Capítulo 9 La Cita

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Está semana apenas nos vimos, y luego les tocó viajar a otros dos pueblos más lejos así que pasaron varios días sin vernos. Solo nos escribimos por mensaje. Pero cuando podíamos escribirnos, él solo hablaba de lo que pasaba y yo apenas le contaba poca cosa de la escuela.

Un día me llamó, ya tenían fuera como 3 días, me habló del juego y de las bromas que se hacían entre ellos, entre las risas de él y que no lo dejaban hablar bien me dijo que se encerró en el baño.

- Son un fastidio - me dice mientras calmaba su risa.

- ¿Ellos no hablan con sus novias? - le pregunto - sus novias reales digo - se quedó en silencio un rato.

- Si lo hacen, no tanto como... como hablamos tú y yo.

- Ah, entiendo. Es mejor ser la falsa novia entonces - trato de reírme porque lo dije como una broma pero a él no le gusto.

- No diga eso Michelle, sabes que aunque no sea cierto me preocupo por ti y me importas mucho - ahora soy yo la que se queda en silencio.

El también dejó de hablar. De repente me dijo;

- Si ganamos el juego de mañana, ¿podría salir conmigo en una cita?

- ¿Una cita? - le pregunté

- Si, bueno una salida, como quieras llamarlo.

- Una cita, está bien - le respondo.

- Y cómo no vamos a perder, quiero que me diga a dónde quieres ir. Quiero hacer lo que tu quieras en una cita.

- ¿Dónde me llevarías? - me dió ilusión salir con él como si fuéramos novios de verdad.

- ¿A comer helado? - pregunta - o ¿comer pizza? ¿Ir al cine? Dime qué quieres hacer.

- Y ¿si hacemos todo eso? - le digo y lo escucho reír.

- Ok, será una cita entonces.


Y así ganaron el juego y volvieron invictos, solo les faltaban 3 juegos más para ganar el campeonato.

Mientras yo me preparaba para una cita real con mi novio de mentira.

Todos los recibimos en el colegio cuando llegaron de su último viaje. Ya solo quedaban 3 juegos y serían campeones por cuarta vez.

Yo lo ví, tuve ganas de correr hacia él, pero me sentiría tonta si lo hacía. Sin embargo él fue hasta mi.

- ¿Tenemos una cita, no? - me dijo mientras reía.

Yo le sonreí y me guindé de su cuello.

- Tenemos una cita - le respondí.


Él soltó sus cosas y en abrazo, antes que pudiera decir algo me besó delante de todos ahí.

No sabía que ponerme, sentía como si fuera la primera cita, como si fuera la primera vez, y cuando estaba lista me sentía muy nerviosa. Cuando Willy llegó mi papá se adueñó de él, porque como todos, estaba emocionado con lo del campeonato.

Tuve que esperar que papá lo dejara, Willy no decía nada, imagino por cortesía. Cuando al fin salimos ya era tarde para la película.

- Tocará salir otro día - me dice - a ver una película, digo.

- Si, claro - me río y siento esos nervios, esa emoción.


Lo noto también nervioso, me veía de reojo, y miraba mi vestido. Jamás usé vestido, pero como era una cita pensé que sería bueno usarlo, no muestro mis piernas así.

Un Novio de Mentira (COMPLETA)Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora