Capítulo 21 Nuestra segunda, primera cita

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Está vez no hubo un papá (en este caso el mío) que lo mantuviera ocupado porque le pedí a Willy esperar en su auto mientras yo salía.

Está vez si, me volví a poner un vestido porque él me lo pidió. Fue algo incómodo pero quería que nuestra cita fuera esa que ambos queríamos que pasara.

Así que fuimos al cine.

Una película romántica dónde había besos y mucho amor. Willy y yo nos besamos en esa partes, en verdad me encanta la manera en que él había que todo pareciera normal, cuando decidimos que cada uno escribiera lo que quería en una primera cita, y se lo diera al otro.

Mi sorpresa fue que él solo escribió: mi cita perfecta sería con Michelle.

Morí de amor por él. Pero me sentí mal al haberle enumerado situaciones y lugares donde quería ir en una cita.

— ¡No es justo Willy! — le dije cuando me llevó a comer helado. Mi heladería favorita.

—¿Qué no es justo? — dice el mientras evita que el chocolate se caiga de su copa.

Fue exagerado pedir cuatro porciones de chocolate con galletas oreo.

— Willy, — digo mientras me como mi helado de dos porciones de helado de fresas con trozas de frita — te hice una lista de 8 cosas que me gustaban en mi primera cita perfecta y solo falta comer lasaña y me acabas de decir que...

— Luigui prepara la mejor — termina el la frase y me sonríe.

No puedo molestarme con él cuando hace todo para complacerme.

Y hoy ... quiero comérmelos cómo este rico helado.

Willy llama tanto la atención que mientras terminamos nuestro helado veo algunas chicas cuchichear sobre él y míralo mientras ríen escandalosamente para llamar su atención. Pero él solo me mira y me sonríe a mí.

Chicas escandalosas 0

Michelle 1

Cuando terminamos los helados él me pide ir caminando hasta donde Luigi, que no era tan lejos, además la noche está fresca y había luna llena. Y creo que es lo más romántico que me ha pasado.

Nos vamos de la mano y hablamos de tonterías, nos tropezamos con la gente mientras él me abraza para no caerme.

Me gustan los brazos de Willy, me cubren por completo y siento su corazón latir con rapidez.

Él se para y lo miro, está tenso. Sus ojos están fijos al frente cuando miro a su entrenador.

— ¿Señor? — dice él y me suelta.

— Williams — el hombre me miró de mala gana, no me gustó — tu madre me llamó, ¿me dijo que piensas rechazar la beca?

— Señor es que...

— Mejor pasa por mi oficina y hablamos — el hombre vuelve a mirarme y Willy está ahí sin siquiera voltear — sabes que tienes todas las posibilidades. Y ese sueño no es solo de tu padre, tu te esfuerzastes para alcanzarlo y estas muy cerca de ello. No te apresures a tomar esa decisión.

Le dice y veo que todo eso le incómoda a Willy.

— Te espero en mi oficina — le dice mientras pone su mano sobre su hombro y él asienta.

— Iré — dice y se queda parado aún después que el hombre siguió su camino.

Yo lo mire y lo tuve que sacudir para que reaccionara.

— ¿Estás bien? — le pregunto porque él se ve bastante distante.

— Si...si...estoy bien — dice y empezó a avanzar y me dejó atrás.

— ¡Willy! – lo llamo y él voltea a verme.

— ¿Que?

— ¡Espérame!

— Si, ok... — se detiene y me estira la mano

Luego de ese encuentro con el entrenador Willy no estába bien. Aunque ya terminamos nuestra cita con la comida él no lo disfrutó, no probó la lasaña y tampoco habló. Todo eso fue tan incómodo para ambos.

Al llegar a la casa me quedé en silencio en el auto con él.

— Si no quieres dejarlo no lo hagas Willy — el me mira confundido.

— ¿De qué hablas?

— La beca — digo y pasa sus manos por su cabello.

— No quiero hablar de eso Michelle, por favor — me pide

— Pero creo que sí deberíamos hablarlo — inisto.

— ¡Basta Michelle,! ya terminó nuestra cita. ¡Baja por favor! — me sorprendo.

Me quedo mirándolo.

– Solo quiero ayudarte — le digo y antes de salir del auto, sintiéndome estúpida él me toma la mano.

— Esparea Michelle, lo siento...— lo miro y su rostro sigue triste, agobiado, frustrado. — si es por tí, si me quiero quedar por ti. Pasé tantos años esperando que me miraras que ahora no quiero dejarte, no puedo hacerlo.

Estaba triste y yo me siento tan mal por todo esto. Me siento responsable de que el pierda lo que siempre soñó tener.

— He puesto miles de excusas y todos le han buscado soluciones, hasta tu padre me ha ofrecido su apoyo – ¿mi papá? ¿Quiere decir que yo soy la culpable? ¿Por mi Willy no quiere irse?. Es mi culpa.

— Pase tantos años deseando estar contigo, cada año tenía ilusión de que me vieras, de que te fijarás en mí – toma mis manos y entrelaza sus dedos con los míos.

Mira nuestras manos, sonríe triste, levanta su rostro y veo que llorar,yo también lo hago.

— Deseaba tanto estar contigo...

Me abraza con fuerza y ambos lloramos, yo jamás pensé que él estuviera enamorado de mi. Cuando dejamos de hablarnos él nunca se acercó, jamás me busco. Admito que las mentiras que me dijo Nicole me hizo pensar que él era malo, pero no era así, quizás no era nuestro momento para entonces, y ahora sí lo era pero no sería tanto el tiempo que nos toque estar juntos.

Pero si era poco, igual debíamos disfrutarlo al máximo, no quiero perder a Willy, siento que me enamore de él, pero creo que también lo amo porque él es apasionado y ama el Fútbol, yo debo entender que aunque no me guste, el Fútbol es algo más importante para él, para su familia, para su padre y hasta para todo el pueblo que lo ha apoyado, soy su novia y debo entenderlo.

Pero si era poco, igual debíamos disfrutarlo al máximo, no quiero perder a Willy, siento que me enamore de él, pero creo que también lo amo porque él es apasionado y ama el Fútbol, yo debo entender que aunque no me guste, el Fútbol es algo más imp...

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