El viaje en tren estaba siendo divertido. Jugaron a Snap explosivo, comieron dulces del carrito, Sirius le había dicho que comprar los dulces y compartirlos era una experiencia que se debía vivir, y vieron muchas vacas y ovejas mientras el tren pasaba por campos y más campos. Se podían ver también montañas a lo lejos pero cuatro niños de once años solo podían ver el paisaje durante un tiempo antes de aburrirse y desesperarse por llegar. El viaje duraba unas nueve horas y si estabas acostumbrado a los transportes rápidos como Harry, era tedioso y exasperante.
Así que como se habían cansado de quedarse sin cejas o pestañas en el caso de Seamus, el joven Potter les habló de su familia. Podía hablarles de los Cazadores de sombras, demonios y subterráneos. Ser mago era un secreto en sí mismo así que era de sentido común guardar otro tipo de información para sí.
Además gracias a gente entrometida muchos ya sabían parte de la vida de Harry. Los magos necesitaban más entretenimiento en sus vidas. Pensaba.
-¿Y cómo es un brujo? O sea, a diferencia de un mago, quiero decir. -Dean preguntó. Era nuevo en todo el tema mágico y se sentía perdido. Había leído un poco, pero era como un extranjero que iba a vivir a otro país. Distintas tradiciones, diferente cultura...
-Los magos son impresionantes pero un brujo puede hacer muchas cosas. Ellos no están limitados por las cinco leyes de Gamp.
-¿Las leyes d qué?
-Son cinco leyes que limitan la magia, por así decir. Por ejemplo: Es imposible hacer aparecer comida de la nada. Un brujo puede convocarla de donde quiera. Teóricamente un mago puede, pero la magia de un mago tiene menor alcance. Todo esto me lo explicó mi padre. En realidad no me gusta mucho sentarme a estudiar. Hay que hacerlo, pero soy una persona inquieta.
-Me gustan las plantas. -Neville dijo entonces. -Estudiarlas, saber para qué sirven, cómo cuidarlas...
-eso es muy útil. Mamá dice que muchas plantas son medicinales, otras venenosas... Y en pociones se usan. Seguro que te irá bien. Y en herbología. -Seamus le sonrió.
Y así hablaron todos.
Dean les contó sobre su deporte favorito cuando Seamus y Harry le hablaron de quidditch y también sobre su interés en dibujar.
Les miró cauteloso después de eso, pues muchos niños en la escuela se habían reído de él por eso, pero sus compañeros de viaje le sonrieron como si eso fuera perfectamente normal y tal vez así fuera.
Hablaron de sus familias también aunque no duró mucho esa conversación porque los dejaban atrás y era aún muy reciente y ninguno quería llorar porque echaban de menos a los suyos.
-¿Sabéis qué es eso de la clasificación? -Dean se interesó.
-Sé que hay cuatro casas y que tienen que clasificarnos en una. Pero ni idea de cómo lo hacen. -Neville intervino.
Seamus y Harry negaron con la cabeza porque tampoco lo sabían.
-Mi padrino dice que es tradición que lo averigüemos cuando vaya a ocurrir.
-Mamá dice lo mismo.
Llegaron a la estación y tenían hambre y sueño. La emoción había hecho a muchos, sobre todo de primer año despertarse muy temprano o no dormir en absoluto y se notaba. Estaban ansiosos por esta nueva aventura en sus vidas pero llevaban horas despiertos y seguían siendo niños.
Un hombre gigantesco los llamó y se acomodaron cerca y poco a poco, tratando de no empujarse, pues ninguno quería acabar en el agua, subieron a los botes que Hagrid, así decía su padrino que se llamaba el gran hombre, les había señalado.
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Harry James Bane
FanfictionHarry Potter resulta ser hijo viológico de Magnus Bane. ¿Cómo reaccionará todo el mundo? ¿Cómo será criado el pequeño mago?
