Seis meses atrás...
- Xavier. Estoy confiándote una gran oportunidad. Si lo logras, ganarás un ascenso. Si lo arruinas, tendrás que conseguir una caja para llevarte todo cuando seas despedido. - Su jefe sonrió con esa sonrisa escalofriante que Charles tanto odiaba, y él se obligó a asentir con el corazón latiendo a toda velocidad.
Tenía frente a sí la oportunidad de pasar al siguiente nivel en su trabajo, y de demostrar que era totalmente capaz de ganar todo por su propio esfuerzo.
Necesitaba obtener esa entrevista.
- Lo haré, señor. ¡No le fallaré! -
Sebastian Shaw ensanchó aún más su siniestra sonrisa, y Charles rogó por dentro que el tal Erik fuese un ser amable, que cooperase con su trabajo.
* * *
Dos horas después, Charles inspiró profundo, y tocó el timbre que indicaba la dirección que le había pasado su jefe.
Se pasó la mano por el cabello, para acomodarlo, y trató de relajarse para dar la mejor primera impresión que pudiese.Realmente tenía que caerle bien a ese tipo.
Sin embargo, cuando la puerta se abrió, lo único que pudo divisar Charles, fue a una pequeña niña mirándolo con ojos desconfiados
Con su cabello largo y sus ojos verdes, parecía una pequeña brujita.
- Buen día pequeña. Estoy buscando a Erik Lenhsherr... - Anunció con una sonrisa, mientras la niña seguía observándolo seriamente.
- ¿Eres otro paparazzi molesto? - Repuso enojada, sosteniendo con fuerza el picaporte de la puerta.
Charles dejó escapar un suspiro, y realmente sintió pena de que la pequeña estuviese tan a la defensiva.
Erik Lenhsherr era un autor muy famoso, pero le rehuía a las cámaras y a las entrevistas. Su casa, de hecho, era bastante modesta para alguien que vendía puros best-seller.
Sabía que eso iba a ser un problema para su propio trabajo, pero de alguna manera respetaba al hombre.- No, cariño. No soy un paparazzi. Pero necesito hablar con él. ¿Crees que puedas llamarlo? - Volvió a intentar, con una sonrisa. Y tras un titubeo, la pequeña cerró la puerta en su cara.
Charles no estaba seguro si eso había sido un sí, o un "Púdrete", pero por si acaso decidió aguardar un poco más.
No podía rendirse tan fácilmente. Toda su vida la había pasado tras la sombra de otros. Era momento de demostrase a sí mismo que podía ser bueno en lo que hacía, sin ayuda de nadie.
Necesitaba ese ascenso.
Un minuto después, cuando estaba por volver a tocar el timbre, la puerta se abrió, y un hombre alto y desalineado lo miró desde el umbral.
Sus ojos verdosos eran lo único que destacaba entre su cabello despeinado, y su barba crecida. Y aunque sus labios estaban fruncidos en señal de molestia, algo dentro de Charles le dijo que era un buen hombre.
- Buenos días. Mi nombre es Charles Xavier. ¡Es un gusto conocerlo! - Se presentó, haciendo una extraña reverencia, y tratando de sonreír lo mejor que pudo.
Erik siguió mirándolo seriamente, sin decir una sola palabra.
- Estoy al tanto de que usted no da entrevistas... pero vengo de la Revista-...
- Olvídalo. No te daré ninguna entrevista. Largo de aquí. - El hombre estaba por voltear, pero Charles se adelantó y lo sujetó del brazo.
No podía dejarlo ir.
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Mi chance eres tú
FanfictionCuando Charles fue enviado a entrevistar a Erik Lenhsherr "a como diese lugar", no imaginó el giro espectacular que aquello acarrearía para su rutinaria vida. Y es que, ¿en qué cabeza hubiese cabido esperar que el taciturno, hosco y absurdamente fam...