🏆🧡 Finalista Watty 2023
Un gato, una noche, una eliminatoria de futbol, dos latinos en Europa, un matrimonio arreglado... ¿Qué podría salir mal?
Marcos y Carla son vecinos en un edificio de Barcelona en el Barrio de Gràcia.
Carla es Argentina, vi...
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A la mañana siguiente, Marcos se despertó abrazado al cuerpo de Carla. Deslizó suavemente su brazo para no despertarla, la miró dormir, su rostro levemente rosado por el calor de sus cuerpos pegados uno con el otro. No sintió el vacío de las últimas veces que estuvo con una mujer, por el contrario, se sentía lleno de deseo, de cariño, de admiración. Le encantaba esa chica, y quería mucho más que una noche con ella.
Se levantó de la cama tratando de no hacer ruido y puso la pava para tomar mate cuando Carla se despertara. Deseaba sorprenderla, aunque fuera con un misero mate. Miró su teléfono, quería recibir una respuesta del registro civil y no pasar todo el día preso de la incertidumbre.
—Buen día. —La voz de Carla entrando en la cocina lo sorprendió.
—Buen día. —Marcos se acercó y le dio un suave beso en los labios. Se alejó rápido para no arrastrarla a la cama otra vez—. ¿Dormiste bien?
—Muy bien —contestó Carla sonrojándose y buscando las cosas en la alacena para preparar el mate—. ¿Tenés que ir a trabajar?
—Sí, tengo que supervisar la finalización de la obra. ¿Cursas en la universidad?
—Sí, y después tengo turno en el museo.
—Voy a extrañarte todo el día, entonces —admitió Marcos acariciando su rostro. Carla tomó su mano y la beso.
—Yo también te voy a extrañar, mucho.
El teléfono de Marcos empezó a sonar sobre la mesada de la cocina. Los dos se estiraron para ver si era la llamada del registro civil. Estaban ansiosos por recibirla, por saber si en unas semanas ya todo estaría resuelto. Si serían marido y mujer. Dos palabras que empezaban a cobrar un nuevo significado entre ellos. Pero ambos leyeron, en la pantalla del teléfono, el nombre de Vanesa. Marcos peinó su pelo que le caía desordenado sobre los ojos y sacó la pava del fuego para cebar el primer mate.
—¿No atendés? —preguntó Carla presa de la curiosidad y de un poco de celos. Marcos la miró y sostuvieron sus miradas por unos segundos en silencio.
—Es mi ex, le debe haber llegado la noticia... Si le llegó a mi padre, lo debe saber medio Colombia.
—No me molesta si querés atender —manifestó Carla que sintió un nudo en el estómago mientras pronunciaba esas palabras. Ahora también era mentirosa.
—No quiero hacerlo... —contestó Marcos pasándole un mate a Carla, que suspiró aliviada—. Voy a terminar de vestirme. —Besó suavemente su cabeza al pasar mientras se dirigió a la habitación. Carla se quedó en la cocina tomando el mate y no pudo evitar mirar el celular sobre la mesada. Un mensaje entrante lo hizo vibrar iluminando la pantalla.
Vanesa: Marcos atiéndeme, ¿es verdad que vas a casarte? No puedo creerlo...
Cerró los ojos moviendo su cabeza hacia el frente. Volvió a sentir ese nudo en el estómago. «Tranquila Carla, no mirés lo que no te incumbe. No somos nada más que dos personas que se gustan. No podés exigirle nada.», pensó tratando de mantener la calma. Marcos volvió de la habitación y Carla le pasó un mate. El teléfono comenzó a timbrar nuevamente. La pantalla se iluminó con un número desconocido y Marcos atendió al instante.