El amor no siempre es lo que uno espera,, Jungkook lo descubrió a la edad de 14 años, cuando Jimin su mejor amigo y primer amor le rompió su pequeño corazón en mil pedazos.
Historia 100% de mi autoría.
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Kookmin.
La mansión de Nam y Jin por fin quedó terminada, Jimin y Jungkook admiraban emocionados lo que habían logrado hacer juntos.
Nam estaba completamente satisfecho con los resultados y no hallaba la hora en que Jin regresará para entregársela como regalo.
Jimin había hablado por celular en varias ocasiones con Jin que le contaba como iba desarrollándose su día a día en Japón junto a su familia, su madre ya estaba muy deteriorada y sólo estaban esperando su partida.
Jin le contó que su madre le pidió perdón por todo el dolor que le había causado y Jin sin dudarlo se lo dio, su padre aún se negaba a tocar el tema y el nombre de Nam estaba prohibido por lo menos ante su presencia, Jin esperaba que con el tiempo aceptará la vida que el había elegido y se diera el tiempo de conocer la maravillosa persona que era Nam.
Ya había pasado un año desde que Jimin y Jungkook habían vuelto a reencontrarse y ahora juntos miraban su proyecto concluido.
- Bebé creo que deberíamos hacer una sociedad, funcionamos bien juntos. - le dijo Jungkook mientras lo abrazaba por la espalda.
- Sería bueno, pero tengo sólo una petición- le dijo Jimin.
- ¿ Cuál bebé?- preguntó curioso Jungkook.
- Qué la hagamos aquí en Corea- le dijo Jimin.
- No tengo problema, donde sea que esté contigo para mí esta bien- le respondió Jungkook.
Jimin se giró en los brazos de Jungkook y lo besó.
- ¿ Te he dicho qué eres el mejor novio de todo el universo?- le dijo Jimin.
- Creo que no, pero puedes decírmelo cada vez que quieras- le dijo Jungkook sonriendo.
-¿ Te he dicho también que eres un presumido?- le dijo Jimin.
Jungkook se largó a reír.
- Pero así y todo me amas- le dijo Jungkook apretándolo junto a su pecho.
- Sí, te amo como no te imaginas- le dijo Jimin sonriéndole.
Jungkook lo miró poniéndose serio.
- Lo imagino...porque yo te amo de la misma manera- le dijo Jungkook con una mirada llenita de amor y ternura. Unieron sus labios en un beso donde ambos le hicieron saber al otro cuanto se amaban.
Una tos tras ellos los sacó de la burbuja en que estaban.
- Espero no interrumpir- dijo Nam-joon divertido al ver a ambos sonrojarse.
Jimin se puso a reír.
- Pensamos que estábamos solos- dijo Jimin.
- Acabo de llegar, quería ver la casa nuevamente- dijo Nam.
- Creo que es el mejor proyecto que he realizado- dijo Jungkook paseando su mirada por la construcción.
- ¿ Qué harán ahora que terminaron?- preguntó Nam-joon.
- Jimin y yo nos asociaremos, queremos seguir trabajando juntos. - le contó Jungkook a Nam-joon.
- Me parece una buena idea , me gustaría proponerles algo- dijo Nam-joon.
Jungkook y Jimin se miraron.
- ¿ Qué sería?- preguntó Jungkook.
- Como saben soy un empresario con muy buen ojo para los negocios, me gustaría que trabajaran en mi empresa, eso sí ustedes con total independencia, yo me encargaría de buscar los clientes y el resto lo harían ustedes, les dejaría todo un piso para que se instalaran junto a sus empleados, el trato sería un treinta por ciento de las ganancias para mí y el 70 por ciento restante para ustedes, no me respondan de inmediato, piénsenlo y luego me dicen que deciden.
- De acuerdo- dijo Jungkook y le estrechó la mano y Jimin sólo lo abrazó.
- Jin regresará éste fin de semana, su madre falleció hace unas pocas horas- les contó Nam-joon.
- Lo siento- dijo Jimin apenado por su amigo que estaba solo pasando por el doloroso trance.
- Yo también porque no puedo estar a su lado- dijo Nam-joon triste.
Jimin apretó su mano para darle consuelo y Jungkook apretó cariñosamente su hombro.
- Pero podíamos organizar una bienvenida, algo simple, para hacerle saber que acá también cuenta con una familia que lo quiere. - dijo Jimin.
- Es una buena idea. - dijo Nam-joon.
- Yo me encargo, tú no te preocupes de nada, sólo de traerlo. - le dijo Jimin.
- Ok, ese mismo día le entregaré la mansión, quiero ver a Jin feliz, se lo merece- dijo Nam-joon- bueno ahora debo regresar, sus cheques ya fueron depositados, gracias por hacer mi sueño realidad.
Jimin y Jungkook sólo sonrieron, porque por el sueño de Nam ellos habían vuelto a reencontrarse, y esa para ellos dos era la mejor recompensa.
Después que Nam-joon se fue cerraron todo y regresaron al departamento de Jimin, esa noche se quedarían juntos con Hio-ry, Tae tenía planeada una cena para Ho-Seok, así que Jungkook le dejó el departamento para no incomodarlo.
Pasaron por Hio-ry al jardín y éste corrió feliz al verlos.
- ¡ Papá Dunko!- gritó Hio-ry feliz al verlo.
Jungkook se quedó estático.
-¿ Cómo me dijiste Osito?- preguntó Jungkook a punto de llorar.
- Papá Dunko...¿te enojaste?- preguntó Hio-ry empezando a hacer un pucherito.
Jungkook lo alzó en sus brazos y giró con él abrazándolo mientras lágrimas caían de sus ojos.
-¡ No Osito!,¡ Me hace muy feliz!- le dijo Jungkook besando al pequeño en sus mejillas mientras Hio-ry reía feliz y lo abrazaba con abrazo de oso.
Jimin secaba sus ojos, no podía pedir nada más, su felicidad era completa, y acercándose a ellos se unió al abrazo.
Luego de eso llevaron a Hio-ry a comer helado y a divertirse, ellos tres eran una familia diferente, pero la familia de Hio-ry que lo amaba más que a nada en el mundo.
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