Porque al fin y al cabo fui el juguete roto de mi familia, y dicen que siempre tiene que haber alguno para que el resto de la familia se vea más perfecta, yo fui la que cargó los traumas de ambas partes, la que sonríe sin miedo a la muerte y que espera impaciente que llegue, la que se esconde tras una máscara que lleva por cara una sonrisa, pero son simples falacias para esconder el verdadero dolor que lleva dentro, el dolor que ella misma se autoinflige porque teme que si no aguanta los dolores, nadie la quiera porque ella es delicada, no como una flor sino como una bomba que en algún momento va a explotar y temeroso aquel que esté en ese momento cerca.
Porque ella es capaz de amar a tal nivel que ningún mundano puede imaginar, y siempre es la que sufre, la que hieren y creó una máscara de hielo para no ser dañada porque sabe que si se muestra tal y como verdaderamente es nadie la querrá, porque es una romántica empedernida y puede llegar a ser tan cariñosa que cualquiera se asustaría de ver lo que la máscara de hielo esconde.
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Historias para no dormir
PoesíaAVISO DE LA AUTORA: Estimado lector: Probablemente se interesó de este libro con intención de leer unos cuantos textos bonitos e incluso emotivos, pero esa, no es la finalidad de esta obra. Servidora escribió estas palabras con el corazón en la ma...
