Esa semana que pasó no fue nada buena, Alan y Nicole no esconden que estaban juntos, delante de todos se abrazaban y se besaban. Me dolía mucho verlos, pero parecía que querían eso, que yo los vea.
No quería ir a clases, pero mi mamá se enteró de todo y me dijo que tenía que ser fuerte y no demostrar que todo eso me dolía, y si, me dolía mucho, y ni mi mamá ni nadie entendería el dolor de la traición que los dos me hicieron.
Un día llegué y ahí estaban ellos, no se escondían, caminé lo más rápido que pude y sin pensarlo llegué a la cancha, ese día había mucho sol, igual me acosté en las gradas y no quería que nadie supiera que estaba ahí. Me tapé la cara con un libro y me quedé un buen rato. Pero él me descubrió.
- ¿Aún vienes a dormir aquí? - dijo
Me reincorpore y limpie mi cara.
- Estabas llorando - miró hacia otro lado porque lo llamaban, ya su práctica estaba por empezar.
- Vengo para acá para que nadie me vea Williams - le digo con voz triste
- Yo te veo - me mira y sonrie - asi que no te escondes muy bien que digamos.
- Tendré que buscar otro sitio - me levanto y me toma de la mano.
- Quédate, voy a mi práctica - hizo que me sentara otra vez, tomó su bolso y bajó al campo de fútbol.
Lo vi practicar y noté lo he dedicado que era para todo, su técnica, cuando corría y si alguien caía el siempre lo ayudaba. Escuchaba a su entrenador con mucha seriedad, corría, saltaba, era un encanto verlo jugar, jamas lo habia hecho, yo si he estado en juegos de fútbol, era normal que todo el colegio fuera a apoyarlos, yo lo he hecho por años, pero jamás me dedique a mirarlo solo a él.
Terminó su práctica, hizo como había hecho las últimas veces que estoy aquí, se despidió de sus compañeros y subió a las tribunas donde yo estaba. Pero primero les regalo una sonrisa a las chicas que siempre van a verlo, me reí porque me pareció presumido de su parte, pero me hizo sonreír al verlo frente a mi, hoy con franela.
- Estas muy sudado - le digo mientras se sienta a mi lado
- El deporte nos hace sudar - sonríe - sé que te molesta, pero tengo que cambiarme.
Diciendo eso y lo veo quitarse la franela empapada y casi se me sale la baba, era un Dios perfectamente, bello y sin franela ¡uff!; su cabello mojado le cae en la frente, se seca el sudor y se pone otra franela limpia.
- ¿Porque no vas a los vestidos y te bañas como los demás?
Me mira y sonríe.
- Me gusta verte como te pones cuando me cambio delante de tí - se levanta y agarra su bolso - vamos, te dejo en tu casa.
Lo seguí con mis mejillas encendidas.
Un día en el que fui hasta mi casillero a buscar un libro ellos estaban ahí, demostrando su amor delante de todos, sentía más que rabia, asco, hace pocas semanas aun él estaba conmigo y ahora como si nunca existiera, estaba ahí con ella, la que fue mi amiga.
Me iba pero Williams llegó y tapó mi vista hacia ellos, solo vi su pecho y sonreí.
- Deja de verlos - me ordenó.
- No los veo, ni me importa nada de ellos - les respondo y se que no es verdad, aun todo eso me duele.
- No mientas, pero igual, ya no importa - me dice, y hace que caminemos al contrario de donde están ellos - ve esta tarde a la práctica, que quiero decirte algo.
- Dímelo - le digo y me detengo
- Aquí hay mucha gente - dice a mi oído, tuvo que inclinarse hasta mi.
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Un Novio de Mentira (COMPLETA)
RomanceUn Novio de Mentira, es la historia de Michelle que un día descubre que su novio y su mejor amiga tienen una relación a sus espaldas, dolida por la traición se involucra con Williams quien fue su primer amor. Ahora ella comienza un juego en el que n...
