir que estaban felices era poco,  estaban pletóricos de felicidad.

Jimin despertó con Jungkook mirándolo con inmensa ternura mientras acariciaba despacio su cabello.

Ambos yacían desnudos con sus cuerpos entrelazados cubiertos apenas por la sábana.

Jimin levantó su cabeza y le dedicó una enorme sonrisa a Jungkook.

- Para ser nuestra primera vez no estuvo tan mal bebé. - le dijo Jungkook sonriendo con picardía.

Jimin se largó a reír.

- Supongo señor Jeon que no haremos un análisis de lo que hicimos- le dijo Jimin mirándolo fijamente.

Jungkook echó su cabeza hacia atrás riéndose.

- Fue perfecto,  para mí fue perfecto- le dijo Jungkook inclinando su cabeza para besarlo.

Jimin rodeó su cuello y se abandonó a la caricia,  no había otra intención más que demostrarse cuanto se amaban.

- Para mí también,  ahora me pregunto ¿ porqué diablos esperamos tanto?- dijo Jimin enredando sus dedos en el pelo de Jungkook.

Jungkook lo miró y su mirada era profunda.

- Llevo diez años soñando contigo,  esta espera no ha sido nada- le dijo Jungkook.

Jimin se sintió emocionado y sus ojos se llenaron de lágrimas.

- Gracias por llenar mi vida de felicidad,  eres todo lo que necesitaba, sólo tú y nadie más que tú.

Volvieron a unirse en un beso,  es que los besos entre ellos eran adictivos.

- ¿ Desayuno en la cama?- preguntó Jungkook después de un rato regaloneando.

Jimin asintió.

Jungkook bajó a la cocina y preparó un suculento desayuno,  amar daba mucha hambre,  y sentía el estómago pegado a la espalda.

Después de desayunar se ducharon juntos jugando un poquito,  sólo jugando porque Jimin estaba un poco adolorido.

- ¿Te hice daño bebé?, preguntó Jungkook preocupado.

- No, es sólo una molestia,  con la práctica se pasará- le dijo Jimin cerrándole un ojo y riéndose luego.

- ¿ Quiere seguir practicando señor Park?- preguntó Jungkook dándole una nalgada.

- Deme una tregua señor Jeon, practicaremos luego,  por  ahora podía darme un aperitivo- le dijo Jimin.

Jungkook se largó a reír y obedeció al instante.

Luego de sus jueguitos eróticos en la ducha se vistieron para  ir a almorzar fuera,  a un pequeño restaurante que Jimin conocía y donde la comida era excelente.

Estaban sentados a la mesa cuando divisaron a Tae que venía entrando con un chico muy apuesto.

Jimin al verlo le hizo una seña y Tae se acercó a saludar.

- Hola- dijo Tae- les presento a un amigo.

El chico saludó amablemente sin dejar de sonreír.

Jungkook lo miraba,  por lo visto las cosas entre Tae y Ho-Seok no habían resultado.

- ¿ Quieren sentarse con nosotros?- preguntó Jimin.

- No, tenemos una mesa reservada, además disfruten su tiempo a solas. - les dijo Tae guiñando uno de sus ojos.

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