Capítulo 22

415 53 18
                                        

El bostezo lo invadió y fue difícil no lanzarlo. Shouto se estrujó el ojo mientras caminaba por el pasillo hacia la cocina, entonces la voz de su hijo lo detuvo.

Abrió la puerta para verlo, al principio pensó que estaba hablando solo, pero solo estaba jugando con dos figuras de acción. Tocó la pared con el nudillo para llamar su atención. Siempre funcionaba.

—Buenos días, pequeño Daichi. Pensé que estaba hablando con mamá. —dijo con una pequeña sonrisa en el rostro, pero su hijo lo miró todo el rato serio.

—Papá... mamá ya no está con nosotros.

Entonces Shouto cayó en cuenta de lo que había dicho y pronto su sonrisa se borró.

—Sí, cierto... Ya no está con nosotros. —repitió en voz baja, saboreando la amarga verdad de que no estaba.

No se despidió de su hijo cuando volvió a caminar por el pasillo, en su mente se formuló la idea de que finalmente su hijo había aceptado que Izuku no estaba con ellos.

—¿Qué vamos a desayunar? —su idea se esfumó y se congeló cuando las garras de su hijo se aferraron a la fila tela de su pantalón. No lo había escuchado venir.

—No lo sé, cariño, tengo que ver la nevera. —quiso decirle que se bajara, pero no tuvo las fuerzas suficientes, en cambio, si su hijo quería estar así, se lo permitiría por ahora.

Entre los dos decidieron desayunar con algo rápido, unos sándwiches, luego del desayuno Shouto creyó que su hijo se entretendría con la televisión cuando escuchó las caricaturas, pero no fue así cuando su hijo haló la tela de su pantalón, especialmente en el momento en el que empezaba a pensar en Melissa y cómo las cosas no continuaron entre ellos.

Tomó una toalla cualquiera y se secó las manos, rápidamente Shouto se agachó cuando su hijo parecía no decidirse si decir algo o no.

—¿Qué pasó...?

—Papá... —sus manos jugaron torpemente con la camiseta de su pijama. —Tú... ¿Melissa va a volver?

Le pareció irónico, especialmente porque estaba pensando en ella, pero principalmente por el comportamiento negativo que Daichi había mantenido con ella últimamente.

Shouto trató de buscar las palabras adecuadas.

—Pues... A decir verdad, no creo que ella vuelva a visitarnos en un buen tiempo.

—¿Ya no son amigos?

—No precisamente, pero creo que nos alejaremos un poco. —Daichi tosió y Shouto esperó a que él dijera otra cosa, pero no fue así. —¿Pasa algo con Melissa?

Se tambaleó torpemente hacia adelante y hacia atrás. —¿Puedes llamarla?, quisiera pedirle disculpas.

Esto sí que era una sorpresa para él.

—Fui malo con ella y... y, y, y quiero disculparme.

Esto lo llenó de orgullo, principalmente a su alfa interior, tanto que lo abrazó fuerte y lo llenó de su aroma.

—Papá te ama, Daichi. Te amo tanto. —lo olfateó y dejó un beso prolongado en esos rizos indefinidos. —Entiendo que tal vez te sientas mal, pero si no quiere...

—Quiero hablar con ella. —Shouto vio la decisión de su hijo y sonrió.

—Vamos a hablar con ella, ¿bien?

—¡Sí!

***

—Papá, voy a tomar esta foto de mamá para ponerla en mi tarea del árbol genealógico. —Daichi anunció mientras agitaba la foto de Izuku en el aire. Shouto lo miró por unos segundos confundido, pero asintió al ver a quién se refería. —¡Gracias!

En ese momento Daichi chilló y Shouto volteó a ver el escándalo que había justo en frente de su puerta.

—¡Ollie, no puedes jugar con mis figuras de acción! ¡No son juguetes! —se quejó después de tomar a su hermana por los brazos y llevarla hasta su padre. Su sorpresa cuando descubrió que tenía pintura. —Ah, y las ensuciaste. ¡Mamá!

Se fue corriendo nombrando a Melissa. Ya no era extraño, no después de que él había desarrollado sentimientos por Melissa, llamándola mamá, especialmente después de convertirse en hermano mayor.

—Te estás metiendo en problemas, ¿eh? —besó su mejilla, su hija no era exactamente una niña revoltosa, quizá algo curiosa. —No hagas caso, tu hermano es un dramático ruidoso.

Su hija había sido la envidia de su hermano Touya, alegando que él tuvo que intentarlo cinco veces para conseguir a su hija, sin embargo, Fuyumi se había enamorado de ella, especialmente cuando había salido tan rubia como Melissa y los ojos grises de Shouto.

Daichi llegó hablando cosas a Melissa que Shouto no comprendió, pensaba que ella era una persona increíble por no perder la paciencia con su hijo cuando empezaba a quejarse. Ella tomó a su hija en brazos y trató de aliviar la situación.

—Es solo pintura, Daichi, lavaré tu muñeco y estará como nuevo. Es pintura removible.

—Pero no es un muñeco, es una figura de acción coleccionable. —hubiese protestado, pero el teléfono de la sala sonó y él corrió a contestarlo. Mentalmente Shouto se sintió aliviado de que algo hubiese distraído a su hijo.

Shouto le dio un fugaz beso a Melissa en los labios y ella rio.

—¿Algo de tranquilidad? —ella murmuró, reacomodando a la pequeña de tres años que intentaba halar su cabello

—Intenta mantenerlo así, por favor.

—Intentaré. Mientras, ve buscando las llaves. Llegaremos tarde.

Melissa se fue llevándose a su hija. A pesar de las cosas, él estaba feliz, se sentía bien con las cosas.

Buscó las llaves del auto en su mesa de noche y pronto se encontró con una hoja vieja doblada, su corazón dio un vuelco al ver que era la caligrafía de Izuku. Una nota vieja que había guardado una noche que llegó a casa.

"Shouto, salí a hacer las compras, no tardo mucho. ¡No te comas el pastel de zanahorias que hice! Es para los nuevos vecinos. No te desesperes, volveré pronto.

P.D: ¡Tengo una sorpresa para ti!

P.D. 2: ¡Esta vez sí voy a comprar el queso que te gusta, anoté el nombre. :D !"

Shouto recuerda esa noche, hubo una cena deliciosa y la noticia de que Izuku estaba embarazo por segunda vez. Se habían perfumado uno del otro y Shouto lo había llenado de mimos y besos.

Ahora, eso solo era un recuerdo, un recuerdo que no moriría porque lo había amado y había mantenido un vínculo con él, pero ahora él no estaba, no físicamente, pero Izuku siempre iba a estar con él.

Estaría siempre en su corazón.


______________________________________

Notas de autor:

Buenas noches. Llegamos al capítulo final de esta historia, espero les haya gustado mucho. Para mí fue un placer crear esta hermosa historia.

Los quiero y se me cuidan hasta el próximo año con una nueva historia.


With youDonde viven las historias. Descúbrelo ahora