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Por narrador

El resto de la noche transcurrió tranquilamente, aunque los amigos de JiSung no se fueron muy tarde porque no querían molestar, y siguiendo su comportamiento, la pandilla de SeungMin se fue media hora después.

— ¡Ah! — suspiró el chico. — Por fin solos, fue una noche cansadora, ¿verdad?

— Bastante. — respondió Kim regalándole una sonrisa. — Tus amigos son muy divertidos, al parecer todos se llevan muy bien.

En ese momento, JiSung recordó aquello que Lee MinHo había dicho.

— ¿Y qué hay de MinHo? — preguntó desinteresadamente.

— No sé.

— Sí lo sabes, Kim SeungMin. — JiSung se acercó al castaño y susurró en su oído. — ¿Puedes decirme la verdad, por favor?

Uma corriente eléctrica recorrió su cuerpo, tener a su amigo tan cerca no le hacía para nada bien. Sintió como el muchacho depositaba pequeños besos en su cuello, succionando levemente.

— ¿Estás intentando persuadirme? — indagó, y JiSung aumentó la velocidad y fuerza de los besos, desesperando a SeungMin. — Está bien, voy a decírtelo. — el chico lo miró y dejó unos besos en sus labios antes de que vuelva a hablar. — Quizá MinHo le echó un ojo a Félix.

— Ah, hablaré con él mañana. — dijo y se fue a la habitación.

SeungMin algo extrañado y enojado, le siguió. Al momento en el que él cerró la puerta en su nariz, él comenzó a llamarle desde el otro lado.

— ¿Qué crees que haces? — se quejó.

— Estoy cambiándome para dormir. — respondió el chico.

— ¿Y te vas dejándome con... — hizo una pausa. — Con esto?

— ¿Qué cosa, SeungMinnie? — preguntó tímidamente JiSung.

— Sabes muy bien qué cosa, pequeño.

El chico abrió la puerta de repente. — ¿Con una erección?

SeungMin se sonrojo al instante y cubrió su cara con sus manos. Le apenaba que JiSung lo vea de esa forma, tan sediento de sexo, esperando que el chico aceptase ayudarlo con su pequeño problema.

JiSung lo agarró de la muñeca y lo empujó dentro. SeungMin aprovechó aquel movimiento para acercarse a él y chocar sus labios mientras colocaba sus grandes manos en la cintura del jovencito. Él respondió al beso, mordiendo de vez en cuando levemente los pomposos y suaves labios del mayor.

Definitivamente, SeungMin estaba haciéndose adicto a él.

Con pasos torpes, acorraló a JiSung contra la pared, juntando más sus cuerpos, apoyando su creciente erección en el abdomen bajo del chico.

— Seung... SeungMinnie. — lo llamó entre suspiros.

— ¿Qué pasa, JiSung? — dijo sin parar de besarle.

— Yo sólo quería ver una serie contigo.

SeungMin se separó del muchacho y pudo ver como lo miraba apenado. Él lo abrazó y escondió su cara en el hueco de su cuello.

— Perdón, SeungMinnie, ¿podemos dejarlo para otra noche?

— Claro. — le confortó sonriendo. — Ahora, miremos la serie que querías, JiSung.

Al menos él no se había negado acostarse con él.

Otra vez, SeungMin despertó con JiSung a su lado

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Otra vez, SeungMin despertó con JiSung a su lado. Él tenía los labios entreabiertos, suspirando lentamente, a medida que su pecho subía y bajaba. Kim se acercó a él y comenzó a darle besos en las mejillas y luego en los labios.

— Agh, SeungMinnie. — se quejó el chico. — Estoy durmiendo.

El muchacho hizo caso omiso a lo que decía y siguió besándole suavemente. En algún momento le correspondería. Y eso hizo JiSung, cansado, comenzó a besar más rápido a SeungMin.

— Espero que no me dejes con ganas hoy, pequeño. — dijo entre besos.

— ¿Quién dijo que no lo haría? — le respondió al instante que colocaba sus manos en el cuello de Minnie, sentándose sobre su regazo. El chico le tomó por la cintura, acariciandola.

— ¿Qué te gustaría desayunar, SeungMinnie?

— A ti.

JiSung rió frente a aquel comentario, y luego de darle un beso, salió de la habitacin, dirigiéndose a la cocina en busca de algo para comer.

— ¡Hey, JiSung! — gritó Kim aún en la cama. — ¡No vale que vuelvas a dejarme así!

Imitando sus gritos, el chico le respondió desde la cocina.

— Cuando estemos juntos vas a poder hacer lo que quieras.

En eso el teléfono de JiSung sonó, era el tono especial de Félix. Así que como buen amigo que era, respondió.

— Buenos días, Lixie. — dijo amablemente. — ¿Te pasó algo?

— ¡Aaah! — gritó, dejando sordo al pobre chico. — Lee MinHo me pidió mi número ayer, y dijo que me llamaría y... ¡Aaaah! — volvió a gritar. — Me mandó un mensaje hace unos minutos, ¿qué hago? ¿Le respondo? ¿O lo dejo esperando para parecer más interesante? ¡Aaaaah! — gritó por tercera vez. — ¿Qué hago?

— Wow, Félix... — suspiró. — Acabas de romperme el tímpano derecho.

— Ya, ya, perdón, JiSung.

— Bueno, entonces no sé. Deberías de contestarle dentro de un rato.

— Ya le respondí.

— ¿Qué diablos? Dios mío, Félix. — si le pudiera haber enviado un emoji del golpe en la cara, hubiese mandado, cómo mínimo, diez. — Pero no te enamores.

— No voy a enamorarme, tranquilo.

— Espero que te acuerdes de esto dentro de unos meses, no te olvides de lo que pasó con...

— Sí, sí, sí. Ya lo sé. — le cortó Lee. — No me pasará nada, lo prometo.

— Eso espero, Lixie.

— Adiós, JiSung. Ten un lindo día.

— Te quiero mucho. — fue lo que dijo él antes de cortar.

El chico terminó de desayunar, mirando sus redes sociales y planeando el resto del día mentalmente, mientras SeungMin seguía en la cama, y pensaba qué hacer para sacarse las ganas que JiSung le había dejado.

Partner || 承成 - SeungSungHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora