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_____ vean el vídeo de arriva, es lo más tierno y lindo.

Cuando Draco salió de clases de esa manera. No pudo evitar sentirse mal.

Malfoy lo tiene todo, no le falta absolutamente nada.

Quizá si le faltaba y muchas cosas.

Cariño de los padres...

Atención de una madre...

Que no lo presionen...

Harry no se podía dormir, varias pesadillas venían a su mente casa vez que cerraba los ojos.

Sin hacer ningún mínimo ruido se levantó de su cama, agarró su capa de invisibilidad, había una cajita con unas ranas de chocolates tuvo la idea de agarrar esa caja y dirigirse a algún lado del castillo.

Sin darse cuenta se estaba dirigiendo a ese típico lugar.

Torre astronomía.

Lo que le pareció raro es que cuando estaba subiendo la escalera cada escalón que daba sentía un aroma muy bonito, como a perfume dulce.

Y vió a alguien que no sabe si le tomó de sorpresa o no, Draco estaba con sus brazos posados en el barandal de dicha torre.

Harry sin sacarse su capa de invisibilidad se dirigió hacia el rubio y le tocó la espalda.

Draco al girarse en sus pies y no ver a nadie atrás suyo ya se asustó. - Quien anda ahí? -

A Harry le daba gracia ver al rubio de tal manera.

- BUUU!!! - Harry se sacó su capa invisibilidad y asustó a Draco.

El rubio dió un salto agarrándose el precio y los ojos abiertos como platos.

- Me asustaste estúpido - dijo Malfoy con el ceño fruncido y empujando al gryffindor.

Por alguna razón eso le dolió a Harry.

- Perdón no te quería asustar así - dijo el azabache alzando las manos con señal de inocencia.

- Bueno pero lo hiciste, ahora andate - comunicó el rubio señalando la salida.

- No me voy a ir Malfoy, vengo a hacerte compañía - dijo Harry sentándose dónde anteriormente.

- No la necesito, ahora andate -

- No me iré Malfoy -

- No te querés ir? Perfecto - comunicó el Slytherin agarrando su abrigo. - entonces me voy yo -

Cuando Draco intentó irse, antes de empezar a bajar dicha escalera no pudo evitar mirar hacia Harry, este parecía tranquilo mirando hacia el orizonte con la luna, las estrellas y la primera noche que ya nevava.

Draco se dirigió hasta Harry para sentarse al lado de el.

- Que paso en la clase de Lupin? - Harry fue directo y eso agarró de desprevenido al rubio.

-No me funcionó la varita, es todo - respondió Draco.

Pero cuando Harry giró su cabeza para mirar al rubio se encontró con los ojos de este y supo que sus ojos grises profundos no decían la verdad.

- No se te ocurrió ningún recuerdo? - volvió a preguntar el gryffindor, y volvió a agarrarlo de desprevenido a Draco.

- Me estás diciendo infeliz? - preguntó Draco y se estaba enojando.

- No Malfoy, lo que quiero decir es que podés contarme lo que quieras -

-No recuerdo ningún recuerdo feliz - dijo el rubi atrayendo sus rodillas a su pecho y apoyando su barbilla en sus rodillas.

- Pero como si los recuerdos felices nunca se olvidan -

Harry y el rubio apartaron sus vistas al mismo tiempo.

- No tengo recuerdos felices okay!!, No los tengo mi padre se le pasa presionandome, mi madre hay veces que nunca está en mi casa y no la veo por días, nunca recuerdo que me hayan dicho que me quieren y que estoy haciendo bien las cosas, solo se preocupan por que haya quedado en la casa correcta, y porque sea un prefecto de Slytherin, hace meses que no me acompañan en las cenas por las noches y en las navidades nunca las paso bien del todo y por eso prefiero quedarme en hogwarts. - Draco tomo aire profundo y una lágrima seca rodó por su mejilla. - y odio ser un Malfoy porque la gente piensa que soy igual que mi padre. -

Eso le rompió el corazón a Harry y lo único que se le pasó por la cabeza fue abrazarlo.

Draco apollo su cabeza en el pecho de Harry y el rubio aunque le daba vergüenza lloro bajito.

Lo único que se escuchaban eran los sollozos de Malfoy.

Así estuvieron cuarenta minutos y Harry no lo soltó en ningún momento, cuando el rubio levantó su cabeza y sus miradas se encontraron se quedaron viendo unos segundos.

Que lindos ojos que tiene Malfoy.

Que lindos ojos que tiene Potter.

Harry no pudo evitar sentirse embobado por esos ojos maravillosos que tenía el rubio. Por estar llorando tanto tiempo a Draco en sus ojos le apareció un brillo dando a la ilusión que tenía una laguna con total agua cristalina.

Tenía las pupilas no dilatadas y se podía ver de fondo el color gris en sus ojos profundos.

Esos ojos grises hablaban solo que tenías que entender su idioma.

Draco también se tomó el tiempo de analizar el rostro de Harry.

Los ojos verdes esmeraldas que de decoración tenía esos lentes circulares que le daba ese toque más atractivo y tierno, la piel pálida que a Draco le pareció tierno porque en ella había un par de granitos y lunares. Y el rubio paso las yemas de sus dedos suavemente por dichas marquitas de la piel de Harry.

Ese preciso momento Draco junto los labios de Harry con los suyos fue un beso tierno, nada de morbo.

Los labios gruesos de Draco con los labios finos de Harry hacían una combinación perfecta.

Cómo la luna y las estrellas con las constelaciones, como una atardecer en una playa con el sonido de fondo de las olas romper, como la sensación de comer algodón de azúcar.

Harry puso su mano en la mejilla de Draco y profundizaron el beso pero con nada de morbo.

Al momento de cortar el beso el rubio tocó su frente con la del azabache.

- Gracias por escucharme Harry, gracias -

Aquello sorprendió al gryffindor, Draco por primera vez en tres años lo había llamado por su nombre.

- Siempre te voy escuchar Draco -

De despedida Harry le dió un beso en la mejilla al rubio, y antes de agarrar la capa de invisibilidad para irse le dijo.

- Que descanses hurón - dijo el azabache y luego soltó una risa.

- Que descanses cuatro ojos- respondió el Slytherin y también soltó una risa.




 𝑐𝑜𝑚𝑝𝑙𝑖𝑐𝑒𝑠 𝑑𝑒 𝑢𝑛 𝑠𝑒𝑐𝑟𝑒𝑡𝑜 𝑏𝑜𝑛𝑖𝑡𝑜  Donde viven las historias. Descúbrelo ahora