Lee MinHo & Lee Félix
—¡Estoy tan nervioso que me tiembla todo el cuerpo!—exclamó Félix acomodándose en la silla por décima vez.
Hoy recibirían a Sunghee, la bonita niña que Minho había visto por primera vez en Navidad, en una pequeña foto dentro de una caja que su pareja le había regalado.
—Tenemos todo en el bolso, ¿no? ¿Está el body de gatito? ¡El chupete! ¿Estás seguro que lo trajiste? ¿Por qué no vas a comprar uno por las dudas? ¿Y los pelu- — las palabras del menor se vieron interrumpidas por los suaves labios de Lee regocijándose en los suyos.
Habían pasado casi seis años desde la primera vez que se vieron. De aquella noche en la que Minho llegó al departamento de su amigo y se encontró con un bonito muchacho de rostro pecoso levantándose la remera mientras bailaba. Sentía como si hubiese sido ayer el día en el que por fin se declararon novios, o el día que el menor le pidió matrimonio a Lee porque sabía que el mayor tenía miedo de lo que podría llegar a responderle; o aquél día en el que decidieron ser padres. Todo resultaba tan cercano y lejano al mismo tiempo.
—Tenemos todo, bebé—acarició los cabellos, ahora azulados, del menor sonriendo.
Los ojos saltones de Félix pesaban, estaban a mintutos de cerrarse completamente, alentados por los mismos de Minho en su brazo.
—¿Familia Lee? una mujer un tanto mayor llamó desde la puerta frente a los muchachos.
—Somos nosotros. — pronunció el pelinegro a la vez que sacudía un poquito a su compañía.
—Bien. Pasen, por favor.
Los dos la siguieron hasta la habitación, y Félix se encargó de llevar el bolso donde tenían las cosas para su bebé. La mujer se sentó detrás de un escritorio y los otros hicieron lo mismo frente a ella.
—La bebé está perfecta, nació en la tarde de ayer, con tres kilos y medio; un peso excelente teniendo en cuenta que el embarazo se adelantó dos semanas. Sunghee la llamaron, ¿no?
—Sí, y estamos muy ansiosos por verla. Trajimos mucha ropita pequeña que espero que le entre, un biberón con mariposas, los pañales más chiquitos que encontramos y varios chupetes por si alguno no le gusta. —explicó contento el menor, bajo la mirada enamorada del contrario.
—Muy bien, Sunghee va a recibir mucho amor, estoy segura. —revolvió varios papeles y sacó una nueva planilla. — Ahora, lo que quería decirles, es que, pasó algo inesperado en el parto. — ambos chicos se miraron y luego volvieron los ojos a la mujer. — Un niño nació, con tan solo tres kilos y unos minutos después que Sunghee. Al parecer, se acomodó detrás del cuerpo de la niña y por eso no pudo ser visto en las ecografías.
—¿Y cuando escucharon los latidos del corazón? ¿No escucharon dos sonidos distintos?—indagó Minho, pues el menor estaba muy sorprendido como para hablar.
La mujer negó con la cabeza y se levantó de un saltito.
—¿Vamos a verlos?
Félix salió disparado de la habitación. ¡Iba a tener dos hijos! Se sentía tan feliz y eufórico. Sus ojitos comenzaban a nublarse y se vio obligado a tomar la mano de Minho para descargar un poco sus emociones en el agarre.
En una habitación completamente blanca, había dos pequeñas cunas de hospital. Una tenía escrito Lee Sunghee en la placa, pero la otra solo llevaba el apellido.
—Ellos son sus mellizos, podemos ofrecerles una pequeña ayuda por el niño, ya que no lo esperaban. Nos encantaría entregarles una cuna y un poco de ropa, si no tienen problema.
Minho agradeció de todas las formas que pudo mientras Lee se acercó a donde estaban los recién nacidos. La mujer dejó el lugar y el mayor se acercó a ellos.
—Hola, Sunghee. —saludó despacio, acercando un dedo a la manito de la bebé, la cual lo tomó gustosa. — Soy Minho, tu papá. Y este de acá es Félix, tu otro papá, pero está muy emocionado como para hablar.
Miró al peliazul sonriéndole y una vez Sunghee soltó su dedo, se acercó al otro bebé. Se veía un tanto más pequeño que la niña, y tenía un poquito pelo de más. Era muy bonito, al igual que su otra hija.
Lo tomó entre brazos a la vez que Lee tomaba a su hija.
—¿Cómo va a llamarse?—preguntó acariciando la nariz del bebé.
—No sé, no había pensado en eso... ¡Mirá, mirá!— señaló a Sunghee y rió. — Abrió la boquita. Es muy hermosa, los dos son hermosos y tan chiquititos.
— Me gusta Minjun. —opinó repentinamente—. Tiene cara de Minjun.
Félix se acercó a Minho y dejó un beso en sus labios.
— Minjun será entonces. Hola, Lee Minjun. Soy papá. Casualmente, traje un body de ardillita por las dudas, ojalá te entre, bebé.
Lee rió y se sentó con el niño en brazos, dispuesto a cambiarlo de ropa para poder ir a casa.
>o<
Félix se dejó caer exageradamente sobre el sillón después de alimentar a Minjun y dejarlo en su cuna, su cuerpo apenas tenía energías para eso. Hacía una semana que sus hijos habían llegado, ¡y apenas dormían por la noche! Minho apareció luego de dormir a Sunghee, igual de cansado que él.
—Tengo mucho sueño, quiero dormir mil años. —se quejó el menor a la vez que se acurrucaba contra el cuerpo del contrario. — Quiero mimitos, Minho; hace mucho no me haces mimos—un puchero se formó en sus labios—. Te extraño mucho, ¡yo también quiero ser tu bebé!
—¿No hay muchos bebés acá como para tener otro más? —rió y tomó a Lee por los brazos, para sentarlo sobre su regazo. — Igual, siempre fuiste y vas a ser mi bebé.
Dejó varias cosquillas en la pancita del menor, robándole varias risas tiernas.
—¿Qué quiere mi bebé?
—Besos y mimos, ya te dije.
Lee se acercó al peliazul y dejó un beso en su frente, bajando por su nariz, hasta llegar a una de sus mejillas y luego pasar a sus labios. Siguió hasta su mandíbula y luego a su cuello, donde dejó una pequeña marca rojiza antes de seguir bajando, mientras acariciaba su espalda baja bajo su remera.
—Me gustan tus besos. — susurró cuando los labios de Lee llegaron a su clavícula derecha.— Son tan suaves y tibios.
Minho rió y con cuidado, desabrochó la camisa de Lix, para luego sacársela y dejarla a un constado.
Envolvió sus brazos al rededor del menudo cuerpo del contrario y apoyó su rostro en su pecho. Podía escuchar los latidos del menor, sentir su aroma tan peculiar a manzanas. Las manos de Félix peinaban los cabellos oscuros del mayor despacio, con amor y cuidado.
—Pensé que íbamos a hacer algo más.
—No... Hay que aprovechar que los bebés duermen. No me gustaría que despierten por tus gemidos.
—¡Ew! Tampoco lo digas así. —pidió el contrario en un quejido.
Se quedaron abrazados un tiempo más, sintiéndose, escuchándose, mimándose. Dándose todo el amor que tenían.
— Lixie. —lo llamó sin despegarse de su cuerpo— Te amo. Te amo muchísimo, bebé.
El nombrado rió y lo tomó de las mejillas para dejar un corto beso en sus labios y volver a abrazarlo.
—Yo también te amo, mucho muchísimo.
ESTÁS LEYENDO
Partner || 承成 - SeungSung
FanfictionDonde SeungMin vive con JiSung por una apuesta. ❌Actualizaciones lentas.❌ ❌Esta historia NO ES MÍA❌ ❌Adaptación de Partner || Hwang HyunJin por @3fachas❌ SeungMin; 22 años. «Top» JiSung; 20 años. «Bottom» Fecha de inicio: 19/03/20 Fecha de finaliza...
