Capítulo 44

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Jimin se dedicó los próximos días a preparar la bienvenida a Jin, Hio-ry y Jungkook lo ayudaron entusiasmados también, Jimin permitió que Hio-ry faltará al jardín el viernes para que fueran los tres a ordenar la mansión para la cena.

Hio-ry corría de un lado a otro, sobretodo disfrutando del patio con Jungkook.

Jimin contrató un chef y dos mozos para que se encargaran de la comida, el estaba decorando el lugar.

-¡ Osito !,¡Jungkook!- los llamo Jimin.

- Dinos amor- dijo Jungkook sonriendo con Hio-ry a caballito en su espalda.

-¿ Me pueden ayudar a inflar globos?- les preguntó Jimin.

Jungkook y Hio-ry se miraron.

- ¿ Qué dices Osito?,¿ Ayudamos a papi?.

Hio-ry se tapó la boquita riendo.

- Sí papá Dunko, ayudemos a papi- le respondió Hio-ry.

Jungkook todavía sentía su corazón saltar cuando Hio-ry le decía papá.

-¿ Pensaba rebelarse señor Jeon?- le preguntó Jimin con la ceja levantada.

Jungkook se puso a reír.

- No cariño, como se te ocurre- dijo Jungkook cerrándole un ojo a Hio-ry.

- Más le vale señor Jeon, porque podría tener una larga semana de abstinencia- le dijo Jimin cerrándole un ojo.

Jungkook se largó a reír.

- ¿ Qué es abstinencia?,¿ dele mucho?- preguntó Hio-ry curioso del castigo que su papi le ofreció a Jungkook.

- Duele mucho Osito , cuando seas grande sabrás cuánto- le respondió Jungkook mirando a Jimin.

Hio-ry miró a Jimin.

- Papi pol favol no castigue a Dunko - pidió Hio-ry a Jimin haciendo un pucherito.

Jimin se largó a reír.

- Osito, papá no lo hará, era una bromita, ¿ me perdonas?- le dijo Jimin.

Hio-ry se bajó de la espalda de Jungkook y corrió a abrazar a su papá.

- Osito ama a papi- dijo Hio-ry besando una y otra vez la cara de Jimin.

- Yo también amo a Osito- le dijo Jimin abrazándolo fuerte y estirando uno de sus brazos para incluir a Jungkook.

Hio-ry y Jungkook se entretuvieron inflando globos de muchos colores con la máquina para inflar, uno que otro se reventaba y después del susto se reían como locos, Jungkook era otro niño más cuando estaba al lado de Hio-ry, Jimin los miraba y sonreía, ¿ qué más podía pedir a la vida, si con ese par tenía todo?.

El sábado se levantaron tarde, desayunando en la cama, como era costumbre Jungkook y Hio-ry consentían a Jimin dejándolo dormir un poco más y luego lo despertaban a punta de besos y cosquillas.

Jungkook prácticamente vivía en el departamento de Jimin.

Ya por la tarde se vistieron para irse a la mansión , Jimin debía llegar antes para supervisar que todo estuviera listo, Hio-ry se hizo rápidamente amigo del chef que lo hacía probar de todos los platillos para que diera su aprobación, Hio-ry era un glotón así que estaba en su salsa.

Los invitados serían los mismos de siempre, Tae y Ho-Seok, además de Jimin, Jungkook y Osito, Jin y Nam eran los dueños de casa, un grupo pequeño pero que se llevaba a las mil maravillas.

Todos estaban esperando la llegada de Jin y Nam con las luces apagadas para que fuera una sorpresa.

Cuando por fin llegaron Jin no entendía que pasaba ni porque Nam lo había llevado a ese lugar, poco a poco se encendieron las luces iluminando el sendero hasta la mansión, el camino estaba desde el inicio hasta la entrada, por ambos lados con plantas de rosas blancas en plena floración.

-¡ Que bello Nam!, ¿ quién vive aquí?- preguntó Jin apreciando el hermoso sendero y la bella construcción.

Nam-joon se acercó y tomando su mano le depositó en ella una llave mientras Jin lo miraba sorprendido.

- De nosotros mi amor, esté será nuestro hogar, es mi regalo por todo el amor que me has entregado.

Jin estaba profundamente emocionado, sus lágrimas mojaban su rostro.

Nam abrió sus brazos y Jin se refugió dentro de ellos mientras se fundían en un beso que lo decía todo.

- Gracias por llenar mi vida- le dijo Jin aún con sus ojos húmedos pero sonriendo y Nam lo volvió a abrazar porque para él no había nada más preciado que su adorable Jin.

- Entremos amor- le dijo Nam-joon tomando su mano.

Cuando abrieron la puerta Jin se encontró con todos aquellos que ahora eran parte de su vida.

- ¡ Sorpresa!- gritaron todos al unísono.

Jin nuevamente se largó a llorar, eran demasiadas emociones en pocos segundos.

Jimin fue el primero en acercarse y saludar.

- ¡Jin!- lo saludo Jimin abrazándolo con cariño.

-¡ Jimin!- gritó Jin fundiéndose en el abrazo con su amigo, mientras ambos reían.

Luego los demás también se acercaron a saludarlo.

Todo el ambiente se relajó y Hio-ry con su alegría y espontaneidad los hacía reír a todos, sobretodo cuando se percataron de lo glotoncito que era.

- ¡No sé rían de mi muchacho!, el necesita alimentarse para crecer y ser un hombre fuerte ¿ verdad Osito?- le dijo Jungkook destilando ternura al preguntarle.

- Cielto papá Dunko, yo quielo sel fuelte y glande como tú- dijo Osito con el chocolate del postre chorreando por sus deditos.

Jungkook lo alzó en sus brazos sin importarle manchar su ropa y lo besó en ambos cachetes.

- Cierto tú serás un campeón como papá- le dijo Jungkook mientras Hio-ry se reía feliz.

- Te sacaste la lotería- le dijo Jin a Jimin que miraba a sus dos amores con ojitos brillantes.

- Tenemos dos hombres excepcionales a nuestro lado- le respondió Jimin sonriendo totalmente enamorado.

- Cierto- dijo Jin y ambos sonrieron.

Eran cerca de la una de la madrugada cuando regresaron al departamento, Hio-ry dormía profundamente en su silla dentro del automóvil, cuando llegaron Jungkook lo cargó y fueron a acostarlo, mientras Jimin le ponía pijama Jungkook abrió la cama donde siguió durmiendo plácidamente.

- Se ve tan bello- suspiro Jimin.

Jungkook se acercó y lo abrazó.

- Se parece a su padre- le dijo besando sus labios en apenas un roce.

-¿ Señor Jeon?- habló Jimin.

- Dígame señor Park- respondió Jungkook.

- Ya que Osito duerme profuuuundamente, ¿ podría atender a su necesitado novio?- le preguntó Jimin coqueto.

- Haberlo dicho antes señor Park, aquí estoy para servirle- le dijo Jungkook tomándolo en brazos y cargándolo hasta la habitación de Jimin donde nuevamente se demostraron cuanto se amaban y deseaban el uno al otro.

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