Aldo, un chico de 22 años que se muda a la ciudad de Washington por la oferta de un mejor puesto en la empresa de su madre iniciará su nueva vida en dicha ciudad... un chico tímido de pocos amigos empezará la nueva aventura, nuca se imagino que en e...
Aldo giró rápido y miró a Steve súper rojo de lo enchilado que estaba, corrió rápido y tomó una botella de agua, se giró y la lanzó hacia donde estaba Steve, este solo levantó su mano alto y tomó la botella de agua. La abrió y comenzó a tomar el agua para que calmara el ardor que la salsa había provocado.
La familia de Aldo se quedaron sorprendidos al ver cómo Steve tomó la botella de agua sin ver que venía hacia el.
Pero que reflejos tienes muchacho — dijo una de las tías de Aldo.
Ya se te quitó lo enchilado. — preguntó Aldo Aún me arde la lengua, que sufrimiento. — dijo Steve mientras bufaba de lo enchilado que estaba.
Se me olvidó decirte que mi tía Brenda hace las salsas bien picosas. — dijo Aldo apenando
Mamá visa se acercó con los 2 y en la mano traía una Vaso con leche y unos cubos de hielos.
Toma hijo, esto hará que se te pase lo enchilado, tómatela. — dijo mamá visa mientras le daba el vaso a Steve.
Muchas gracias señora. — respondió
Steve se tomó el vaso de leche, poco a poco comenzó a sentir que el ardor se iba pasando. Steve miró a Aldo.
Ya se me quitó. — dijo Steve
Menos mal, ya no te comas estos tamales, los bañaste en salsa. — dijo Aldo quitándole los tamales que se estaba comiendo.
Estos gringos no aguantan nada. — dijo uno de los tíos.
Aldo le dio otros tamales a Steve, estaban comiendo Y los demás seguían platicando.
Oye.. te acuerdas que te había dicho que quería que fueras a cenar hoy a mi casa. — dijo Steve
Sip, si me acuerdo. Pero me imagino que es hasta en la noche cuando iremos no? — preguntó Aldo
Si, pero quiero ver si tu mamá te da permiso para que te quedes a dormir conmigo. — dijo Steve.
Aldo soltó una pequeña risa.
De que te ríes o qué? — preguntó Steve
Ya no tengo 10 años para pedirle permiso a mi mamá para salir o para ir a un lado, con que le avise donde estaré es más que suficiente. — dijo Aldo
Sabes que me gusta todo a la antigua, por eso le pediré permiso para que te deje dormir en mi casa. — dijo Steve.
Bueno, como tú gustes, mandes y desees. — dijo Aldo
Aldo y Steve salieron de la cocina y fueron a la sala. Gina los miró y fue detrás de ellos.
A donde van chicos. — preguntó Gina
Aldo y Steve giraron.
Señora, qué bueno que vino quería pedirle algo y pues también ver si usted autoriza, le comentaba a su hijo que a mi me gusta hacer todo a la antigua y es por eso que quería ver si usted le daba permiso a Aldo de ir a cenar esta noche en mi casa y si se pudiera quedar a dormir también. — preguntó Steve
Gina miró a Aldo y este solo estaba sonrojado.
Me lo traes mañana en la mañana Steve? — preguntó la señora Gina.
Claro que si, mañana a las 10 de la mañana se lo tengo aquí. — dijo Steve sonriendo.
Muy bien, no se vayan aun, están por servir el postre de mamá visa. — dijo Gina.
Las horas pasaron y Steve se había ido a comprar unas cosas que le faltaban para la cena de esta noche. Aldo subió a su cuarto para alistarse e ir a la gran cena navideña en la casa de Steve.
Quien dirá, yo cenando con Vampiros, que loco. — dijo Aldo mientras buscaba algo que ponerse.
Después de varias horas las 8:00 Pm marcaron en el reloj y Aldo bajo a la sala, como siempre se miraba súper guapo. Toda su familia se quedaron asombrados al ver a Aldo tan guapo.
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Gina chifló haciendo un alago para su hijo.
Que chulo te miras mijo. — dijo Gina.
Muchas gracias mamá, ya estoy listo. — respondió Aldo.
Aldo seguía en la sala platicando con su familia esperando a que Steve pasara por el. Al poco tiempo sonó el timbre de la puerta de afuera y Aldo tomó su mochila y camino hacia la salida, Gina fue tras de él para hablar con Steve.
Steve desde afuera miró como salía Aldo, no podía creer que Aldo se miraba tan guapo para esa cena tan especial. Aldo abrió la puerta y salió.
Hola, ya estoy listo. — dijo Aldo sonriendo. Hola Steve, buenas noches. — dijo Gina Sonriendo.
Aldo giró y vio a su mamá detrás de él.
Te lo encargo bastante Steve. — dijo Gina.
Claro que si, mañana se lo traigo en la mañana señora no se preocupe. — dijo Steve.
Gina sonrió y entró a la casa. Aldo subió al auto de Steve y arrancaron directo hacia la casa donde todos estaban esperándolos.
Tengo nervios. — dijo Aldo Nervios? Porque? — preguntó Steve Voy a cenar con vampiros. — respondió Aldo
Steve soltó una carcajada.
No te harán daño mi vida. — dijo Steve mientras besaba la mano de Aldo.
Al poco tiempo llegaron a la casa de Steve. Aldo abrió la puerta y bajo. Steve se puso aún lado de él.
Los 2 caminaron hacia la entrada de la casa y entraron. Steve colgó las llaves de su auto y camino hacia el jardín de la casa donde estaban todos reunidos. Steve tomó la mano de Aldo y entraron.
Buenas noches familia, ya llegamos. — dijo Steve.
Toda la familia de Steve miró aquella pareja que venía caminando hacia la mesa. Steve sonreía Y Aldo estaba algo nervioso.
Hola buenas noches. — dijo Aldo. Buenas noches Aldo. — respondió la mamá de Steve.
El es Aldo, el chico con el que estoy saliendo. — dijo Steve.
Buenas noches joven. — respondió el papa de Steve.
Iré a mi cuarto para que deje sus cosas, ahorita regresamos. — dijo Steve.
Steve y Aldo fueron a la recámara para que dejara las cosas, entraron a la casa y subieron las escaleras para llegar al cuarto de Steve. Abrió la puerta y Aldo entró. Dejó su mochila en la cama y se sentó.
Me siento súper Stranger aquí. — dijo Aldo Es normal, te irás acostumbrando. — respondió steve.
Aldo miraba todo el cuarto de Steve, detuvo su mirada en un pequeño cuadro que estaba en el escritorio de Steve. Aldo se paró y camino hacia el escritorio. Tomó el cuadro y miró que era una pequeña luna de color negro.
Ya viste mi luna. — dijo Steve Aldo giró y lo miró. Qué significa esta luna? — preguntó
Black Moon, es una larga historia. — respondió steve.