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Sentía las piernas tan atadas como una estatua, dando paso por paso en las calles de la aldea que le había visto nacer.
Era de noche, una llamada y pacífica noche, casi como una burla a lo sucedido en ese día, la luz de la luna rebotando sobre las calles vacías, con el único sonido además de una brisa nocturna siendo sus pisadas.
Naruto parecía extrañamente tranquilo para estar pareciendo salido de una historia de terror la ropa cubierta de sangre mientras iba con pasó lento a su hogar.
Puso la mano sobre su cara y la paso por ella, suspirando mientras sentía que su cuerpo entero sentía se pesado.
No cansado, recordaba bien como se sentía estar cansado, ahora no podía cansarse y su cuerpo ya no se sentía así, pero su mente si.
Por un momento que pareció eterno, camino hasta llegar a su hogar, sus pisadas no haciendo nada de ruido, el barrio rojo a altas horas de la noche manifiesta sus actividades en sus lugares más profundos y llamados.
Un portal negro se formó a su lado, y de el, cayo una llave en su mano. Abriendo la puerta, el rubio camino de igual manera que un muerto viviente por la entrada.
—Naruto no ha vuelto desde lo que sucedió en Nami, ¿creen que algo le haya pasado?
—De haber sido así no estaríamos aquí si esas cosas continuaron dirigiéndose a nosotros.
—Lo se pero, estoy preocupada, ¿y si no ha vuelto porque está herido? ¿Y si lo atraparon y se lo llevaron? ¿Y si…?
—Eva, cálmate. Te estas alarmando demasiado, solo confías en Naruto.
—¡No conoces a Sargón como yo! Son monstruos, y si ellos le hicieron algo a él…yo…yo… no me lo perdona….
Hubo un sonido de algo tocando el suelo detrás de la Tokisada, que hizo que ella se volteara antes de ver la enorme figura que se cernía sobre ella.
Con las rodillas tocando el suelo, Naruto recargo la cabeza contra el pecho de Eva, le abrazo de la espalda y cerró los ojos sin decir nada.
Los ojos de la rubia se abrieron al verlo, ella tembló levemente mientras el rubio la abrazaba, recostándose suavemente contra su cuerpo. Sus brazos apenas y eran capaces de cerrarse alrededor de la enorme espalda del Ojiazul.
—Cálmate un poco, princesa— susurro en el oído de la rubia, haciendo que ella sintiera un temblor en el pecho—. No pienso dejar que nadie me separe de ti.
Ella temblaba, respirando agitada mientras lo abrazaba, estando tan cerca el rubio podía sentir como Eva estaba tratando de detener el llanto que no podía controlar. Y no pudo, le abrazo con todas las fuerzas que tenía, antes de romper en llanto.
Con un ojo cerrado, el rubio le acariciaba el cabello a la Tokisada con una sonrisa pequeña, mientras que Abi y Tsunami allí le veían completamente anonadadas. Naruto les sonrió un poco más, cerrando los ojos—Heeeey… ya volví.
Y seguidamente, cayo al suelo.
—¡Naruto!
Escucho el grito que ellas soltaron cuando hizo eso, haciendo que arrugara la cara—Estoy bien, estoy bien, solo que me pase un poco, no estoy cansado pero… estoy jodidamente adolorido.
—Tu…maldito idiota, nos vas a matar de un infarto un día— se quejo Abi llorosa antes de abrazarlo como Eva estaba haciendo.
Tsunami no encontró palabras que decir, simplemente siguió el ejemplo de las otras dos y abrazo al hombre que amaba.
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Olvidado
Fanfichistoria creada por ( Racon Omega 98) de fanfiction Un simple niño que nunca tuvo nada de especial, eso era él, sin el poder de un zorro de nueve colas, ni el talento nato para ser un ninja de leyenda como sus hermanos. Eso era algo que siempre supo...
