Décimo tercera rosa.

200 28 20
                                        

Los pajarillos cantaban, y un brazo abrazaba la cintura de Louis. Harry se había quedado -de nuevo- a dormir en casa de Louis, y ninguno podría estar más feliz con eso. Louis estaba admirando a su pequeño mientras dormía, cuando escucho como la puerta de su cuarto se habría -amor, voy a salir con mis amigas, no volveré hasta muy noche, te deje dinero- informó Jay, dándole una sonrisa a su hijo -saludas a Harry de mi parte... ustedes son tan adorables juntos- Louis sólo asintió, con sus mejillas sonrojadas. Se dedicó a seguir admirando a su pequeño, minutos después él despertó y comenzaron un nuevo día juntos.

Prepararon el desayuno juntos, vieron televisión, bromearon, se abrazaron, mimaron y besaron. Fue un día bastante bueno para ambos.

Hubo un momento en el que Harry decidió tomar una ducha, y Louis aprovecho para limpiar un poco. Iba a recoger la ropa sucia que había en su cuarto, así que entró, no esperando encontrarse a Harry, mucho menos en esa forma.

Estaba desnudo y aunque sólo logró verlo unos segundos, pudo identificar algo. Cortadas.

Estas se encontraban en los muslos de Harry, y unas cuantas en su abdomen. Louis inmediatamente salió de su cuarto. Sus ojos picaban y decidió salir por un poco de aire. Se sentó con la espalda recargada en el tronco de un gran árbol, dejándose ser débil por un momento. Llorando. Su ángel estaba sufriendo y él no encontraba cómo hacerlo feliz.

Después de unos minutos entró a su casa, deseando que Harry le explicara el porqué de sus acciones. Así que subió las escaleras y tocó la puerta, para después entrar a su cuarto y encontró a Harry sentado sobre su cama, viendo al piso y dejando caer lágrimas.

Louis se sentó al lado de Harry, viendo al piso, tratando de no llorar al igual que su amado. Harry limpió su rostro y tomó la mano de Louis -Lou...- susurró, éste sólo sujetó su mano, dándole a entender que lo escuchaba -no me dejes ir- susurró y más lágrimas salieron -mi abu me ha pedido que vaya con ella, pero no-no quiero... aún no- Louis levantó el rostro y miró a Harry -¿dónde está tu abu?- preguntó, aunque ya sabía la respuesta -en el cielo- Louis cerró sus ojos y gruesas lágrimas salieron, bajando por sus mejillas -lo-lou... yo me siento tan solo, y-y cuando estoy contigo no me siento así, cuando duermo solo me da frío, pero a tu lado no sucede eso... lou, no me dejes ir, no me dejes solo- Harry abrazó a Louis, llorando en su cuello -déjame verlas- pidió, y Harry negó con la cabeza -por favor- rogó, entonces Harry lo soltó y se recostó sobre la cama.

Louis lo miró a los ojos y le dio una sonrisa triste, Harry sólo asintió, permitiéndole que éste le quitara el pantalón de pijama que tenía puesto. Louis lo quitó con cuidado, y ahí estaban. Marcas de cortes. Algunas más rojizas que otras, lo que significaba que eran recientes. Recordó las que miró en el abdomen de su pequeño, así que llevó su mano a la camiseta -te voy a quitar esto, ¿de acuerdo?- Harry sólo asintió.

Harry era un ser perfecto. Louis no tenía ninguna duda de eso.

Pasó sus dedos por las cortadas, acariciando la piel lastimada. Harry temblaba bajo su tacto, rompiendo el corazón de Louis -no te haré daño, yo lo único que quiero es amarte, hacerte feliz- Louis besó los labios de Harry, un beso corto pero tierno -Lou... ¿tú crees que soy lindo?- preguntó Harry, escondiendo su rostro en la almohada de Louis -yo creo que eres hermoso- contestó Louis, haciendo que Harry se sonrojara. Louis besó una marca en el abdomen de Harry -eres perfecto- besó otra -tu sonrisa es la más linda que he visto- y otra -tu cabello es tan lindo- una más -tu piel es más suave que los pétalos de las rosas que te doy- besó más marcas, provocando que la piel de Harry se erizara -todo en ti eres perfecto- ahora besó sus labios -tú eres perfecto- Harry sonrió, viendo a Louis a los ojos -más tarde te daré una rosa, pero quiero que sepas la frase de hoy- Harry asintió lentamente, sin despegar la vista de los ojos azules de Louis - "He llorado bajo un árbol, como tú cuando crees que no hay nadie cercas. He gritado al cielo, reclamándole que quiera llevarte."- Louis besó los labios de Harry. Un beso real. Lleno de tantos sentimientos. Llevó una de sus manos al rostro de Harry, dejando su dedo pulgar sobre su mejilla, acariciándola, y los otros en su cabello, acercándolo a él. Se separaron unos centímetros, nunca despegando la mirada el uno del otro -Louis... hazme el amor.

Rosas Azules.Donde viven las historias. Descúbrelo ahora