Capítulo 25

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Hyerin estaba sentida, jamás pensó que el pequeño hermano de Yoongi fuera un completo mojigato. Se le había insinuado de todas las formas posibles pero no había logrado nada más allá de un rubor en las mejillas. Ahora estaban sentados en el pequeño sillón elegido estratégicamente para hacer al chico mantener sus pieles cerca, pero el insistía en hablar sobre la estúpida decoración de su departamento.

Usarlo para poner celoso a Yoongi no iba a resultar al parecer. Soltó todo el aire de sus pulmones y tiró su cabeza hacia atrás con frustración, ahora su chico malo estaba en su cocina preparándole la cena, eso era algo.

-Deberíamos buscar la vajilla para comer - Dijo escondiendo una sonrisa, eso le resultó tan tierno ¿Por qué demonios tenía que ser tan dulce?

-Estoy teniendo algo de dolor de cabeza ¿Podrías hacerlo tú? Los platos están en la cocina.-

Ahora tenía a tres chicos en su casa, después de mucho tiempo y dos de ellos eran jodidamente calientes ¿Por qué demonios no estaban intentando algo con ella? se habia vestido como solía hacerlo para capturar la atención de un buen hombre. Algo no estaba bien.

Vio ingresar a Jungkook al comedor con la vajilla y detrás de él apareció su amigo con una cacerola humeante, destilando un exquisito aroma que hizo a sus tripas removerse en su interior. Juntó sus manos y se apretó con fuerzas el vientre cerrando los ojos.

Basta- se dijo a si misma y dibujó una sonrisa

-Woa, se siente bien tener a un chico caliente poniendo mi mesa y a otro preparando mi comida -

Yoongi disparó una mirada asesina contra ella pero no dijo nada, Jimin parecía haber ignorado olímpicamente el comentario despectivo, de hecho, parecía ignorar todo ese tipo de frases.

-Comamos para terminar con esta mierda - Le respondió el chico y ella no pudo evitar morderse el labio con deseo. Esa brutalidad era lo que más la calentaba.

-Nunca pensé que podría volver a tenerte en mi casa Yoongi, déjame gozarlo -

El mayor quiso aparentar que no escuchó el tono cargado con el que pronuncio "gozarlo".

Finalmente estaban los cuatro sentados alrededor de la comida. Jimin se habia encargado de serviles a todos una porción mientras la dueña de casa intentaba entablar una conversación con los otros dos -aunque no estuviera fluyendo muy bien- cosa que lo hacia poner incómodo.

No pudo evitar fijarse en el planísimo vientre que ella poseía, algo de envidia lo recorrió, pero terminó dándose una cachetada mental por hacerlo. Se estaba comparando con una chica ¡Por el amor de dios! Eso solo confirmaba lo mal que estaba trabajando su cerebro.

-Provecho - Dijo cuándo todo estuvo racionado, recuperando su lugar al lado de Jungkook y frente a Yoongi.

Hyerin apartó sus ojos melosos del molesto y pálido semblante del mayor y le fue imposible evitar el horror en su expresión cuando dirigió la mirada al plato servido frente a ella.

-Demonios - Susurró, pero solo Jimin pudo notar el cambio de actitud frente a la comida.

Los demás habían tomado sus palillos para empezar a degustarla, pero ella estaba teniendo una pequeña crisis allí. Lo notó fácilmente cuando vio su labio inferior temblar y su mano sacudirse sin poder tomar adecuadamente los palillos. La mano de la mujer se veía extrañamente pesada cuando la dirigió a la comida y tomó solo un pequeñísimo trozo mientras lo acercaba temblando a sus labios.

-Vaya, esto está delicioso - Dijo luego de esa mínima probada sin terminar de convencerlo por completo

Nadie respondió nada y el ambiente se sentía tan tenso que podría cortarse con una tijera. Cualquier intento de la chica por entablar una conversación era totalmente inútil, simplemente le contestaban con monosílabos, solo el sonido de los sorbos y de los cubiertos chocando con la loza llenaban los silencios, y tampoco era buen augurio.

×GORDOFOBIA×Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora