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Pov narrador

Los días habían pasado para la nueva pareja, según JiSung y su conversaciones con HyunJin que SeungMin apenas escuchaba, el castaño era un novio muy tierno y cariñoso; siempre estaba pegado a él diciendole lo mucho que le quería, o lo bien que se veía mientras leía vistiendo una remera suya que le iba sumamente grande.

"Es tan bonito que quiero apretar sus mejillas y darle de comer chocolates todo el santo día, Jinnie" era lo que había escuchado Kim luego de haber cumplido una semana juntos.

Actualmente, llevaban casi un mes juntos. El tiempo había pasado volando para ambos, y despertar con el cuerpo del otro a su lado, se había vuelto su rutina favorita. Antes de dormir, JiSung solía elegir un libro de poemas, y le leía uno a SeungMin, mientras este se acostaba sobre su pecho y acariciaba suavemente sus muslos. Era su momento favorito, porque podía sentir la respiración lenta y calmada del chico, a la vez que escuchaba su melodiosa voz entre susurros. Al final el castaño siempre se quedaba dormido y JiSung tenía que hacer un esfuerzo tremendo para correrlo y acostarlo a su lado.

Esa mañana, Kim se levantó más temprano de lo normal, ya que quería hacerle una sorpresa a su novio por su primer mes. Dejó un tierno beso sobre la frente del muchacho antes de irse; se veía tan tierno durmiendo con sus labios entreabiertos, y su respiración levemente entrecortada.

Se fue del departamento a eso de las 9, no acostumbraba a estar fuera de su casa tan temprano siendo fin de semana. Acordó ir a casa de JungWoo una hora más tarde, así que aprovechó ese tiempo para comprar globos y muchos dulces para JiSung. Sus favoritos eran los chocolates blancos, por lo que desvalijo la chocolatería en busca de esos; algunos con dulce de leche, otros con nueces, o pasas de uva, o solo chocolate. Sabía que iba a reír demasiado mientras los comía, así que no le importó gastarse un cuarto de su sueldo del mes de aquello.

Cuando dio la hora, caminó a paso ligero hacia la casa de su amigo

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Cuando dio la hora, caminó a paso ligero hacia la casa de su amigo. Tocó el timbre creando un ritmo tierno, característico de él. Ni bien el primer ruído sonó, varios ladridos comenzaron a escucharse desde el otro lado de la puerta.

Luego de un rato, el rubio abrió, se veía cansado, sua ojeras lo delataban.

— Pensé que no vendrías más. — se quejó dejándole pasar. — Para eso no me levantaba tan temprano.

— Solo me atrasé siete minutos. — dijo Kim mirando su celular, que marcaban las diez pasados siete minutos exactamente.

— Sí, sí, lo que digas. — bufó, metiendo la mano en un paquete de galletas para cachorritos y dándole una a cada uno. — Por favor, hagámoslo rápido, porque ya estoy sintiéndome mal. Me acuerdo de cuando eran pequeñitos y debía hacerles mimos en sus pancitas para que se durmiesen.

— Desde que nacieron te dije que la hembra iba a quedarse conmigo, Woonie. — suspiró cansado, hacía una semana que recibía fotos todos los días con mensajes al estilo de "voy a extrañarla demasiado" o "voy a pedirte fotos todos los días".— Además, vas a poder venir a visitarla, nuestra casa no te queda tan lejos.

— ¿Nuestra? Ya veo que estás hasta las manos con JiSung, Minnie. — rió sarcásticamente. — ¿Quién lo diría? El casanovas del grupo está tan enganchado con su chico que que su casa dejó de ser suya.

SeungMin lo miró sin expresión alguna, sin saber exactamente qué decir. Él no era el casanovas del grupo, un chico por semana no era tanto; MinHo solía conseguirse dos o tres y nadie le decía absolutamente nada.

Tomó suavemente la perrita cuidando de no hacerle daño, apoyándola sobre su pecho para que sintiese su calor corporal.

— Ya, ya. ¿Puedes abrirnos? Tengo un regalo que presentar, JungWoo.

El mayor le dio una última caricia de despedida a la pequeña perrita. Abrió la puerta, y cuando su amigo salió, empujó los enormes lobos que llevaba atados a su muñeca.

— ¡Suerte! Y cuidenla mucho, por favor. — gritó cuando SeungMin bajaba lentamente por las escaleras.

Cuando ya se encontraba fuera del edificio de su amigo, miró a la cachorrita y le habló.

— ¿Cómo estás, Kami? Yo soy papá SeungMinnie, y ahora vamos a conocer a mamá JiSung.

Partner || 承成 - SeungSungHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora